lunes, septiembre 18, 2006
¿Se acabó? 2 (última parte)
Sale ésta que se me pasó el viernes:Epigmenio Ibarra en Milenio:
¿Se acabó? 2 (última parte)
eibarra@milenio.com
Muchos piensan que al levantarse las carpas del Paseo de la Reforma comienza el fin de la resistencia civil pacífica. Eso desean fervientemente. Cunden en la prensa los análisis y comentarios que presentan el plantón como un rotundo fracaso. Consideran que López Obrador y sus huestes se retiran derrotados del centro de la ciudad. Apoyan sus dichos en encuestas que demuestran la acelerada pérdida de popularidad del movimiento. Miden así al adversario con la misma vara. Olvidan sin embargo, quienes así piensan, un aspecto fundamental: no se trataba de ganar simpatías —de qué sirve ser popular a estas alturas— sino de establecer una zona de control táctico, territorial, propagandístico y político en el corazón del país. Se trataba de impedir ser aplastados por la maquinaria de la victoria. Maquinaria operada ilegalmente, como la campaña de Felipe Calderón, desde Los Pinos.
Fue pues el plantón una medida ruda, impopular, dolorosa pero efectiva. Afectó profundamente la vida de la ciudad, del país, los derechos de terceros. Claro. Qué esperaban. No quedaba otro remedio. La alternativa era simplemente aceptar la injusticia, resignarse, consagrar otra vez la impunidad como norma en nuestro país. Más rudo, infinitamente más sucio, más intolerable fue el comportamiento del poder, en un proceso electoral en el que millones de mexicanos cifraban sus esperanzas de cambio. Fox afectó los derechos de millones de votantes a los que, con su aparato propagandístico y el apoyo de organismos empresariales, puso a la hora de votar un revolver en la sien.
Dicen los magistrados que no puede medirse el efecto real de la campaña sucia del PAN, de la propaganda empresarial, de la intromisión presidencial en el proceso electoral. Qué estupidez. Qué cinismo. Peor aún si se considera que en la sentencia misma la considera actos violatorios de la ley. Hasta el más lerdo sabe el poder de la propaganda en las campañas políticas. Bastaba citar, como peritos, a estudiantes de primer año de comunicación, para que demostraran cómo la televisión es vital en la decisión final que toma el votante y que el miedo inhibe, de manera rotunda, la expresión de una voluntad de cambio. Más allá de la manipulación de actas y boletas es un hecho demostrable que el fraude se produjo antes de la votación.
Muchos celebran que el Ejecutivo, al irse a dar el Grito a Dolores Hidalgo, haya dado muestra de una hasta ahora inédita prudencia. Escatiman así el triunfo a quienes plantados en Reforma y el Zócalo impidieron a Fox, escudado en su popularidad, burlarse una vez más —y ahora desde el balcón central de Palacio— del país entero. Envalentonado como estaba, torvo e intolerante como ha demostrado ser desde que asumió el poder, Fox estaba dispuesto a todo para cumplir su capricho. No pudo. No lo dejaron. Lo derrotó esa gente que plantada, hace más de 40 días, ha demostrado que el coraje y la terquedad doblegan al poder. Se trata, es cierto, de impedir sólo un ritual simbólico, pero en la lucha social los símbolos pesan mucho. Así se construyen las victorias.
Con ese aliento vital entra el movimiento de resistencia civil pacífica a una nueva etapa. Ha sabido hasta ahora mantenerse al margen de las provocaciones y no se han producido actos violentos. La paz, el bien más sagrado, no corre peligro si este cauce se mantiene abierto y si la obcecación y la ceguera del poder no nos conducen antes al precipicio. López Obrador y su gente se han negado ha chocar con los cuerpos de seguridad. Hasta ese gesto que los honra es considerado por algunos como una derrota. ¿Qué quieren? ¿Sangre?
El discurso que alienta la realización de la Convención Nacional Democrática no promueve la violencia. Busca la transformación profunda de la República, es cierto, pero no incita a su destrucción, por el contrario; para mantenernos unidos es preciso saldar cuentas, sanar heridas. No hay cabida para el perdón y el olvido en materia tan grave como esta. No se puede silenciar la voz de 15 millones de mexicanos y pretender, como lo ha hecho el Tribunal, que aquí no ha pasado nada.
“Bienvenida sea —parafraseo a Ricardo Flores Magón— la convención; esa señal de vida, de vigor de un pueblo que está al borde del sepulcro”. Ojalá la imaginación, la creatividad permitan la creación de una nueva izquierda, de un amplio movimiento popular capaz de vencer y que no se alce, necesaria y fatalmente, sobre las ruinas del PRD sino que recupere lo mejor de su tradición de lucha y dignidad.
Rafael Segovia
Nadie ha quedado contento con el fallo del TFPJF. Unos por carta de más y otros por carta de menos. La defensa de las instituciones, tan apasionadamente proclamada por el presidente de la República y por los partidos, amigos y colaboradores presentes y futuros de Felipe Calderón, ha salido del trance maltrecha a más no poder. No se puede creer, es más, ni siquiera suponer que fue una decisión apegada a la verdad: fue una medida política, dictada por unos magistrados convencidos de todo, menos de que la verdad los había guiado. Se sintieron obligados a votar como lo hicieron por necesidad, por preservar la paz social, por evitar un motín, una revolución o una guerra civil, por patriotismo o por civismo, por lo que se quiera, menos por estar seguros, convencidos, de que con su voto defendían la verdad. Ésta la conocieron, pero no pudieron ampararla o ampararse en ella. De hecho, ninguno de los interesados en el proceso, mexicanos y extranjeros, izquierda y derecha, aprueba sin dudas lo ocurrido, empezando por el propio Felipe Calderón.
Éste, el futuro presidente, es el primero en dudar. Es incluso el primero en saber hasta qué punto está mal acompañado, aunque, ya se nos ha dicho, es peor estar solo. Tan pronto como se conoció el fallo del Tribunal Electoral, aparecieron anuncios de página entera donde se felicitaba a Calderón. O bien fueron consultados los directivos del PAN, o bien los jefes de relaciones públicas de los empresarios se han vuelto perspicaces, cosa que no eran. Se unieron a la consigna unitaria, tema de la derecha que despide un tufo de miedo y de inquietud que no los suelta. Lo que pudo ser un grito de victoria, no pasó de ser un suspiro de liberación de la angustia que los ahogaba.
Las asociaciones empresariales, las universidades privadas más reaccionarias, la parte del sindicalismo más corrupta, los gobernadores priistas más miedosos -como Nati González-, en pocas palabras, la pléyade que representa a la derecha mexicana más recalcitrante será la fuente del gabinete de Calderón. Los llamados a la unidad carecen de sentido tan pronto como se advierte quiénes son los auténticos vencedores proclamados por el tribunal.
El vocabulario los traiciona: se insiste hasta la náusea en que el fallo es inapelable, en la validez de las instituciones, en las felicitaciones de otros países. Todo, con un dejo de inquietud, de soledad, de temor, cuando no de miedo confesado, abierto, del mismo tipo que aquel se observó en la derecha de la Revolución Francesa y que se volvió incontenible desde 1848, cuando se empezó a hablar de le grand soir, la gran noche, en que el proletariado de la periferia de las ciudades, de los arrabales, subiría como una banda de bárbaros y arrasaría los barrios elegantes. Dos guerras mundiales terminaron con ese mito en el mundo occidental, así queden rescoldos por todas partes. Dos guerras mundiales y el convencimiento de que con la represión no se va a ningún lado, de que sólo se pospone una solución violenta.
La legislación obrera de la Europa Occidental ha hecho de la democracia un principio aceptado; ha obligado a la burguesía y a las clases medias más reacias a aceptar la educación universal laica y de calidad, una salud pública superior a la privada, la dignidad y efectividad del salario, la justicia nacional y no de clase, en fin, todo lo que permite al individuo vivir en los países llamados civilizados, a los cuales no pertenecemos. Y no serán Calderón y los suyos quienes nos conduzcan a ese edén. No serán los firmantes de los desplegados en la prensa.
Cuando la información está controlada, cuando de una manifestación de 200, 300 o 500 mil personas las televisoras no dicen una palabra, no podemos suponer que ese silencio se debe a la voluntad de los dueños, sino a un deseo del gobierno con el supuesto fin de mantener el orden público. De la misma manera, el presidente del Tribunal Electoral nos dice que el presidente de la República intervino en el proceso electoral pero que eso no cambió nada. A nuestro juicio, debería estudiar algo de historia antes de asegurar tales cosas. Suponemos que hubo muchas situaciones que no fueron muy de su agrado -eso no se puede saber a ciencia cierta por el propio control del gobierno-, que el fallo fue consecuencia de la división de los magistrados, de la imposibilidad de llegar a una conclusión común capaz de dar al traste con Calderón y su gobierno. La tan cacareada transparencia de Fox no se aplica en este caso. Como en tantos otros. Por ejemplo, el asesinato que salpica a uno de los miembros más importantes del actual gobierno, que resultó consecuencia de una equivocación. Se publicó en la esquina de un periódico. Al muerto le dijeron usted perdone, y también ahí murió la cosa: que no se hable más.
El domingo 10, fue el gran día. Vestidos de blanco, quienes tenían para ese atuendo se apersonaron después de haber recogido su entrada: los panistas convencidos y los menos convencidos. No les faltó más que un cirio en la mano para parecer una procesión de primeros comulgantes. Pero ni con todas las ayudas lograron llenar la plaza de toros.
El PAN, como se sospechaba desde hace años, es un partido sin clientela ni auténticos fieles. Como buen partido de clase media, no es un partido en sí, es un partido para sí, como señaló Marx, una organización política para cuidar e impulsar los intereses de quienes publicaron páginas a precios exorbitantes para recordarle a Felipe Calderón: Felipe, ¿quién te hizo rey?
Debe esperarse que, cuando el futuro presidente reciba a Emilio Gamboa para hablar de unidad y de planes gobierno, éste cuide un poco su manera de hablar.
Rafasalinpas
Primera parte
EL MITO DE LA DESIGUALDAD POR DESIGNIO.
El neoliberalismo parece re-editar el viejo paradigma de la igualdad dispareja. Se les concede a las clases desprotegidas, como si fuera una dádiva otorgada por sus graciosas majestades, salud, escuela, casa, y comida. Pero paradoja de paradojas, ellos no asoman las narices ni por descuido, a esas instituciones que dicen, en cada uno de los discursos y escritos que producen, estarán a las alturas de las mejores. En esas entidades gubernamentales que regentean lo que ocurre es una pantomima diaria, que aterra por su hipocresía, engaño y cinismo, pero sobre todo porque se repite el mito de sus bondades hasta que las convierte en verdad, o en una nebulosa de inexactitud en donde el mismo Franz Kafka se sentiría tullido, en donde el Minotauro del laberinto se sentiría totalmente extraviado, en donde no hay compás ni brújula que sirvan.
El engaño, la mentira, la farsa, el hacer como que te ayudamos, pero jineteamos tu dinero, la mordida, el chayote, el mañana si te cumplo, pero paga tus impuestos, el ningún niño sin escuela, aunque el aprendizaje sea una quimera, medicina para todos, aunque sean polvorones, nadie sin vivienda, y las casas se desploman ante el primer estornudo.
¡Salud y seguridad social para todos los mexicanos! Aunque los medicamentos sean de almidón y azúcar, y el personal de salud sobre explotado busque hacer como que trabaja. Porque a fin de cuentas, lo que cuenta son los números. ¿Cuántos México existen? Todos los que se puedan porque atomizar es controlar, porque ni el Secretario de Educación Pública envía a sus hijos a una escuela estatal, ni el ministro de Salud acude a ningún hospital bajo su mando. El doble o triple rasero no son al azar, mantener las diferencias es la meta última, aunque nos digan que: “Todos somos iguales a los ojos de Dios”. (Aunque no nos dicen que Dios es ciego o que como anunciaba Nietzsche, está ya muerto).
LIBERTAD Y DEMOCRACIA COMO PROBLEMAS PSICOSOCIALES.
La historia de la humanidad ha ido en paralelo a las búsqueda de libertades, es decir a sacudirse la opresión de sus iguales, es decir del resto de la raza humana. ¿Pero realmente todos los seres humanos somos iguales? ¿Es el poder un tipo de reto psicológico que trastorna a la mayoría de las personas que lo detentan? O ¿Quizás hay un tipo de ser humano que tiene un apetito especia por el poder? Este tipo de problemas pueden ser ya discutidos en función de los últimos conocimientos en neurociencias.
En el libro “EL miedo a la libertad” Erich Fromm describe lo que él considera un miedo a ser libre como una posición psicológica, fundamentando con esto el porque pueblos con un nivel educativo notable, como es el caso de Alemania, haya optado por el fascismo a través del nacional socialismo.
“Al luchar una clase por su propia liberación del dominio ajeno cree hacerlo por la libertad humana como tal y, por consiguiente, podía invocar un ideal y expresar aquella aspiración a la libertad que se halla arraigada en todos los oprimidos. Sin embargo, en las largas y virtuosamente incesantes batallas por la libertad, las clases que en una determinada etapa habían combatido contra la opresión, se alineaban posteriormente con los enemigos de la libertad cuando ésta había sido ganada cuando esta había sido ganada y les era preciso los privilegios recién adquiridos”.
En la medida que la persona se diferencia de la naturaleza o de la madre misma, va adquiriendo libertad, pero al mismo tiempo hay ansiedad e inseguridad, por lo que recurre a una serie de mecanismos de evasión
La definición de los mecanismos de evasión nombrados por Fromm , son :
(1) El autoritarismo, el cual es un mecanismo de evasión de la libertad que consiste en la tendencia a abandonar la independencia del yo individual (autonciencia del si mismo), para fundirse con algo o alguien exterior , a fin de adquirir la fuerza, de la cual él ya mismo carece ( cree carecer). Es decir, busca nuevos vínculos secundarios como sustituto de los primarios que se han perdido. Por ejemplo : los impulsos de sumisión y dominación (masoquismo y sadismo ).
(2) El masoquismo aparece como un sentimiento de inferioridad, impotencia de insignificancia individual. En cambio, el sadismo se manifiesta como una tendencia para someter a los otros, como el deseo de hacer sufrir al otro. El sadismo y el masoquismo se corresponden en el psicoanálisis , respectivamente a la voluntad de poderío a los sentimientos de inferioridad.
(3) La destructividad, difiere del sadomasoquismo por cuanto no se dirige a la smbiosis activa o pasiva, con un objeto determinado (persona o situación) , sino hacia la destrucción de este objeto . Es igualmente un mecanismo de evasión contra el aislamiento; porque aplaca la soledad al compararse el sujeto con el mundo que lo rodea destruyendo cosas y personas . La destrucción del mundo es un intento desesperado para no sucumbir a la soledad.
(4) La conformidad automática : este mecanismo se da por ejemplo cuando hay retraimiento del mundo exterior, o en la sobre valoración del propio yo ( de manera que el mundo
externo se torne mas pequeño ). Otra situación muy diferente aparece cuando el individuo deja de ser él /ella, y asume una personalidad que la sociedad le asigna.
El conflicto de la libertad comienza a muy poco tiempo de la existencia del laso materno, con la ambivalencia correspondiente. Inicialmente, el humano posee un instinto que le une con su madre; como también así en las sociedades primitivas el individuo estaba muy ligado a su clan . Con esto nos podemos dar cuenta de que en las primeras etapas de la vida siempre hay una necesidad de seguridad y orientación
que implica una falta de individualidad .
(5) Posteriormente , sucede el proceso de individuación, por el cual la persona va desarraigándose de sus vínculos primarios . Cuando lo consigue, debe encontrar la
orientación y la seguridad que necesita, mediante procedimientos diferentes a la etapa preindividualista, pues ya no es posible volver a unirse a los vínculos primarios (Madre) , y por lo mismo tiene una sensación de soledad y necesidad de cuidado .
La clase dirigente, empresarios y demás entes transnacionales forman una masa compacta pequeña y protegida, cada sexenio nombran a su administrador gubernamental que eufemísticamente llaman Presidente, y que resulta ser una especie de gestor que acelera los trámites y oficializa los atracos a la nación, por supuesto con un tipo de prestidigitación, en donde los burlados salgan aplaudiendo y si e puede como bunas personas que son, den las gracias. Para todo esto, se arma la bufonada de una elección, que cada vez nos sale mas cara, ellos al final ponen a quien ya habían designado, y lo demás son maniobras y fintas. “¡Qué se nos vengan los agitadores encima, que afín de cuentas queremos probar la nuevas tanquetas que Jorguito Bush nos vendió!”. No alcanzan a entender que eso a la larga les va a ser a ellos mismos contraproducente. Las clases altas, los herederos de mil y un trinquetes de “La Revolución Mexicana” bajada del caballo, esos que se exhiben en las secciones de sociales de sus periódico mercenarios: Reforma, La Crónica y Excelsior, sin el menor recato de lo obsceno del lujo despilfarrado a expensas de los otros 40, 60 y tantos por cientos de mexicanos que apenas tienen que comer. Esas clases son el semillero de donde se recicla el poder político - Cincuenta o sesenta familias -, y una que otra advenediza que viene del “lavado” del negocio mejor pagado de todos, el narcotráfico, todos ellos le apuestan a la desmemoria de la gente, y entonces la política nacional se convierte en un carrusel sexenal: unos suben y otros bajan, y a los demás nos pasan a navaja.
Los gobiernos revolucionarios, después de casi un siglo de esa gesta, sólo han servido para aquellos que ya detentaban el poder y para darnos atole con el dedo.
“¡No hay un niño sin escuela” sólo que no dicen, que en primer filtro académico que les pongan, lo van a tronar como ejotes. Tampoco les dicen, que cuando la maestra Chayito le ponía cien de calificación, eso equivalía, en las escuelas particulares, apenas a un cinco reprobatorio. Otro filtro se pone para ingresar a la UNAM, al Poli, y a otras escuelas superiores y universidades “del Estado”. Entonces es cuando los dueños del dinero y el poder real comprueban que el plan perfecto funciona: “Hacer como que les damos, pero los engañamos, que sientan como que estudian, como que trabajan, como que compran un departamento y un automóvil, como que tienen propiedades, pero ustedes y yo queridos Papitos Divinos, sabemos que todo eso es prestado, que todo eso se les desmoronará en las manos como si fuera un sueño, arena, agua entre las manos, pero no hagan ruido, no sea que los nacos se vayan a despertar”.
El mantener en ese estado a las clases bajas, al lumpen a los nacos y jodidos, es prioritario. Las estrategias son claras, si quieren ser vistas tras la cortina de humo que dejan: tener esclavos, con grilletes de ignorancia y temor. Darles pan, fútbol y circo, Televisa y TV-azteca, que bailen por un sueño, por una ilusión (pero por supuesto, aquella que el productor del programa decida que es la mejor). Al cabo que ellos se han rendido sin darse cuenta y hasta aplauden su decisión. Libertad sin democracia, la gente puede hacer muchas cosas para parar el Plan Perfecto, sólo que no despiertan, y si se espera, hace como que no es cierto, siempre habrá zopilotes que les coman el mandado.
(Continuará...)
Rafasalinpas
Segunda parte
EL ARGUMENTO DE LOS RICOS
Uno de los argumentos de la derecha, es decir los conservadores, es el mito de que hay un “Plan Divino”, por lo que las jerarquías, castas, clases sociales, están diseñadas ya de antemano por un Dios, en singular o en plural, en masculino o femenino, Y por lo tanto las desigualdades, son inamovibles, necesarias, como un destino escrito, aunque luego, - nótese la ambivalencia que confunde e incomunica, se les dice: ¡Bien aventurados los pobres porqué de ellos será el reino de los cielos! (Traducido al caló mexicano significa: “¡Les va a doler, pero les va a gustar!”).
Los reyes se decían descendientes de Dios, del Sol, o de algún otro ente misterioso, que les confería, sólo por el hecho de provenir de ellos, el privilegio de mandar y la obligación de los que le rodeaban de obedecer, porque eran infalibles (todavía se discute en el Vaticano la infalibilidad del Papa, afortunadamente y gracias a don Alzheimer y el señor Parkinson, cada vez es más evidente el material con que los mitos de fabrican).
Si algún sujeto de esa comunidad no estaba de acuerdo o él mismo se sentía con derecho para mandar porque otra deidad también se había comunicado con él, pues eso devenía en un conflicto mas que serio, muertes y guerras. Los mitos europeos narran la emergencia de los pantanos del nuevo rey que destruirá al otro, al viejo, el que daba apenas muestras de que envejece. James G. Frazer (La Rama Dorada) narra costumbres similares en África, en donde un rey imperfecto no podía sobrevivir.
La muerte de los reyes era a menudo a manos de uno de los hijos, y esto ocurría en la madrugada, en donde la guardia y amigos dormían. Una serie de adaptaciones llevaron a limitar los regicidios. Por ejemplo la guardia personal, antecedentes de los guaruras. El hecho de dormir en fortalezas, cuevas castillos, solo, rodeado de personas armadas.
Hace algún tiempo un etólogo que estudiaba tribus de simios, en especial el macaco (Macaca Mulata), me refería algo parecido a lo que he narrado previamente. Las tropas de simios están estructuradas por un mono alfa, el harem, otro grupo de monos cercanos al mono alfa y los monos periféricos. En el momento en que el mono alfa daba señales de estar envejeciendo, una serie de monos jóvenes periféricos se transformaban en sus enemigos.
Un ataque coordinado entre los cuatro monos hubiera podido quitar de un solo movimiento al mono alfa, pero esto no ocurre en el mundo animal. Se podría decir a primera vista, que por falta de cooperación y sentido de grupo. Pero no es así, me dijo el etólogo, porque después de vencer al líder, se tendrían que atacar entre ellos, de los cuales eventualmente habría un ganador. El problema es que habría que matar a tres monos para obtener un triunfador, y este, estaría a tal grado lesionado, que no podría se un buen líder, el resultado es que la tropa quedaría “huérfana” y a su propias destrezas.
La naturaleza de los primates, es sabia, primero hacen fintas, comprueban si es cierta la debilidad y como se comportan los aliados del mono alfa. Si este en efecto es débil, si sus aliados no lo apoyan ya, y sobre todo, si las hembras del harem lo aceptan. Porque después de todo esa parece ser una de las razones por las que se busca el poder.
Alain Botton (Ansiedad por el estatus), nos dice que existe una idea sobre valorada, sobre la razón por la cual los seres humanos estamos a la búsqueda de un estatus elevado. No es el deseo de conseguir mucho dinero., fama o privilegios. Estos son sólo los vehículos para lago más importante. Conseguir una pareja ideal para reproducirnos.
Finalmente fue Damián, un mono joven el que derrotó a Alfa, y luego, sin más lo asesinó, lo mismo que a su hembra favorita, Cleo (“Primera Dama alfa”). Toda la tropa se reorganizó, y los machos, inclusive los que competían con Damián, le rindieron pleitesía, como lo hacen los simios: presentando las nalgas, en señal de sumisión, es decir se doblan y muestran esa zona al simio líder, quien se acerca y empuja con el pubis al que le rinde pleitesía. El asesinato de la pareja líder, me dice el estudioso del fenómeno, no es común, a riesgo de ser muy antropocéntrico, Damián llegó a esos extremos por economía de recursos. En vez de tener que luchar contra otros tres rivales, dio una muestra de poderío muscular. Ese era su estilo, según entendí, ya que desde pequeño, era un changuito muy agresivo.
Para agrupaciones de animales nómadas, esto puede ser práctico, tener un recambio de líderes por envejecimiento, Esta práctica cambia si los animales son sedentarios con proyectos a largo plazo y en donde no sólo se busca el poder, sino el perdurar en el por tiempo prolongado.
La invención de las religiones, si bien fue Universal. Sólo en los países con clases nobles, fue la justificación o racionalización colectiva si se quiere, para que unas personas fueran las dirigentes de sus semejantes. Lo cierto es que la mejor alimentación, la moderación en la carga laboral y herencia, hicieron que algunas diferencias entre nobles y plebeyos fueran delineándose.
La disponibilidad de recursos y una actitud hostil del jefe y sus soldados hacia el resto de los habitantes, fue la dinámica imperante en clanes y tribus. El miedo y los extremos del terror fueron las herramientas de convicción. Eso explica las ejecuciones públicas y con tortura de por medio, las crucifixiones en al vía Apia a los insurrectos esclavos de Espartaco. El garrote vil, los descuartizamientos mediante cuatro caballos, la guillotina y otras “diversiones” que eran advertencias a las masas, luego vino la “Diabólica Inquisición”, y el terror se hizo realidad.
Este tipo de crueldad extrema de los reyes y gobernantes, era los que vi en el macaco Damián, que se dedicó a zumbar a todo aquel que no le mostraba los respetos correspondientes. Los seres humanos no son la excepción a esa estrategia, y para esto se rodearon de otros seres humanos fuertes pero tontos, que sirviendo al rey obtenían mucho más que los campesinos esforzados. Este fue el surgimiento de los ejércitos y cuerpos de policías.
Estos servicios de protección han sido de toda la vida muy caros, ya que implicaba tiempo exclusivo y exponerse a continuas agresiones. Los clanes primero, los señores feudales después y terratenientes luchaban entre si. La noche era el lugar de las conjuras y los sitios con poca luz, de ahí la expresión negociar en lo oscuro, los negocios de la penumbra.
¿Cómo fue que se calmó Damián? La calidad de vida de esa tropa de macacos mejoró, cuando sucedieron dos hechos, por lo demás extraños, pero no ajenos a nuestras costumbres humanas. Primero, otro de los cuatro monos atacantes formó una alianza con él, de tal forma que ahora Toto era el que daba las palizas, o las evitaba y perdonaba a los otros changos, sus aliados y hembras, de tal manera que se creo una especie de ministerio, en donde había a su vez otros changuitos aliados, que a fin de cuentas eran servidores de Toto. El segundo fenómeno fue más predecible, un golpe de estado a Damián, que al no ejercitarse en las artes de la guerra, fue desplazado del liderazgo de la tropa, solo que el Toto lo conservó cerca, no lo desplazó como suele suceder en estos grupos. Tal vez Toto resultó mejor político que muchos que dicen serlo, neutralizó a un tirano, y luego lo domesticó.
Los seres humanos tenemos una serie de programas o softwares en marcha que son activados en nuestro cerebro simplemente por ser parte de nuestra herencia evolutiva. Algunos son evidentes por su expresión universal, el lenguaje, el apetito por conocer o explorar, las formas de interacción grupal; las conductas de apareamiento, alimentación y los niveles de jerarquía social. El cerebro del Homo Sapiens, se fue modificando por la presión evolutiva, que fue ejerciendo, por un lado el medio ambiente, pero por el otro los mismos cambios en su estructura ósea, por ejemplo se sabe que al cambiar sus hábitos de dieta hacia alimentos de origen vegetal, de consistencia mas suave, la mandíbula se modificó y con eso dio espacios para crecimiento del lóbulo frontal, y en especial una región que los neurocientíficos conocen como lóbulo pre-frontal. El nombre coonota algo que estuviera adelante del lóbulo frontal, pero de hecho está por debajo de este último del cual forma parte. Unas herramientas que fueron poniendo de relevo a esta zona fueron aquellas que nos permiten asomarnos al interior del cerebro humano cuando está trabajando, es decir cuando lo sometemos a un tipo de actividad que suponemos se relaciona a un evento en especial. Por ejemplo leer en voz alta. El hecho de hacer esta maniobra, hace que el flujo sanguíneo del cerebro se distribuya de cierta forma, que las neuronas que en ese momento están más activas, sean las que al miso tiempo consuman más oxígeno y glucosa; por lo tanto, en un aparato como el resonado magnético funcional, se observa que se “encienden” zonas específicas como son el lóbulo occipital, y el temporal. El primero relacionado con la visión de las palabras que se leen y el segundo con el lenguaje.
En el caso del lóbulo prefrontal, los retos que se emplean para ver su estado de funcionamiento tienen que ver con la planeación de acciones, juicios, toma de decisiones, repercusiones de las mismas. También fue una sorpresa el descubrir que nuestro cerebro termina de “madurar”, hasta etapas tardías de la juventud, de hecho las características con las que solemos describir a un joven, en donde se asevera que está en “la edad de la punzada”, son las típicas de una actividad baja de esta zona prefrontal. La impulsividad, la baja tolerancia a la frustración, la sensación de incomprensión, de querer ser diferentes son signos de que si bien toda la maquinaria cerebral está aceitada y funcionando, el centro ejecutor, sigue en la fase de ensayo y error, sobre todo en lo que respecta a la interacción social definitiva con la persona con la que se formará una relación de pareja. Esta relativamente tardía maduración pre-frontal, está en gran parte determinada por mecanismos hormonales, y en este sentido el cerebro es parte de los órganos sexuales de la reproducción.
El juicio moral es una de las funciones que se ganan al madurar. El distinguir el bien del mal, no es sólo una mera abstracción religiosa o ética, sino que tiene que ver también con la capacidad de prever o predecir que sucederá si yo cometo tal acción. Esto inclusive, se sabe hoy en día, de manera independiente de si soy una persona religiosa o atea. Por ejemplo, si veo a un animal que tiene dolor, me conmueve, esto lleva a una serie de manifestaciones físicas o psicológicas. Lo miso si veo a una persona que se cae, o un asesinato en el cine.
Una serie de manifestaciones emocionales son el resultado del pasado evolutivo, pero otras son, a todas luces, el resultado de una amalgama entre la biología y la cultura: la ira, el asco, los celos, la vergüenza, el orgullo, la compasión, sólo para poner algunos ejemplos de las más notables. Los seres humanos y en especial las hembras de nuestra especie, fueron seleccionando a ciertos machos para tener crías. Ellas buscaron hombres que tuvieran más de las características de lo que hoy llamamos seres humanos, porque entre otras cosas, la combinación de estas cualidades daba como resultado una pareja que las protegía de los otros machos, por ejemplo que fueran proveedores de comida y resguardo, que accedieran al cuidado de los recién nacidos y que se quedaran más tiempo con ellas. Lo anterior no implicó que otro tipo de varón más rapaz y agresivo no se reprodujera, de tal forma que los seres humanos se fueron estratificando, en función de sus caracteres, competitividad, y empatía hacia los demás. Pero la llamada raza de reyes, de gobernantes o de dirigentes se fue seleccionado, hacia personas con menos de la capacidades emocionales humanas ¿Por qué?
Los dirigentes o líderes se convirtieron en defensores eficaces, pero al mismo tiempo fueron represores de los seres a los que se suponía debía de defender del ataque de otros grupos de humanos, de las fieras. La inteligencia en sus diferentes aspectos, sobre todo en lo referente de la dosificación de su agresividad; en ocultar sus intensiones; el formar alianzas a conveniencia; el utilizar a la gente como piezas de ajedrez; el aplastar a los enemigos externo o internos y dejar una lección o escarmiento; fingir ser el más adepto y religioso de los coterráneos; manipular lo miedos e inseguridades de las masas; promover la festividades y el culto a su personalidad, resultado se supuestos logros, fueron “el retrato hablado” de esos líderes guerreros; pero sobre todo, algo que los hacía consolidarse en la masa que dirigían, era el ser cruel y trasgresor de la verdad.
En la novela de Patricia Highsmith: “El talentoso Mr. Ripley”, se caracteriza a este tipo de personajes. La película del mismo nombre (Dir Anthony Minhhella, 1999), interpretada por Matt Damon y Gwineth Paltrow, muestra un claro ejemplo de cómo son los psicópatas seductores, estos trasmiten cierta sinceridad, que lleva a que los demás permitan su acceso a los círculos familiares, a lo personal e íntimo, para que después, cuando ya son dueños del terreno, asesten el golpe.
Alguna vez, cuando entrevistaba a un personaje antisocial, este me decía que al resto de los seres humanos les gustaría ser como él, solo que se los impide la culpa, la idea del castigo eterno, el concepto del infierno: “Es que es tan fácil engañar a la gente, que uno no puede dejar de hacerlo... es como si le pusieran un banquete en la mesa, lleno de corderos, pavos y cerdos... y usted es el lobo ¿No?... ¿Qué haría doctor? ¿Comerse únicamente una ensalada?”
A lo largo de nuestras vidas la mayoría de los seres humanos buscamos desesperadamente un “Status”; somos adictos a la admiración de nuestros congéneres, solemos creer que tenemos un detector de la sensibilidad de los demás y que actuamos maduramente, asertivamente. Cuando nos damos cuenta de que hay personajes que no les importa lo que piensen los demás, que ellos se auto promueven, que son escaladores sociales, con falta de sentido de grupo y de respeto por las reglas, que no les interesa sinceramente la admiración de los demás personas, solo sobresalir, llevarse entre las patas a los más débiles, no hay límites para ello, cuando vemos a una persona así estamos ante la presencia de un psicópata.
Los otros sociópatas, menos inteligentes, acabaron como ladrones y sujetos fuera de la ley, mientras que los sociopatas inteligentes terminaban siendo dirigentes políticos.
La Carta Magna y otros documentos por el estilo, fueron necesidades de reglamentar la explotación y el poder real para su interacción sobre todo con los nobles, pero a fin de cuentas esta diferencia de disposición hacia el mal o lo que Emmanuel Kant llamó el mal radical, fue lo que ha caracterizado al dirigente o líder político.
Televisa, dueña hasta de las apuestas
Beatriz Pereyra
Como en la pirinola, Televisa gana todo. Acaba de colocar a uno de sus empleados como presidente de la Federación Mexicana de Futbol; además, contra lo que recomienda la FIFA, es propietario de tres de los 18 equipos de la Primera División y titular de los convenios de transmisión de 10 clubes. También, mantiene el monopolio de la difusión de juegos por televisión de paga y, por si algo faltara, al menos desde hace tres meses inició el sistema de apuestas para los juegos de Primera División mediante su empresa Play City.
La empresa Televisa no nada más es dueña de los clubes América, Necaxa y San Luis, ahora se da el lujo de tener el control de las nuevas casas de apuestas llamadas Play City, en las cuales es posible cruzar apuestas, incluyendo las de los partidos de futbol de la Primera División, donde juegan los citados equipos.
El concepto Play City, cuya razón social es Apuestas Internacionales, S.A. de C.V., comenzó a operar desde hace aproximadamente tres meses en cuatro lugares: los municipios mexiquenses de Chalco y Coacalco, así como en la ciudad de Puebla y en el Distrito Federal, en la Plaza Antara, en Ejército Nacional y Moliere, en Polanco. Este último sitio, según los empleados que laboran en él, abrió sus puertas al público el mes pasado, aunque ha venido funcionando de manera privada desde hace tres meses.
Los Play City ofrecen servicios múltiples, entre ellos bingo (sala de números), play electrónico (máquinas) y sports bet (apuestas en deportes), en las que además de las carreras de galgos y caballos, de los deportes profesionales de Estados Unidos y de los partidos de futbol internacional, también se puede apostar en los juegos de cada jornada del torneo Apertura 2006 de la Primera División.
Todas las apuestas están reglamentadas y se hacen en dólares. La cantidad mínima para jugar son 10 dólares y la máxima 2 mil 500. Sólo se acepta efectivo. Por el momento, los propietarios aún no aceptan las apuestas vía telefónica.
El esquema para los partidos de futbol nacional es el mismo que existe en otros centros del Grupo Caliente (patrocinador del equipo Gallos Caliente, filial en la Primera División A del Club Querétaro); o de Yak's y Sports Book, ambos propiedad de la empresa Corporación Interamericana de Entretenimiento (CIE).
Play City ofrece a sus clientes información sobre los juegos programados para cada una de las jornadas por la Federación Mexicana de Futbol (FMF), así como los momios (tendencias) y todas las posibilidades para apostar por lo que en el argot de las salas de juego se denomina "altas y bajas". Así, cada apostador decide no sólo por cuál equipo se inclina, sino también sugiere el marcador, los tiros de esquina, así como la anotación del primer gol y el tiempo en que se efectúa, etcétera.
Hasta hace unas semanas, los Play City, según explican algunos de ellos que laboran en la sala de Polanco, sólo recibía invitados especiales de Emilio Azcárraga Jean y del Grupo Televisa, entre ellos figuras del medio artístico, como Julio Preciado, Silvia Pasquel, Michelle Vieth, Sara Maldonado, Alexis Ayala y Ana Patricia Rojo, quienes fueron a divertirse en este centro de juegos y apuestas.
Al amigo personal de Azcárraga, el conductor Juan Carlos El Borrego Nava, también se le ha visto con frecuencia en el Play City, localizado en la Plaza Antara, en el cruce de Ejército Nacional y Moliere, en Polanco. "Siempre anda por aquí supervisando", comentan algunos empleados.
Fuera de la ley
Además del conflicto de intereses que representa para Televisa tener a sus tres equipos jugando en la misma liga y de permitir en sus salas el cruce de apuestas en los partidos del América, San Luis y Necaxa, los centros Play City están operando al margen de la ley.
En la pasada Legislatura se creó una comisión especial para verificar el cumplimiento de la normatividad en los permisos otorgados por la Secretaría de Gobernación en materia de juegos y sorteos en mayo de 2005, para la apertura de 198 salas de sorteos de números (bingos) y centros de apuestas remotas (books). Incluso se emitió un dictamen, en el que los legisladores señalan que tanto los siete permisos otorgados por Gobernación, así como el reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos -publicada en el Diario Oficial de la Federación el 17 de septiembre de 2004 para su entrada en vigor a partir del 15 de octubre del mismo año- son anticonstitucionales.
Y precisan que las apuestas entre equipos nacionales no están autorizadas en tanto la Suprema Corte de Justicia de la Nación no emita un fallo de la controversia constitucional interpuesta por la Cámara de Diputados el 3 de noviembre de 2004 contra la mencionada Ley Federal de Juegos y Sorteos.
La apertura de los Play City ni siquiera ha sido registrada en la página oficial de la Dirección de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación, a pesar de que el Instituto Federal de Acceso a la Información Pública (IFAI) le solicitó subir a su sitio web toda la información relacionada con los permisos.
Hasta hoy sólo aparece la leyenda: "No tiene establecimiento en operación". Hay, en cambio, algunos datos sobre Apuestas Internacionales S.A. de C.V., que fue constituida el 21 de febrero de 2005 y que adquirió el permiso para operar 65 salas de apuestas remotas y 65 salas de sorteos de números por un período de 25 años -del 25 de mayo de 2005 al 24 de mayo de 2030-, así como que los accionistas son Televisa Juegos, S.A. de C.V., Grupo Televisa, S.A. y ESMAS Hollding, LLC.
Según documentó Proceso en su número 1511, "En la lista de accionistas de Televisa Juegos, empresa creada ex profeso, aparecen todos los integrantes del Consejo de Administración del Grupo Televisa: Emilio Azcárraga Jean (presidente), María Asunción Aramburuzabala (vicepresidenta), Alfonso de Angoitia Noriega, Pedro Aspe Armella, Julio Barba Hurtado, José Antonio Bastón Patiño, Bernardo Gómez, Claudio X. González, Enrique Krauze, Germán Larrea Mota, Gilberto Pérezalonso Cifuentes, Alejandro Quintero, Fernando Senderos, Lorenzo Zambrano, Enrique Señor, Ana Patricia Botín, Manuel Jorge Coutillas y Carlos Fernández González, todos ellos consejeros propietarios".
Las relaciones de algunos de estos personajes con Televisa, como la de Pedro Aspe Armella -quien fungió como secretario de Hacienda de 1988 a 1994-, son más amplias. Se extienden a la recién creada aerolínea Volaris, en cuyo sitio web se informa que "en 2003 la empresa mexicana Protego Asesores, a través de su fondo de inversión Discovery Americas I (DAI), se reunió con Taca, aerolínea líder con 75 años de experiencia en el mercado Americano. Juntos aterrizaron la idea de lanzar una línea aérea nueva en el país. Tomó dos años la planeación del proyecto y, luego de conseguir la concesión para ofrecer el servicio al público, dos importantes empresas mexicanas se incorporaron: Grupo Televisa e Inbursa, parte del Grupo Carso; consolidando así la fuerza de la inversión". El primer vuelo operado por Volaris partió del Aeropuerto Internacional de Toluca el 13 de marzo de 2006.
Pedro Aspe también es presidente de la empresa de consultoría Protego Asesores Financieros, que el pasado 22 de agosto presentó a los propietarios de los clubes de la Primera División el proyecto que diseñó para profesionalizar el futbol mexicano y crear una Liga Premier.
El pasado viernes 1, en el diario deportivo Récord, perteneciente al conglomerado televisivo, se publicó parte del informe que Aspe Armella realizó, en el que se dice que "para generar los ingresos que detonen el nivel de la Liga Mexicana (de futbol) es recibir muchos más (dinero) de la televisión; sugiere hacerlo en bloque para que haya ganancias para todos y no club por club".
En esa misma nota publicada por Récord, el reportero René Tovar escribe también que empresa Protego considera que "hay una mala percepción de la Federación Mexicana de Futbol", por lo que hay que "generar una imagen de absoluta transparencia y limpieza en la FMF y en el futbol nacional".
Cuestión de ética
Las casas de apuestas controladas por Televisa no parecen ser el camino ideal para lograr ese propósito, menos ahora que el expresidente del club Necaxa, Justino Compeán, ha tomado el lugar de Alberto de la Torre en la presidencia de la FMF, el órgano rector del balompié nacional.
El presidente del club Cruz Azul, Guillermo Álvarez, afirma que en el caso de Televisa, dueña de tres equipos en la Primera División y operadora de casas de apuestas, el asunto no es de índole jurídico o legal, "es cuestión de ética".
Entrevistado por Proceso antes de que Compeán se convirtiera en el nuevo líder en la FMF, Álvarez enfatiza: "Además, considero que es incompatible la circunstancia de que haya esta correlación..., definitivamente no estaríamos de acuerdo" en el Cruz Azul.
-Ahora que Justino Compeán llegó a la presidencia de la Federación, ¿qué le parece que Televisa opere también los centros de apuestas? -se le pregunta a Guillermo Álvarez.
-El presidente de la Federación Mexicana de Futbol tiene que sopesar todos estos aspectos que me pregunta, porque hablamos de que debe ser una persona de tiempo completo, de que tenga la experiencia en la administración, relaciones internacionales, etcétera. Pero también se deben poner en la balanza otros aspectos, como el que no haya conflicto de intereses, lo que sería incompatible, lo mismo que cuando hablamos de los clubes.
-¿Sabía usted de estas casas de apuestas llamadas Play City que opera Televisa?
-No, no tenía conocimiento... Ya ve que ahora hay mucho esto de los Sports Books y otros con otras razones sociales, pues uno piensa más bien que están en función de deportes a nivel internacional y de otra cosa.
-En Play City se puede apostar en los juegos de la Primera División.
-Insisto, más allá del aspecto legal tendríamos que ver la ética y no estaríamos de acuerdo en absoluto, y en la Federación Mexicana de Futbol se debe tener absoluta transparencia.
-¿Usted pediría que se discutiera y revisara esta situación en la federación?
-Esto también está considerado en el proyecto, en la propuesta de plan de trabajo que se nos presentó y, efectivamente, hay muchos aspectos de normatividad que deben ser estudiados, entre ellos el que usted me está preguntando. No recuerdo si en los estatutos de la federación está esto, pero sí tendría que registrarse en ellos que no haya lagunas de este tipo.
El presidente del club Toluca, Rafael Lebrija, asegura que no sabe de la existencia de Play City, aunque sí está enterado de que ese tipo de salas se apuesta en juegos del futbol nacional.
Sin embargo se excusa:
"Sé que el gobierno le había dado una concesión a Televisa para operar unas casas de apuestas, pero no sé cómo operan ni cómo lo van a manejar, así que hasta que esté empapado le puedo dar una opinión y eso será cuando regrese a México porque ahorita estoy de viaje."
Consultada sobre el asunto, la FIFA, a través de su departamento de prensa, contestó que "es la obligación de cada asociación nacional miembro de la FIFA el garantizar que sus propios miembros respeten los estatutos y reglamentos internacionales del futbol. Por lo tanto, es competencia de la FMF resolver cualquier irregularidad que pueda producirse dentro del balompié nacional. Así mismo, la FMF debe informar a la FIFA de cualquier irregularidad y de las decisiones que tome al respecto".
Apuestas en el futbol
Los escándalos por las apuestas en el futbol han sido recurrentes en los últimos años y en ellos se han visto inmersos no sólo jugadores, entrenadores, equipos y árbitros, sino también mafias internacionales de apostadores. Hay ejemplos documentados en Europa, Asia y América Latina, de los cuales México no es ajeno.
En febrero de 2005, la Federación Alemana de Futbol (DFB) prohibió a jugadores, entrenadores, árbitros y personal de los clubes promover apuestas en los partidos en los que estén implicados, directa o indirectamente. La decisión fue tomada por los 253 delegados de la Asamblea extraordinaria de la DFB tras el escándalo desencadenado por el arresto del árbitro Robert Hoyzer, quien manipuló algunos encuentros de la liga en favor de una red de apuestas controlada por la mafia croata y que le dejó ganancias cercanas a los 70 mil euros.
Hoyzer fue condenado a mediados de noviembre a dos años y cinco meses de cárcel por haber manipulado partidos en beneficio de los apostadores Ante, Filip y Milan Sapina, este último propietario del Café King de Berlín, presunto centro donde se arreglaron 23 partidos de diferentes campeonatos y de la Copa de Alemania en 2004.
En Chile, hace apenas unos días, el presidente del club Santiago Morning, Miguel Namur, denunció presuntos contactos de jugadores profesionales con mafias internacionales de apuestas, lo que originó una investigación de parte del Tribunal de Disciplina de la Asociación Nacional de Futbol Profesional (ANFP) por intentos de soborno a jugadores profesionales. De acuerdo con la versión del organismo que rige el balompié local, el portero Víctor Loyola "entregó nuevos antecedentes al tribunal", no así los exjugadores Frank Lobos y Juan Carlos Alegría, quienes fueron declarados "en rebeldía".
El miércoles 6 de septiembre, la agencia Reuters informó que la policía vietnamita identificó a un hombre vinculado a un escándalo por arreglos en un partido de futbol efectuado el año pasado en los Juegos del Sudeste Asiático (SEA, por sus siglas en inglés).
"Ly Quoc Ky está acusado de manejar una agencia de apuestas clandestinas a través de la cual supuestamente pagó 31 mil dólares a siete jugadores para arreglar el resultado de un encuentro clasificatorio de grupo entre Vietnam y Myanmar en el torneo de futbol de los Juegos del Sudeste Asiático de 2005 en Filipinas", afirma Reuters con base en información del diario vietnamita Thanh Nien Daily.
En la temporada española de 2001, cuando el Valladolid -que tenía en sus filas a Cuauhtémoc Blanco- le ganó al Real Madrid, el diario As informó que el gol de tiro libre que anotó el delantero mexicano para conseguir el empate le costó a sus compañeros la pérdida de algunos miles de dólares. La razón: sus compañeros del Valladolid habían hecho una quiniela en la que habían apostado por el Real Madrid. Al final le atinaron a 14 de los 15 partidos de la liga, fallándoles el encuentro con el Real Madrid.
En suma, el Valladolid sólo ganó 100 mil y no 165 mil dólares, debido a ese gol del empate anotado por Cuauhtémoc Blanco.
En México, en el torneo de Verano 2002 las Águilas del América ganaron su primer título de Liga luego de 13 años, bajo la dirección técnica de Manuel Lapuente. El equipo remontó el marcador adverso de 2-0 que los Rayos del Necaxa le aplicaron en el juego de ida, para imponerse finalmente 3-0 en el de vuelta (3-2 en el global), gracias al gol de oro que, en tiempo extra, anotó Hugo Norberto Castillo. El resultado levantó la sospecha de que el Necaxa había favorecido a "su hermano mayor" para que obtuviera el título. ?
QUE A LEONEL CASTILLO LO VIDEOGRABO EL CISEN EN CASA DE PUTAS
Leonel Castillo, el magistransa presidente del tribanal electoral, habría sido chantajeado antes de dictar la sentencia de muerte de la democracia mexicana. El Centro de Investigación en Seguridad Nacional (Cisen) tendría en su poder un video en donde el magistransa departe con bailarinas de un antro de la Zona Rosa. Si alguien puede ampliar esta información, que por favor nos la mande. Por ahora nos limitamos a transcribir lo que recibimos..."La razón principal por la que los magistrados del TEPJF dieron validez a la elección presidencial, es porque el gobierno foxista los "chantajeó". Un integrante del Cisen dice que Monte Alejandro Rubido, uno de los cabecillas de la dependencia federal de espionaje, tiene en su poder un video en el que el "honorable" presidente del Trife, Leonel Castillo González y el secretario general de acuerdos, Flavio Galván Rivera, fueron captados cuando "departían" con bailarinas de un table dance de la zona rosa del Distrito Federal.
"El lugar se llama "Mens Club" y se localiza en la calle de Varsovia, Zona Rosa.
"Rubido fue el responsable de haber "balconeado" al EZLN al filtrar datos para la elaboración de libros contra el grupo armado, Fungió como secretario ejecutivo del Cisen, cuando Emilio Chuauyffet fue titular de la Segob. También le armó su equipo de espionaje cuando el citado fue gobernador del Estado de México..."
LA FÓRMULA.
QUÉ HACER.Escrito por Conrado Farías Segundo.
18-09-2006
El marco constitucional legaliza un movimiento civil mexicano para cambiar a su presidente electo.
Un presidente en funciones sigue siendo un presidente electo, pero además es presidente nombrado una vez que se le coloca la banda presidencial y ya no se le cita como presidente electo, porque la denominación de Presidente de la República es un nombramiento obviamente de mayor jerarquía.
Pero sigue siendo presidente gracias a que el pueblo lo eligió.
Y como es elegido por el pueblo, constitucionalmente puede ser destituido por ese mismo pueblo.
Y la persona que ocupa el cargo no debería de oponer más resistencia que la que marca también la ley.
Es así como un país puede vivir en armonía previendo las fallas humanas con leyes que han cuidado dejar en manos del pueblo tanto la elección como la destitución.
Esos son los momentos cumbres del pensamiento político.
Esos resultados del trabajo de toda la humanidad en su conjunto, son los que echa por tierra la maldad del ser humano.
La ambición también juega y la historia de la humanidad se desarrolla en una lucha entre la ambición y el buen pensamiento. Es la ambición por la que el hombre malo miente, se asocia y asesina.
Se apodera de la riqueza ajena o de la riqueza sin dueño que está ahí en algún lugar para que los hombres buenos la disfruten todos trabajando en armonía.
Carlos Mari le dio un manejo formal y especificó que es la división de clases sociales la causa de la lucha a muerte.
Si se permite ser simplista para facilitar la exposición, la lucha es del rico contra el pobre. Sí.
No es de pobres contra ricos, porque no es el pobre el que se la pasa buscando camorra, por la sencilla razón de que el rico no le deja ni tiempo ni espacio ni herramientas ni pensamiento para hacerlo.
Si por los ricos fuera, la humanidad toda estaría viviendo con un 95 por agencias como esclavos y con el resto como amos y señores de vidas y haciendas.
Hay grandes pensadores que juran que al final del cuento, todos seremos felices, porque es lógico que se imponga el bien sobre el mal y que los depredadores de su misma raza, llegarán a entender que la armonía se consigue sólo con la equidad. Pero Adolfo Sánchez Vázquez no.
Él dice que si la gente buena se descuida, la historia de la humanidad va a ser una curva senoidal.
Que unas veces y en algunos lugares del planeta, la gente va a estar viviendo en armonía un tiempo y otro en guerra.
Se entiende que hay un lapso en el que la vida de las personas transcurre cargando toda la tristeza del mundo.
Como los momentos que han vivido y están viviendo tantos países, aunque no estén en guerra.
Pero también hay pensadores que dicen y demuestran que aun cuando no se está dando un enfrentamiento armado entre un gobierno y un pueblo, un país está en guerra si se cuenta el número de personas que mueren por causas de inequidad.
Como es la muerte por enfermedades curables, por hambre, por violencia y por ignorancia.
Y que también se pude considerar que un país está en guerra si su pueblo está siendo saqueado y limitado en sus libertades básicas.
Pero es una guerra a la que se le ha llamado de baja intensidad y que bien se le puede llamar la guerra hipócrita del rico contra el pobre.
En donde ya es cotidiano que el poderoso se pasee por las calles rodeado de guaruras para que la gente le deje el paso libre, viva en fraccionamientos exclusivos con ojos humanos y electrónicos para cuidar su sueño y después de golpear, violar y asesinar (¿Verdad, Atenco?), meta a la cárcel si no exactamente al golpeado, a la violada y al cadáver del asesinado, sí a sus familiares y a todo el que se le antoje.
Pero el rico tiene una buena coartada y se cuelga de ella como un cirquero que presume ante su público las suertes que sabe hacer en los aires.
Es la democracia ese trapecio del que se cuelgan los poderosos y que tiene la propiedad de que cuando la pronuncian con tanta desvergüenza como lo hace el presidente espurio de Estados Unidos, hace que de asco el que la pronuncia.
Misma sensación causó Fox en Guanajuato, cuando con toda desfachatez gritó ‘‘ ¡viva nuestra democracia!” entre otros dos gritos con el mismo contenido hipócrita, después del robo que llevó a cabo de las elecciones presidenciales mexicanas.
Así es.
El único baluarte que le quedaba a la hipócrita clase depredadora del país y que el PRI supo exhibirlo con la maestría que adquiere el maleante experto, Fox lo echó a perder y ahora el mexicano recuenta que Salinas fue espurio, porque le robó las urnas a Cárdenas, que Fox fue espurio porque uso dinero ilegal en su campaña y que Calderón sería un Presidente espurio, porque entre muchas otras trampas, otra vez Fox usa dinero en forma ilegal y tuerce las leyes, para sentarlo en la silla presidencial.
A la única coartada de sus crímenes, Fox la dejó sin argumentos ¿qué hacer?
Pues usar la ley.
Pero también el entusiasmo y la fe.
Fe en que el camino de la legalidad y el trabajo en forma pacífica deben lograr que México sea un país en el que se respeta el voto del pueblo.
Cuauhtémoc Cárdenas tuvo esa oportunidad histórica y no la aprovechó.
Él pudo convocar al pueblo a luchar con la ley en la mano y en forma pacífica, como lo está haciendo López Obrador y no lo hizo.
Se debe decir que si fuera Cuauhtémoc Cárdenas el que convocara, sería lo mismo.
O si fuera cualquier ciudadano por el que votamos y al que se le robaron sus votos.
Igual nos estaríamos preguntando qué hacer.
Pero además, es claro que Calderón va a seguir los pasos de Fox.
El espanto es doble.
Por un lado, tendremos, si no luchamos, un presidente espurio, por otro, ese presidente está diciendo que va a seguir los pasos de Fox.
Casi nada.
Está anunciando el saqueo.
Está anunciando que el rico seguirá en guerra contra el pobre; que nuestro presidente será un vasallo del imperio gringo; que nos seguiremos alejando de nuestros hermanos de Latinoamérica; que los indígenas de todo México, se olviden de sus sueños de justicia; que el desempleo crecerá, que nos olvidemos de cancelar el Fobaropoa-IPAB; que el Presidente de México le seguirá besando la mano al Papa.
Que los atencos se van a multiplicar.
¿Qué hacer para que no nos revienten el resorte de tanto estirarlo?
Ya se dijo.
Luchar con la ley en la mano, en forma pacífica, con entusiasmo y con fe.
López Obrador puede hacerlo si se ve en el espejo de Juárez y aunque no se logre la destitución, como logró Juárez la ejecución de Maximiliano, López Obrador puede mover al pueblo todo el sexenio para que Calderón no lleve a cabo la depredación que Fox le puso de ejemplo.
Cada trampa de Calderón, López Obrador puede denunciarla y convocar al pueblo para evitarla.
Pero la destitución sí es posible, legal y justa.
Todos podemos participar en la medida de nuestras posibilidades para lograrlo.
cfs34z@prodigy.net.mx
Nueva etapa: crear la Cuarta República de México
Escrito por Julio Pomar
18-09-2006
Palenque
Empezó y terminó el mismo sábado 16 de septiembre, aniversario patrio, la Convención Nacional Democrática (CND) convocada por el obradorismo y las fuerzas populares de la izquierda y centro-izquierda de México que repudian el fraude electoral del 2 de julio y la imposición del panista Felipe Calderón como presidente electo.
Con la creación de la CND se cerró la etapa propiamente poselectoral y se abre una nueva con horizontes de gran aliento político, pero con incertidumbre que por hoy son motivo de agudas diferencias y hasta zozobras.
Por lo pronto, la CND definió a Andrés Manuel López Obrador como “presidente legítimo” de México, que se opondrá al “presidente impuesto” y “espurio”, Felipe Calderón Hinojosa, y a sus determinaciones.
Nadie duda de la gravedad de la crisis política a la que el fraude oficial y derechista del 2 de julio ha sumido a México. Han provocado ellos --no la izquierda-- un país bicéfalo. Pero mientras la derecha está gritando --aunque no se lo crea-- que la definición de López Obrador como presidente legítimo y con ello la erección de un gobierno alterno, es sólo una “vacilada”, una tomadura de pelo, algunos personeros antes identificados en la izquierda, como el novelista Carlos Fuentes y Cuauhtémoc Cárdenas, señalan que ese es un “craso error”. No es caso tan grave el del escritor Carlos Fuentes, pues hace rato que se ha alejado de la política, aunque opine seguidamente sobre esta materia, y no tiene una participación protagónica directa en ella. Naturalmente, muy en su derecho de afirmar que el 2 de julio “no hubo ningún fraude”. Cosa distinta es que tenga razón o exprese la verdad.
Lo grave es la actitud de Cuauhtémoc Cárdenas, quien respondió a un comentario de la escritora Elena Poniatowska con una larga carta en que establece sus diferencias con Andrés Manuel López Obrador. Ella, la señora Poniatowska, declaró el 9 de septiembre que si el subcomandante Marcos, Cárdenas y Patricia Mercado (la candidata por el Partido Alternativa Socialdemócrata) “se hubieran sumado, si no se hubieran echado para atrás, no habría la menor duda del triunfo de López Obrador, pero no lo hicieron por envidia”. En su larga carta de respuesta, Cárdenas aprovecha la ocasión para exponer una serie de razones y cuestionamientos a la campaña de López Obrador, alguno que otro justificado y real, pero en ella campea, más que envidia, resentimiento, resquemor. Algo equivalente a decir: ¿Cómo al “líder moral” del PRD se le tilda de envidioso o se le acusa de haberse “echado para atrás”? ¿Cómo a mí, que soy personificación de la lucha por la democracia, se me acusa de echarme para atrás?
Pero lo que en su dilatado texto don Cuauhtémoc Cárdenas no menciona, ni como referencia ni de pasada, es su actitud ante el robo electoral que la izquierda sufrió en 1988, cuando él encabezó el Frente Democrático Nacional que lo postuló. Ni que ante el fraude él mismo desmovilizó a sus huestes sin hacer virtualmente nada para la lucha por la democracia y que eso permitió la llegada impune de Carlos Salinas de Gortari a la presidencia, quien operó la etapa más negra de la regresión histórica contemporánea de México. Su justificación en esos días fue que no quiso ensangrentar al país.
O sea, a Cárdenas, y con él al pueblo que lo siguió, en 1988 le robaron la elección de la manera más crasa y grosera, y él quedó como mártir de la democracia y aunque protestó, no hizo nada importante para repudiar --ya no digamos revertir-- ese fraude. Pero ahora, en el 2006, sí acepta que le roben la elección a López Obrador y otra vez a la izquierda y al pueblo, y considera “craso error” crear un gobierno alterno contra el fraude.
Contendió en dos ocasiones más para la presidencia y ambas las perdió (primero con Zedillo en 1994 y después con Fox en el 2000), ahora sí con evidencia, aunque no dejo de haber trucos fraudulentos en ello, y donde fue pública y notoria su falta de capacidad para vencer en los sendos debates precomiciales. De ello resultó que dentro del PRD se desdibujó su posibilidad de contender por cuarta ocasión como candidato de la izquierda y el elegido interno fue López Obrador, quien además hubo de arrostrar todo un operativo continuo de inhabilitación, descalificación y difamación de parte del gobierno de Fox y de la derecha y los poderes fácticos, que culminó con el fraude que ahora millones de mexicanos repudian.
En el ámbito de AMLO nadie ha respondido ni media palabra al señor Cárdenas Solórzano. Pese a esa carta, han respetado su “derecho a disentir, a pensar diferente”. Más bien se ocupan de la siguiente etapa de la lucha. Para ello han impedido la desmovilización de los otros dos partidos de la Coalición por el Bien de Todos (el del Trabajo y el de Convergencia por la Democracia), quienes juntos harán causa común en el ámbito legislativo para reformar las instituciones, y para ello se han coaligado en el Frente Amplio Progresista por el Bien de Todos (FAP), además de decidir crear el gobierno alterno, que será itinerante con sede en la capital de la República.
El espíritu que campea en el lado obradorista fue resumido de manera muy inteligente por Porfirio Muñoz Ledo, en un extraordinario discurso la tarde del viernes 15 en el Zócalo, en la última “asamblea informativa”, frente a López Obrador y con la plaza atestada de participantes:
“¡No vamos a levantarnos en armas, vamos a levantarnos en almas, porque esta es una revolución de las conciencias!” E igualmente: “No vamos a celebrar un abrazo de Acatempan, ni a celebrar ningún Plan de Iguala; no vamos a permitir una simulación de imperio disfrazado de República. Vamos a construir la Cuarta República Mexicana: ¡independencia, reforma, revolución y transformación democrática!”, en clara alusión a las repúblicas surgidas de los movimientos de 1810-24, 1857-67, 1910-17 y el de este 2006.
pojulio2@prodigy.net.mx
videos de la cnd
Imaz participando en la convención
| La CND: sus matices Manuel Camacho Solís 18 de septiembre de 2006 |
La Convención y sus decisiones darán lugar a una nueva controversia. Sobre todo, la de nombrar a Andrés Manuel López Obrador presidente legítimo marcará el debate público y provocará innumerables descalificaciones. Sin embargo, por encima del golpeteo, la Convención Nacional Democrática es un hecho político trascendente.
La Convención es el espacio y el momento en el que la oposición de izquierda ha definido los cursos que seguirá su acción política. Mostró que, a dos meses y medio de las elecciones, se mantiene un fuerte movimiento opositor. Quien haya estado presente en el zócalo sabe que algo profundo estaba corriendo entre quienes mantuvieron una máxima atención, no obstante el aguacero, los problemas que tuvo el sonido y la larga espera que los llevó a mantenerse de pie cuando menos ocho horas. Quienes ahí estaban son ciudadanos decididos a seguir a AMLO.
El movimiento opositor tiene ya un plan, cuya ejecución impactará a la política nacional. Es un dato nuevo, frente al cual nadie puede permanecer ajeno. De aquí al 1 de diciembre se mantendrá la movilización. La toma de posesión de Felipe Calderón estará presionada por una inconformidad organizada y por un calendario que seguirá montado en las fechas y símbolos históricos. Su posicionamiento frente a esta iniciativa opositora se convierte así en su definición política central. Ya no podrá definir una agenda propia sin tomar en cuenta la de sus opositores.
El movimiento opositor tiene asegurada una dimensión suficiente como para obligar a una respuesta del régimen. La hipótesis que manejó el gobierno de que, después de algunas semanas, la protesta de AMLO tendería a agotarse y desaparecer, ya no ocurrió. El problema ya no se arregla solo. Si frente a él no se construye una iniciativa política grande, se convertirá en el catalizador de las más diversas inconformidades y en una fuerza que elevará los costos de la entrada de Calderón y hará difícil que el próximo gobierno se consolide.
La CND se salió de la trampa de enfrentarse a todas las instituciones y al orden constitucional. Se ha definido en oposición al régimen de privilegios y no en desconocimiento de la Constitución y de las instituciones. Ha definido un objetivo estratégico que significa una salida al movimiento y que puede representar una salida política para la nación. El objetivo es crear una cuarta república. Es decir, un nuevo régimen político. No se busca para ello ir a un nuevo constituyente, sino a un proceso constitucional. No se busca una nueva Constitución, sino una nueva constitucionalidad.
La oposición de izquierda, por su parte, ha decidido conformar el Frente Amplio Progresista. Con lo cual también se vienen abajo todos los intentos políticos de dividir a la coalición o de generar confusión. Se integra un frente que competirá con el polo de derecha. Así, el Frente se coloca en una posición ideal para capitalizar a su favor los errores del gobierno y para ampliar sus alianzas nacionales y regionales. Su fuerza en el Congreso y en los gobiernos locales se potencia.
La decisión de la CND que será más controvertida será la de formar un gobierno y nombrar un presidente. Un gobierno que no tenga en sus manos las funciones clásicas que lo caracterizan no es en esencia un gobierno. Pero si esa organización compuesta de unos cuantos líderes es capaz de desarrollar las funciones que desempeña un gobierno sombra en un régimen parlamentario, ese gobierno tendrá un alto impacto en una etapa de la vida política donde los posicionamientos políticos son tan escasos. La figura de presidente ejercerá esa función crítica en relación al presidente legal, pero sobre todo será quien escuche al pueblo, lo conforte y le dé liderazgo en la defensa de sus causas y demandas más sentidas. Esa figura de defensor del pueblo será una presión fuerte para la gobernabilidad. Lo será, sobre todo, por la razón que determinó su aceptación: el no reconocimiento a Calderón. La presidencia de AMLO es una medida extrema de resistencia civil pacífica.
Miembro de la Dirección Política del Frente Amplio Progresista
León Bendesky
Septiembre movido
Deberíamos tener un Balzac que, con esa precisión y esa manera de aproximarse a los personajes, las situaciones y las formas sociales prevalecientes, plasmara lo que pasa ahora en el país. Podría, sin duda, ofrecer un relato magnífico de la situación política actual, con sus enormes pequeñeces y sus pequeñas grandezas.
No es demasiado difícil imaginar los pasajes que podría dedicar un autor de esa talla a la manera en que se ha conformado el Congreso, donde el PRI, que no puede sacudirse sus pesadas cargas históricas, sigue siendo un pesado lastre. Sería como un platillo servido en bandeja de plata la conversación telefónica que se difundió entre el diputado Gamboa, ahora jefe de la bancada de ese partido en la Cámara, y Nacif, el poderoso empresario textil poblano.
No tuvo desperdicio en forma ni contenido. Se trataba nada menos del impulso de una ley, la de juegos, en la que hay de por medio cantidades millonarias de dinero. Se dejaba abierta la puerta para otro tipo de cuestiones y relaciones en la que se sabe que está involucrado ese inefable personaje mezclillero.
Las negaciones del legislador sólo consiguieron exhibir más todo ese bochornoso asunto que, como ciudadanos, nos deja bastante desprotegidos ante la impunidad, el descrédito y la falta de vergüenza.
El PRI, que estaba tan bien dispuesto a negociar con el PAN para llegar a acuerdos en la cámara, prácticamente lo que esos fueran, verá devaluada su mercancía de cambio, lo que puede significar, no obstante, un costo muy grande para la sociedad en materia de las leyes que se aprueben en esta legislatura. Ya hay muestra de eso en las adecuaciones que se hicieron a la ley para asegurar la operación interna a modo de los interesados.
En el país en donde nada pasa y reina la concordia por decreto oficial, ocurren muchas cosas más de las que admite o puede ver el gobierno en turno. Así, el dilema planteado por las fiestas patrias se fue desarmando y se evitó una nueva expresión del conflicto político abierto en el país. Primero se convino en realizar el desfile militar por su ruta usual en el centro de la ciudad de México; las calles y avenidas que estaban ocupadas desde hace semanas por el plantón ya se despejaron.
Luego se desarticuló el trance planteado por la ceremonia del Grito de Independencia. Ni el presidente Fox, ni López Obrador lanzaron las loas a la libertad que corresponde hacer cada año en esa noche, y fue Alejandro Encinas, el jefe de Gobierno del Distrito Federal, quien lo hizo, frente a una plaza pletórica y de ánimo contestatario.
El presidente Fox se fue a Dolores, en su acolchonado Guanajuato, a dar el grito. Según el secretario de Gobernación, Abascal, eso respondía a una intención de evitar las fricciones y abrir espacio al diálogo en esa inconmovible vocación democrática de su jefe. No coincidía esa interpretación con la del vocero presidencial, el señor Aguilar, que dijo, en cambio, que había indicios derivados de ''información de inteligencia'' en el sentido de que grupos minoritarios pudiesen ''matar ciudadanos'' que asistieran al Zócalo.
Del vocero ya se sabe y se dice mucho, pero sea lo que sea, representa al Presidente de manera pública, y la discrepancia de sus declaraciones con las de Abascal no es un asunto menor. Además, Aguilar pudo haber infringido la ley que manda a los funcionarios públicos a denunciar cualquier intento de delito del que tengan conocimiento. Sólo cabe ver en la vocería presidencial una gran falta de responsabilidad y tino.
El caso es que el presidente Fox no estuvo en el Zócalo como le correspondía, y esa es una de las imágenes más representativas del final de su gobierno. Hay ausencias que no se notan, otras que matan. Si fue prudencia lo que motivó su ida a Dolores qué bueno, pero el caso es que él y su presidente electo están prácticamente a salto de mata todo el tiempo y todas partes, y más protegidos que nunca por los soldados y la policía.
Encinas, en un intento de generar alguna concordia, se refería al problema que había suscitado la polémica del acto del Grito como un asunto de ciencia política y no de física. Eso puede ser cierto, tiene sin duda esa veta y habría que ir reivindicando aunque sea un poco el quehacer político como él mismo ha hecho.
Pero la física no puede relegarse al gusto de ningún observador, y si un lugar no es ocupado por un cuerpo, es decir, la figura del Presidente en este caso, entonces lo llena otro, en este caso también, la oposición al presidente aun cuando López Obrador no haya estado físicamente como protagonista.
Aún falta mucho tiempo para que termine este gobierno y tome posesión el siguiente, y no queda claro en qué condiciones eso va a ocurrir; y el entorno, aunque está definido legalmente, no lo está en términos de ambiente social y de la exigencia de lo que se acepta como legítimo. Habrá que observar cómo se van conformando las fuerzas políticas y, sobre todo, cómo se organizan los movimientos que van surgiendo de la sociedad.
Neil Harvey
República y diversidad
Frente a la crisis del actual sistema político, Andrés Manuel López Obrador ha propuesto un movimiento para refundar la República. Con ello, no se aparta del constitucionalismo como el principio básico del Estado democrático, sino que lamenta su corrupción y busca limpiarlo y renovarlo.
Por su parte, el gobierno y sus simpatizantes defienden el desempeño de las instituciones, como si no hubiera problemas serios en la actuación gubernamental y que todas las críticas representaran un desafío peligroso a la institucionalidad republicana. Pero hay que recordar que la defensa del voto, al igual que muchos otros reclamos contra la impunidad y la violencia estatal (como en Chiapas, Ciudad Juárez, Atenco y Oaxaca) son demandas dirigidas hacia las instituciones para que hagan valer los derechos constitucionales.
Sin embargo, la crisis poselectoral ha sido interpretada de una forma preocupante por algunos defensores de la institucionalidad. Volcados en contra de la figura de AMLO, sus críticos pierden de vista la responsabilidad de las mismas instituciones por la situación actual. Cabe preguntarse: ¿por qué la ciudadanía tiene que aceptar un resultado que no permite tener confianza en el desempeño de las instituciones electorales? Si la situación no es exactamente igual a la de 1988, cuando Salinas tuvo que buscar la legitimidad después de las elecciones porque no la obtuvo en las urnas, hay una similitud preocupante en el sentido de que el resultado puede otorgar el poder pero no la certeza de un proceso justo. Ante esta situación, resulta muy simplista responsabilizar al supuesto mesianismo de un candidato o echar la culpa a los millones de ciudadanos y ciudadanas que han decidido manifestarse pacíficamente en las calles de la capital. Existe entonces el peligro de que la defensa a ultranza de las instituciones se convierta ante los ojos de gran parte de la población no en la defensa de la democracia sino en la defensa del poder. El constitucionalismo puede servir a ambos proyectos, pero es el segundo que termina despojándolo de su legitimidad popular.
La convención nacional democrática abre nuevas posibilidades para construir una democracia más incluyente, creativa e innovadora. Como señalan González Casanova, López y Rivas y Hernández Navarro ('La gran mentira y las alternativas de un México democrático', La Jornada, 16 de septiembre), existe el reto de avanzar en la formación de una democracia de las autonomías, fincada en el respeto a las diferentes formas de organización social y en su coordinación en escalas locales, nacionales y globales.
Algunos polítologos dicen que un país necesita dos procesos electorales competitivos y libres consecutivos antes de ser considerado con una democracia consolidada. Si es así, la larga transición mexicana ha quedado truncada. En este contexto, la refundación democrática tendrá que incluir a nuevos actores, demandas y estrategias en una nueva relacion solidaria entre múltiples organizaciones e individuos. Para construir esta relación social podemos aprender mucho de las experiencias de los movimientos de las mujeres, los pueblos indígenas y los trabajadores migrantes en la búsqueda de nuevas formas de articular la diversidad en proyectos comunes. Estos movimientos expresan una pluralidad de demandas y aspiraciones que resisten no sólo la mentira y la imposición sino también la homogenización. En este contexto, hace falta repensar el constitucionalismo para que responda a las condiciones actuales de sociedades desiguales, diversas y globalizadas.
Quedó demostrado el cerco informativo de la televisión
La actriz Jesusa Rodríguez llama a expropiar ese medio
KARINA AVILES
En lo que fue el nacimiento de los trabajos de los comunicadores en resistencia, que se proponen restaurar una información veraz y libre de los intereses de la oligarquía, Jesusa Rodríguez, integrante del movimiento encabezado por Andrés Manuel López Obrador, destacó que la prueba más evidente del cerco informativo fue la cerrazón de las televisoras para difundir tanto el Grito que el 15 de septiembre dieron miles de personas en el Zócalo de la ciudad de México en contra del fraude electoral, como la realización de la convención nacional democrática (CND) en la misma plaza, donde se eligió al tabasqueño como ''presidente legítimo'' de México.
Por ello, manifestó, uno de los objetivos más urgentes que tendría que plan-tearse el pueblo es la ''expropiación de la televisión'', pues no basta con detener la privatización del petróleo y de la energía eléctrica, después de constatar -como ocurrió el pasado fin de semana- el cerco informativo de las televisoras que suponen, en ''su mundo imaginario'', que pueden borrar a miles de personas que salieron a las calles a manifestarse.
En el encuentro de comunicadores en resistencia, que contó con una numerosa participación, los asistentes -desde jóvenes cineastas hasta miembros de los pueblos indígenas- de inmediato se hicieron propuestas para hacer valer la voz de quienes apoyan el movimiento de resistencia civil pacífica encabezado por López Obrador.
Algunos propusieron la creación de una radio a nivel nacional; otros plantearon hacer proyectos para obtener una señal de televisión en la capital del país, así como documentar los actos de resistencia y establecer lazos de comunicación con las comunidades culturales.
María de los Angeles Huerta del Río, una de las organizadoras, explicó que el objetivo de esta iniciativa es restaurar la ''comunicación de la República'', que ha sido quebrantada, porque para la mayoría de los medios la verdad ''es la que menos importa''.
Señaló que la ofensiva mediática organizada por la oligarquía mexicana, en connivencia con las grandes empresas de difusión -tanto impresa como electrónica-, ha impulsado un operativo para ''sepultar las esperanzas, para convencer a millones de que hay que ajustarse'' al estado de cosas prevaleciente, bajo el supuesto de que impulsar un cambio es una ''locura''.
Así, añadió, la oligarquía de los dueños del dinero no ha reparado en gastos para ''ocultar, deformar, empequeñecer'' el movimiento social en contra del fraude y la usurpación.
Cobijada con los aplausos del público, Jesusa Rodríguez, integrante de las comisiones de política nacional y de resistencia civil de la CND, manifestó que si realmente se busca una revolución cultural y política sería ''inconcebible no pensar en que la televisión tiene que ser el primer objetivo de este movimiento, en el sentido de recuperar el espacio radioeléctrico, que es patrimonio de la nación y que hace más de 60 años está en manos de particulares que han pervertido este instrumento''.
Y manifestó que uno de los boicots más importantes a impulsar es que la población se abstenga de ver telenovelas. Pero paralelamente, añadió, es necesario caminar hacia el primero de diciembre para impedir -mediante propuestas creativas- que Felipe Calderón Hinojosa ''se siente en la silla''.
Manifestó que aun cuando intelectuales como Luis Villoro, o políticos como Cuahtémoc Cárdenas, opinen que la postura de la CND y de Andrés Manuel López Obrador es equivocada, ''nosotros pensamos que la verdadera ruptura del marco constitucional la dio el fraude. Entonces, ¿de dónde puede plantearse de pronto Luis Villoro que nombrado Andrés Manuel López Obrador presidente en rebeldía rompe el marco constitucional? Estamos hablando de que se robaron una elección y es evidente. Ya no pueden decir que no hubo fraude, aun cuando Carlos Fuentes lo diga. Yo creo que el problema que estamos viviendo, y el más claro, es éste: los intelectuales como Fuentes o Villoro se han quedado en su casa, no están viendo lo que está ocurriendo en las calles y no están viendo que antes de que se mencionara la opción de Andrés Manuel López Obrador como presidente (en la CND) la gente ya lo había decidido. Es decir, antes de mencionar la opción de coordinador de la resistencia, la gente ya había votado por unanimidad y por aclamación''.
Los asistentes al foro se organizaron en ocho comisiones, entre ellas de producción y estrategias de difusión de contenidos; de enlace y coordinación con organizaciones; de medios alternativos, para aterrizar los diversos planteamientos y empezar a conformar un plan de acción para atenuar el cerco informativo impuesto por los empresarios de la comunicación.
Ciudad Perdida
Miguel Angel Velázquez
Con datos, desmiente Encinas al PRIAN
Por inverosímiles, causan hilaridad críticas panistas
Diputados del blanquiazul se agazapan ante protestas
Si alguien se divirtió ayer durante el último informe del Gobierno del Distrito Federal fue Alejandro Encinas, titular del Ejecutivo local.
Sus constantes risas no parecían de sarcasmo o ironía contra los partidos de oposición que lo cuestionaban. Más bien se mostraba como la actitud involuntaria de quien ríe porque lo que oye es tan inverosímil o tan tonto que causa hilaridad.
Podría decirse que Encinas estaba feliz, con la misma cara con que ondeó la bandera el 15 de septiembre, para gritar vivas al México libre y a la soberanía popular, pero además seguro, porque sus adversarios resultaban tan cínicamente previsibles que las respuestas a cada ataque las conocía de memoria.
El informe se convirtió en un largo mentís, con cifras y datos duros, a una serie de mal informados cuestionamientos de legisladores del PRI y el PAN, en esa alianza que también se da ahora de manera natural.
Y es que hay actitudes que con el tiempo se vuelven costumbres. Una sobresaliente es la de los panistas, que desde hace buen rato no pueden transitar por las entradas principales de los edificios legislativos, y huyen temerosos de la gente por las puertas traseras.
Esta vez no fue distinto. Los 16 diputados locales del PAN, más su presidente en la capital, Carlos Gelista, salieron a escondidas del Palacio Legislativo de Donceles para evitar el juicio de un buen grupo de militantes del PRD que los esperaban en el portón principal, para gritarles todo lo que en el momento se les ocurriera, pero que en resumidas cuentas sólo pretendían expresar la terrible irritación que les ha causado el fraude electoral.
Y como ya se hizo costumbre también, los azules, maestros de la hipocresía, lanzaron discursos plenos de provocaciones; es decir, violentos, para después sobre sus curules poner cartoncitos en los que pretendían llamar a la paz.
En fin, para Alejandro Encinas, enfundado en el traje negro y con la corbata amarilla que se ha convertido en símbolo del PRD, el día del informe fue, se mire como se mire, un "día de campo", pero para los azules, que habían amenazado con armar una grande en el pleno de la Asamblea Legislativa, las dos horas y 45 minutos, más o menos, que permanecieron allí fueron un tormento.
El discurso de los panistas no impactó. La gente los asustó, y terminaron como muchos cohetes chinos, que tienen mecha larga pero no explotan. En fin, todo parece indicar, si las traiciones no ganan terreno, que, para la oposición en general, en la asamblea las cosas no serán fáciles, pero para el PRIAN el horizonte pinta negro.
La renuncia de humo
Durante buena parte del domingo se especuló con la renuncia del subsecretario de Seguridad Pública, Gabriel Regino, quien desde hace buen rato rompió contacto con sus mandos inferiores, y también los superiores; es decir, no se hablaba ni por radio con la gente a quien comanda ni con el secretario, según se informó en la propia dependencia.
En la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) no existe la mentada renuncia. Cuando menos no estaba ayer en la oficina del titular, Joel Ortega, pero lo cierto es que Regino pasó, como dicen los clásicos, una bola de humo hacia el equipo de Marcelo Ebrard, para que se le considere víctima del aislamiento en el que se halla y él mismo se construyó.
O para decirlo rápido , Regino le pide a gritos chamba a Marcelo, así que ¡cuidado! Dicen que no trae muy buenos resultados de su labor en la SSP. Ya veremos en qué acaba este lío.
Octavio Rodríguez Araujo
Doble poder
Una cosa es representar a la oposición y otra representar a un gobierno legítimo y popular. La primera, como bien señaló López Obrador el 16 de septiembre, sería aceptar que Felipe Calderón ganó y que se le presenta oposición, como la de un partido que pierde en una elección. Parece un matiz sin importancia, pero no lo es.
Cuando hay una elección unos ganan y otros pierden, así ha sido siempre. Pero si se gana a la mala, violando la legislación vigente, cometiendo fraudes y calificando la elección por consigna y no por razón y objetividad, no hay ganador pero tampoco perdedor. En una elección legal, equitativa y transparente el que gana, aunque sea por un voto, se convierte en gobernante y el que pierde se convierte en oposición. Cuando, por ejemplo, el PAN ganó en 2000 el PRI pasó de partido gobernante por siete décadas a partido de oposición. Ahora no es así. Hay oposición, desde luego, pero no sólo al gobierno de Calderón si logra tomar posesión, sino al proceso que lo ha convertido por ahora en presidente electo espurio.
El matiz introducido por López Obrador es tan fino como efectivo. Se es oposición, sí, pero al mismo tiempo no, pues si se reconoce ser oposición se estaría reconociendo el triunfo de Calderón y se estaría avalando el proceso electoral en su conjunto, incluida su calificación por el tribunal electoral.
No. Lo que se plantea es otra cosa. Habrá, en el peor de los casos, un gobierno espurio y otro legítimo. Dos gobiernos, uno de las instituciones cuyos titulares traicionaron al usarlas en su provecho, torciendo las leyes, y otro que ha sido elegido, sin presiones de ninguna clase, en la convención nacional democrática instalada el 16 de septiembre en el Zócalo de la ciudad de México, con la representación de todas las entidades de la Federación.
Se dirá que no hay modo de saber si la elección de AMLO como presidente legítimo es de veras mayoritaria. La duda está ahí, cierto, pero no menos cierto es que tampoco se sabe si Calderón ganó la elección del 2 de julio. El Instituto Federal Electoral (IFE) y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación se negaron a que se contaran todos los votos (el IFE sigue negándose con argucias legaloides), y con estas actitudes dejan en el aire la incertidumbre sobre el resultado de los comicios. Lo que sí sabemos es que los aparatos del actual Estado mexicano han querido y quieren imponer al ex candidato del PAN y que hicieron todo lo que pudieron por impedir que AMLO fuera presidente. Pero también sabemos que una amplia representación popular y nacional, por su lado, votó mayoritariamente (no por unanimidad) que el ex jefe del Gobierno del Distrito Federal sea el presidente de México, el legítimo por encarnar la voluntad del pueblo representado en la convención nacional democrática.
La situación no es inédita en la historia de México, pero las analogías no explican nada, sólo ilustran. Estamos en presencia de un doble poder potencial, gracias a la torpeza y a la necedad de quienes encabezan las instituciones de la República. Si las campañas electorales y la elección misma hubieran obedecido a los principios constitucionales de certeza, legalidad, independencia, imparcialidad y objetividad, no estaríamos viviendo la situación de crisis (y esperanza) del momento. El doble poder es resultado de la miopía de quienes actuaron por analogía y no con parámetros de realidad. Pensaron que las cosas serían como en 1988, cuando ante el gran fraude gubernamental, obvio para casi todo mundo, la oposición aceptó ser oposición a secas para reconstruirse y tratar de ganar en elecciones futuras, en lugar de responder ante el fraude con el pueblo burlado. En aquel entonces el líder prefirió la resignación y el reconocimiento de las instituciones, como si éstas fueran entidades abstractas e indeterminadas, y no la lucha por lo que burdamente se le había arrebatado, al líder y al pueblo que lo apoyaba. Pero la historia no se repitió. Ahora hubo y hay un líder que no se dejó y que oyó con cuidado al pueblo que tampoco quiso dejarse y aceptar la imposición. Por esto hay un doble poder, no por analogía, no por imitación, no por capricho, no por afanes protagónicos de nadie. El doble poder, insisto, lo han producido los que no conocen ni asumen la historia de nuestro país ni la fuerza de la voluntad popular. El doble poder, que finalmente se resolverá con la derrota de uno de los dos, es resultado, por un lado, del desprecio al pueblo, y por otro lado de un pueblo y un líder que dijeron "no a la imposición".
Este desprecio al pueblo es típico del pensamiento conservador, de quienes creen que la política es arreglo cupular en salones aislados del ruido. Bajo estas creencias concluyeron, erróneamente, que un líder es por definición un manipulador de masas (que los hay y los ha habido) y no la persona que esperaban millones de mexicanos hartos de que les vean la cara y les den atole con el dedo. Un verdadero líder, para serlo, tiene que ser no sólo apoyado sino creíble para quienes lo apoyan. Un verdadero líder es el que marca la agenda política y social de un país. Un verdadero líder es el que, aunque no quieran, deviene referente ineludible hasta de sus enemigos, como ha ocurrido desde hace más de dos años entre la gente del poder. Esto es un líder, y porque es un líder reconocido, es que ha sido elegido presidente legítimo del país.
El pueblo tiene la palabra y llegará hasta donde quiera, con un líder que reiteradamente ha dicho que no lo traicionará, que no se venderá y que no será víctima del temor o la cobardía.

