domingo, agosto 27, 2006

Tenía razón López Obrador
Complot y agravio

Por: Samuel Schmidt


La denuncia del complot de Salinas y sus socios del PAN agrava el agravio, pero como sucede en México tampoco aquí sucederá nada.
En tierra de ciegos el tuerto es rey y en tierra de mentirosos el perverso impone sus designios aviesos. López Obrador durante mucho tiempo denunció un complot en su contra, y la derecha y sus títeres mediáticos lograron que mucha gente se riera de él y de su acento caribeño.
En este país reconocido mundialmente por su honestidad, la existencia de complots es el resultado de la imaginación calenturienta de un tipo enfermo de poder. Igual dijeron cuando denunció la mano oculta de la ultraderecha en la organización de una marcha en contra de la violencia y se le fueron a la yugular.
La publicación de los videos donde Ahumada reconoce haber negociado con Salinas, Fernández de Cevallos y personeros de Fox, le da la razón a López Obrador: había un complot en el más alto nivel para descarrilar su candidatura. Recordemos que Salinas está acusado de haber defraudado su elección y que uno de los pasos fue el asesinato del operador político de Cárdenas; Fernández de Cevallos es coordinador de la bancada del PAN en el Senado y se volvió un hombre inmensamente rico después de aceptar el fraude salinista. Creel era secretario de Gobernación y aspirante a la candidatura presidencial, un beneficiario directo.
Ahumada es naive, ambicioso, aunque no honesto. Cayó en la magia del engaño que los políticos mexicanos manejan con maestría, y sin los 30 millones de dólares solicitados a cambio de los videos. Pobre Ahumada, en su insaciable apetito de riqueza y poder le crecieron los enanos del circo. Los engañados, la sociedad, siguen estándolo.
Discutiendo con clasemedieros en la ciudad de México les pregunto: ¿qué es más grave: el agravio del fraude electoral o el plantón que tiene desquiciado el tráfico en una buena parte de la ciudad? Responden que López Obrador está loco o repiten las consignas de la campaña del miedo que con tanto éxito manejó el PAN.
La denuncia del complot de Salinas y sus socios del PAN agrava el agravio, pero como sucede en México tampoco aquí sucederá nada. Salinas mostró una vez más los colmillos con los que ha depredado el país y que lo ayudaron a sacar a su hermano de la cárcel.
La elección de 2006 arrasó con la credibilidad en las instituciones, deja claro que en un país de mentiras y corrupción la democracia es un recurso retórico y que México está a años luz de la democracia.
En México los perversos se salen con la suya y la sociedad cual convidado de piedra siente que hay un manejo oculto que no entiende pero que sabe que tarde o temprano le afectará.

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