jueves, agosto 20, 2009

Actualmente se escucha mucho en los medios críticas a los salarios desproporcionados y los privilegios de toda índole que los políticos tienen. Pero cuando López Obrador propuso que lo políticos y los altos mandos de la burocracia deberían reducir sus salarios y prestaciones se le echaron encima, tachándolo de demagogo, populista etc. etc.

Amlo también mandó al diablo a las instituciones por corruptas y calló al bocon de Fox con el famoso “cállate chachalaca”. No le falto razón. Pero los medios se le echaron encima.

¿Es qué ahora si le van a reconocer a Obrador que tenía razón? No, claro que no. Amlo sigue siendo el enemigo público número uno, para la mafia política y los medios chayoteros que la apoyan.

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