domingo, octubre 05, 2008

MONERO EL FISGON: Crónicas de la congruencia:

Ayer en la entrega de Premio Nacional de la Juventud:

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de la jornada

¿Por qué Calderón y Sabines mandaron matarnos si estábamos negociando?, preguntan en Chincultik

Seis muertos en el desalojo policiaco de zona arqueológica de Chiapas

■ Ejidatarios de Miguel Hidalgo exigen justicia; “o la tomaremos por nuestras manos”

■ Tres indígenas fueron rematados en el vehículo que los transportaba al hospital; el chofer también fue ultimado

Elio Henríquez (Corresponsal)

Ampliar la imagen Velorio de Rigoberto López Vázquez y Alfredo Hernández, quienes según versiones de ejidatarios fueron rematados por policías en el vehículo donde los llevaban al hospital Velorio de Rigoberto López Vázquez y Alfredo Hernández, quienes según versiones de ejidatarios fueron rematados por policías en el vehículo donde los llevaban al hospital Foto: Moysés Zúñiga Santiago

Ejido Miguel Hidalgo, La Trinitaria, Chis., 4 de octubre. En el desalojo de ayer en esta localidad hubo seis muertos, 10 heridos de bala y un número indeterminado de detenidos, además de que todos los finados son campesinos, no policías, como se informó inicialmente, porque los pobladores no traían armas ni dispararon contra los uniformados, confirmó hoy José Vázquez López, uno de los representantes de este ejido.

Denunció que los agentes –estatales y federales– “remataron” a tres heridos de gravedad y asesinaron al chofer que los trasladaba a un hospital de Comitán, este último delante de su esposa.

Los pobladores tienen en su poder 77 armas largas y cortas, además de escudos y otras pertenencias que les quitaron a los policías que vinieron a desalojarlos de la zona arqueológica de Chincultik, situada a tres kilómetros de aquí, la cual está en su poder desde hace casi un mes. Afirmaron que “ahora más que nunca” pelearán porque la zona arqueológica sea administrada por el ejido. “Ya está más que pagada con seis vidas”.

En las calles, donde se observan rastros de sangre, decenas de casquillos percutidos y varios vehículos de la policía dañados, priva un ambiente de temor, tristeza y rabia. “Preguntamos al presidente Felipe Calderón y al gobernador Juan Sabines: ¿por qué nos mandaron matar si un día antes habíamos tenido un diálogo con las autoridades para resolver el problema?”, reprocharon los habitantes y exigieron que se haga justicia por el asesinato de los seis hombres, “o la tomaremos por nuestras manos”.

El pasado 7 de septiembre, los habitantes de Miguel Hidalgo, donde viven cerca de 7 mil personas, acordaron en asamblea apoderarse de la zona arqueológica de Chincultik, que está en medio de sus terrenos, con el argumento de que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) “la tiene muy abandonada”.

Desde entonces, “cobramos 20 pesos por la entrada, no los 35 que cobraba el INAH”, afirmó un lugareño, quien manifestó que entre semana obtienen ingresos de entre 300 y 400 pesos diarios, y los sábados y domingos entre mil y mil 500.

Las negociaciones con las autoridades comenzaron poco después. La más reciente reunión con funcionarios estatales se efectuó este jueves, y habían acordado seguir platicando, pues les ofrecieron apoyos por más de 600 mil pesos para cosechar jitomates, aguacates y duraznos, propuesta que en principio fue rechazada por los ejidatarios.

“Nunca pensamos que el gobierno vendría a atacarnos como si fuéramos delincuentes, porque estábamos en diálogo, pero ahora vemos que fue una trampa para que nos confiáramos”, aseguró Vázquez López.

Señaló que el jueves ellos llevaron a los funcionarios a Chincultik para que vieran el mal estado en que está la zona, de lo cual dieron fe.

El campesino explicó que este viernes por la mañana agentes de la Policía Federal Preventiva (PFP) llegaron a las ruinas para desalojar a los 25 que estaban en el lugar. “No sólo detuvieron a algunos de ellos, sino a quienes caminaban por la carretera”, dijo José Vázquez, quien participaba en la mesa de negociaciones.

Previamente habían desalojado a los campesinos de otras comunidades que tenían el control de los lagos de Montebello, ubicados a 10 kilómetros de aquí.

Sostuvo que como a las 11 y media de la mañana los policías ingresaron al poblado en camionetas de la PFP, cuyos ocupantes lanzaron gases lacrimógenos, incluso en escuelas, lo que ha provocado “daños mentales a los niños”.

Luego llegaron más agentes de la Policía Estatal Preventiva –varios en caballos– “para sitiar” el poblado. Los campesinos, quienes se defendieron con machetes y palos, calculan que eran entre 250 y 300 los uniformados que realizaron la operación.

“La gente salió a defenderse como pudo, porque los niños se estaban ahogando por el gas, y fue cuando agarramos a 77 policías, los encerramos en la casa ejidal y se les desarmó. Las armas están resguardadas, igual que al menos ocho vehículos, entre ellos un remolque para transportar caballos”, relató.

Asimismo, señaló que a las 15 horas, a pesar de lo que había ocurrido, los agentes y los pobladores “estaban calmados”, pero entre las 5 y 6 de la tarde, cuando los uniformados fueron trasladados al salón de actos, “llegaron más policías a rescatarlos disparando con armas de fuego, persiguiendo a la gente hasta en sus casas, y para liberar a sus compañeros balearon la puerta y rompieron el candado.

“No fue enfrentamiento, no hay ni un arma en el ejido. Los policías que resultaron heridos fue por golpes que les propinaron los pobladores, no por bala; tal vez la gente los agredió porque habían matado personas, pero en ningún momento hubo balas de parte nuestra”, afirmó.

Indicó que la balacera duró unos 40 minutos, lapso en que los uniformados “corretearon” a la gente que buscaba dónde esconderse. Adrián Velasco Alfaro, de 71 años, mostró el oído aún con sangre y el estómago vendado. Algunos vecinos lesionados se recuperan en sus domicilios. José Vázquez comentó que en la confusión, los policías fueron rescatados.

Poco después, Agustín Alfaro Calvo, el único de los seis muertos que no es originario de Miguel Hidalgo, sino de la vecina Ojo de Agua, El Ocotal, accedió a llevar al hospital en su vehículo –no había ambulancias– a Rigoberto López Vázquez, Alfredo Hernández Ramírez y Miguel Antonio Martínez, heridos de gravedad.

“Los policías los bajaron y remataron a los heridos y asesinaron al chofer delante de su esposa; a ella le quitaron una cadena y los aretes y a él la cartera. Y no conformes, le sacaron el ojo con navaja a Rigoberto, quien fue torturado”, expresó.

Tres lugareños guiaban a los agentes por el pueblo

Afirmó que los policías eran guiados por tres campesinos originarios de este ejido y que trabajan en la zona arqueológica, quienes con pasamontañas fueron a mostrar la casa del presidente del comisariado ejidal, Mario Morales García, la cual “fue baleada”.

Los cuerpos de Rigoberto, Alfredo y Miguel Antonio –precisó– fueron traídos antes del mediodía para ser velados, mientras que el de Agustín fue llevado a Ojo de Agua, El Ocotal. Hasta las 13 horas los cadáveres de Ignacio y Ricardo permanecían en Amparo Agua Tinta.

Los ejidatarios, a la espera de nuevos contactos con el gobierno para entregar las armas, exigieron que los deudos sean indemnizados y los detenidos librados.

En Tuxtla Gutiérrez, el ministro de Justicia, Amador Rodríguez Lozano, giró orden de presentación a todos los elementos policiacos que participaron en el operativo para realizarles las pruebas de radisonato de sodio, toxicológica y balística, así como certificación médica y desahogo de testimoniales.

Con información de Ángeles Mariscal, corresponsal

ONG exige que Derechos Humanos actúe; “se violaron garantías”

Los jóvenes que increparon a Calderón preparan manifiestos

Emir Olivares Alonso

Con una sensación de satisfacción “por ser congruentes” con sus ideales y pensamientos, los universitarios Andrés Leonardo Gómez Emilsson y Mario Jiménez Santiago afirmaron estar en desacuerdo con el régimen de Felipe Calderón, y así se lo hicieron saber: de frente, rodeados de decenas de estudiantes, ante representantes de los medios de comunicación y en un acto oficial, mientras el Presidente hacía uso de la palabra.

Un día después de que el primero llamó “¡espurio!” al titular del Ejecutivo federal y que, tras la detención de éste por elementos del Estado Mayor Presidencial (EMP), Jiménez Santiago gritó: “¡no hay libertad en este país!”, por lo que también fue aprehendido, ambos afirmaron estar contentos por haber hecho patente su inconformidad.

“No me puedo arrepentir de acciones como ésta; de no haber estado seguro no lo hubiera hecho”, señaló Gómez Emilsson, estudiante de 18 años del CCH Sur de la UNAM.

En tanto, Jiménez Santiago, tesista de la carrera de historia en la Facultad de Filosofía de la UNAM, de 24 años, subrayó que ésta no es la única manifestación en el país en contra del titular del Ejecutivo. “Lo que pasa es que son pocos los que tienen la oportunidad de plantarse frente a él”.

Gómez, quien por sus méritos académicos fue seleccionado por la Asociación Mexicana pro Colegios del Mundo para estudiar el segundo año de bachillerato en Noruega, manifestó sentirse “alegre y con el respaldo y solidaridad a mi actuar por parte de muchas personas”.

Instó a los jóvenes a manifestarse contra lo que no estén de acuerdo y a “ser congruentes” con sus valores y pensamientos. Refirió que los hechos del viernes pasado durante la entrega del Premio Nacional de la Juventud, al cual se hizo acreedor, no modificaron su opinión sobre Calderón.

“Nunca he sentido la mínima estimación por él, la imagen que tengo (de Calderón) no se modificará. Siempre he visto las incongruencias de su gobierno, por lo que (tras los hechos) no puedo estar más desilusionado de lo que ya estaba.”

Jiménez Santiago, quien ha recibido muestras de solidaridad, “aunque también mentadas de madre”, aclaró que no se llama Marco, sino Mario. “Desconozco por qué la Presidencia dio mal mi nombre, si se llevaron al menos 10 veces mi credencial de elector”. Anunció que prepara un pronunciamiento, con ayuda de sus compañeros de facultad.

Dijo tener miedo ante posibles represalias cuando ambos dejen de ser nota para los medios de comunicación. “Mis posiciones políticas las sostengo; no me arrepiento de lo que dije e hice. Pero creo que políticamente me tendré que reservar; por un rato no participaré en protestas públicas. Siento algo de temor porque primero me pidieron mis datos los del EMP, después la PFP y luego personas que no se identificaron. Gritarle al Presidente no es cualquier cosa, y menos en este país”.

El padre de Andrés, Luis Gómez, académico de la UNAM, refirió que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos debe levantar una queja de oficio para aclarar si la guardia presidencial incurrió en violaciones a las garantías fundamentales de ambos jóvenes. Anunció que, con asesoría de la Academia Mexicana de Derechos Humanos (AMDH), la próxima semana se presentará un pronunciamiento público por los hechos.

A su vez, la presidenta de la AMDH, Gloria Ramírez, señaló, en relación con el argumento de la Presidencia para justificar la actuación del EMP, que los estudiantes no pretendían agredir a Calderón, sino “simplemente manifestar su desacuerdo, con lo que ejercían su derecho a la libertad de expresión”.

Exigió a la CNDH actuar de oficio, porque “se dieron flagrantes violaciones a las garantías fundamentales como coartar la libre expresión, detención arbitraria, incomunicación y no acceso a un debido proceso”.

de resiste acapulco

EL PASADO 1 DE OCTUBRE ESTUVO EN LA AHORA YUNQUISTA UNIVERSIDAD DE GUANAJUATO EL DR. LORENZO , LO CUAL PARA NADA QUITO BRILLO A LO EXPUESTO POR EL, DEJANDO INCOMODOS A TODA LA PLANA MAYOR DEL GOBIERNO DE YUNQUELAND.



Comunicado del Gobierno Legìtimo



Respalda López Obrador al estudiante Andrés Gómez, porque dijo la pura verdad al llamar espurio a Calderón

Rayones, Nuevo León
Sábado 04 de octubre de 2008



* A mi “tocayo” lo pueden acusar de lo que quieran, pero no de mentiroso, puntualiza el presidente legítimo de México

* Calderón es un usurpador y un espurio, porque no ganó la Presidencia de la República, explica Andrés Manuel López Obrador

Desde este municipio enclavado en la sierra madre oriental, Andrés Manuel López Obrador respaldó a su “tocayo”, el estudiante Andrés Gómez Emilsson, quien dijo la pura verdad al llamar espurio a Felipe Calderón, porque el panista se robó la Presidencia de la República.

Al joven Andrés, quien ayer recibió el Premio Nacional de la Juventud, lo pueden acusar de lo que quieran los alcahuetes que están al servicio del gobierno usurpador, “pero no lo van a poder acusar de mentiroso, porque lo que dijo es la pura verdad”, puntualizó.

En la asamblea informativa con los habitantes de esta localidad, el presidente legítimo de México se refirió a la ceremonia de entrega del mencionado reconocimiento, en donde el alumno Gómez le gritó espurio a Calderón Hinojosa. La afirmación que hizo el estudiante merecedor del premio por mérito académico en matemáticas, por “mi tocayo es la pura verdad”, subrayó.

Luego explicó que Calderón es un usurpador y un espurio, y “él sabe perfectamente que se robó la Presidencia de la República y que pisoteó la dignidad de millones de mexicanos”.

Acompañado por dirigentes y legisladores locales del PRD y PT, López Obrador atribuyó las expresiones ciudadanas de inconformidad contra Calderón, por la negativa del presidente pelele a un recuento de los votos de la elección de 2006.

Después de la contienda presidencial, millones de mexicanos exigieron que se contara cada sufragio emitido por los electores. “Le dije –-a Calderón – desde el Zócalo, y hasta le envié una carta, para que aceptara la transparencia y le aclaré que el que nada debe, nada teme”, recordó.

Una y otra vez –añadió— se le preguntó a Calderón “que por qué no se contaban los votos y se le pidió que aceptara que se contara voto por voto y casilla por casilla”.

En ese entonces dijo que le advirtió a Calderón que si aceptaba el fraude, “que se atuviese a las consecuencias, porque la mancha de un fraude no se quita ni con toda el agua de los océanos”.

También dejó en claro que aquel que comete un fraude pasa a la historia como usurpador y “así va a quedar en la historia Calderón, como un usurpador”.

Y remató: “por eso, lo que dijo ayer mi tocayo es la verdad; es un usurpador Calderón y, desde Rayones, lo vuelvo a dejar de manifiesto”.

Antes, en galeana el presidente legítimo de los mexicanos calificó como una estupidez las declaraciones de Calderón Hinojosa, de que México sufriría una gripe, si la economía de los Estados Unidos padecía pulmonía.

Frente a la grave crisis económica, Calderón y el gobierno usurpador no han hecho absolutamente nada, expresó al considerar que es necesario tomar medidas urgentes para evitar un mayor crecimiento de los índices de desempleo, pobreza, carestía, violencia e inseguridad.

Ya es tiempo de que el presupuesto público se destine a satisfacer las necesidades básicas del pueblo de México, en lugar de destinarlo a especuladores financieros, banqueros, políticos corruptos y traficantes de influencias, afirmó.

Destacó la importancia de aplicar un plan anticrisis, que se sustente en congelar los precios de los combustibles, con la intención de cancelar cascadas de aumentos a tarifas de bienes y servicios, así como los precios de los alimentos.

También recomendó otorgar subsidios al campo, entregar apoyos económicos a adultos mayores y becas a estudiantes de preparatoria, así como destinar mayores recursos a las universidades públicas y pagar centavo por centavo de los ahorros de un importante número ex braceros.

Al afirmar que el pueblo de México está preparado para enfrentar cualquier albazo en el Poder Legislativo encaminado a aprobar la llamada reforma energética de Calderón, López Obrador reiteró que convocará a una movilización nacional hasta parar a la nación, en caso de que los legisladores del PRI y del PAN intenten imponer una modificación legal contraria a los intereses de la nación.

Tanto los priistas como panistas de arriba son lo mismo, son “la misma gata nada más que revolcada”, y están al servicio de una minoría rapaz que pretende adueñarse de los recursos naturales y de los bienes del pueblo.

Para mañana, el presidente legítimo de México, Andrés Manuel López Obrador se reunirá con las comunidades de Pesquería, Doctor González, Marín, Higueras, General Zuazua y Ciénega de Flores

*ASTILLERO




Astillero

Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

■ Felipe ante su fantasma

■ Impericia grave

■ Pasmo de “civiles”

■ Control militar
CRíTICO PRESIDENCIAL Andrés Leonardo Gómez Emilsson fue detenido el viernes por el EMP por protestar en Palacio Nacional Foto: María Luisa Severiano

Felipe Calderón mostró una peligrosa impericia el viernes pasado a la hora de enfrentar las manejables protestas de dos jóvenes en Palacio Nacional. Tomado absolutamente sin sorpresa, pues Andrés Gómez le hizo saber con toda anticipación su claramente impugnadora negativa a saludarlo, el ocupante de la Presidencia de la República perdió el control político del incidente, al tratar de hilar improvisaciones discursivas sobre la libertad y la tolerancia mientras a sus ojos Mario Virgilio Jiménez era sacado del lugar por miembros del Estado Mayor Presidencial y otros de ellos “controlaban” mediante amenazantes órdenes y acoso físico a quien había gritado “espurio” al funcionario michoacano que permitió el actuar represivo de sus cuidadores militares sin atreverse a dar el golpe básico de inteligencia política que hubiera significado el ordenar en público e instantáneamente a su cuerpo castrense de elite que dejara en paz a los jóvenes y respetara su libre expresión.

Lo más grave no fue, sin embargo, la comprobación pública de la reducida estatura política de quien está encaramado en la cúspide de la pirámide de la administración federal, ni su comportamiento lleno de trastiendas donde se almacenan resentimientos e inseguridad, sino el hecho palmario de que durante dos horas y media quien ejerció el poder fue el Estado Mayor Presidencial, con ausencia operativa absoluta de los funcionarios civiles integrantes del aparato presidencial cuando menos hasta la torpe y deshilachada emisión, presuntamente el finiquito del asunto, de un comunicado de prensa en el que el ocupante de Los Pinos justifica y se hace corresponsable de la acción de sus custodios, quienes habrían cumplido con sus obligaciones reglamentarias y legales al detener a los dos jóvenes, encerrarlos durante una hora y media en oficinas de Palacio Nacional convertidas en cárceles preventivas, someterlos a interrogatorios y tratamientos amenazantes, entregarlos sin razón jurídicamente fundada ni formalizada a policías del Distrito Federal y, dejando asomar el rostro oscuro de la posibilidad de enjuiciarlos por delitos de corte político, beneficiarlos con un gesto de presunta generosidad al “anticipar” que no se formularían “cargos contra estos jóvenes”, lo cual constituyó la primera amnistía del régimen calderónico a presos políticos que a pesar de la brevedad de su detención y el desistimiento de su parte acusadora podrían ahora entablar demandas contra quienes los sometieron a todas las arbitrariedades citadas e incluso contra el licenciado Calderón, que se la pasa solicitando a los desprotegidos ciudadanos que denuncien los presuntos delitos que cometan peligrosos y vengativos criminales pero que él mismo, en medio de sus fortalezas blindadas, fue incapaz de sostener acusaciones contra quienes sí consideró probables responsables “de conductas que son sancionadas penal o administrativamente por la legislación vigente”.

El episodio del viernes deja lamentables saldos. Calderón careció de la grandeza política para enfrentar una protesta juvenil previsible y acotada y, a pesar de las palabras que dijo, permitió que el par de jóvenes fuese arrestado, en clara convalidación práctica del intento en curso de criminalizar toda protesta política y social. Calderón no puede aducir que ignoraba el actuar represivo de sus escoltas, pues a Mario Virgilio Jiménez lo “retiraron” del público invitado mientras él, Felipe, cambiaba el giro de su discurso, tocaba el tema del 68 y hablaba de que ahora sí se podía dar el “espectáculo” de impugnar al poderoso sin que –cajum, cajum– le sucediera nada a los disidentes, y la ausencia de Andrés Gómez era evidente a la hora en que, al final del acto, los jóvenes premiados se tomaron una fotografía oficial con el michoacano que no pudo sustraerse a la tentación menor de contaminar su discurso con las referencias a quienes ahora le niegan reconocimiento como presidente pero 40 años atrás formaban parte de aquel “régimen autoritario”.

Otro detalle grotesco fue la virtual huida de personajes del gobierno federal a la hora de atender el caso de los jóvenes desaparecidos durante más de 90 minutos. Ningún funcionario hizo nada que no fuera abandonar con rapidez el escenario candente. La máxima burócrata del instituto juvenil federal, convocante del acto, se quedó pasmada, muda, incapaz de algo más que pedir en estado zombi a los reporteros que la dejaran pasar. Por cierto, esta presidenta del Instituto Mexicano de la Juventud, Priscila Vera, fue impuesta por Mariana Gómez del Campo, familiar de la señora Margarita, para que ese instituto sea fuente de recursos para actividades panistas en la capital y de negocios para beneficio de esa camarilla blanquiazul. En realidad, el acto juvenil fue pensado originalmente para centrar el discurso felipense en el encomio de la lucha política de la oaxaqueña Eufrosina Cruz, a quien arrebataron un triunfo electoral a cuenta de usos y costumbres indígenas contrarios a la participación de las mujeres. Calderón no había hablado del 68 ni lo haría en este acto sino de manera sesgada, reconociendo el valor de los jóvenes mexicanos estudiosos y dedicados y estableciendo referentes cómodos para él, como el caso de Eufrosina. Las circunstancias le obligaron a atender improvisadamente el tema indeseado, con tan poca habilidad que acabó confirmando, involuntariamente y entre tropiezos, un día después del Dos de Octubre, los peligros de las instituciones civiles rebasadas y del poder militar sustituto.

Y, mientras los narcos van subiendo el rango políticos de sus víctimas, esta vez al asesinar al presidente municipal de Ixtapan de la Sal, y el cártel del Golfo se desmarca mediante Manta News de las granadas de Morelia y ofrece millonaria recompensa en dólares para encontrar a los culpables, y en Chiapas mueren campesinos enmedio del desgobierno del alegre Juan Sabines II, ¡hasta mañana, con los primeros partes de la guerra electoral de Guerrero, en la que el PRD-Chucho/Gobierno va con todo el arsenal mapache en Acapulco!

sábado, octubre 04, 2008

DESFILADERO




Desfiladero

Jaime Avilés
jamastu@gmail.com

■ ¿En qué se parecen Carstens, Granier y la dictadura de Birmania?

■ Los tres fomentan el estancamiento

■ Un abrazo a Granados Chapa

En Jalapa, el campesino Ramiro Guillén Tapia se prendió fuego tras de que el gobierno estatal canceló continuamente una cita para tratar un conflicto de tierras en San Pedro Soteapan Notimex Foto: Foto

Hablan, y piden por temor el anonimato, los familiares del hombre que hace días se prendió fuego en Jalapa, en protesta contra el “gobierno” de Fidel Herrera Beltrán. “Nuestro tío Ramiro Guillén Tapia siempre fue pobre, jamás engañó a nadie y siempre luchó por los legítimos intereses de su gente. Siempre fue maestro y luchador social. Su integridad, sano juicio y honestidad fueron, son y serán siempre intachables, su propia pobreza lo probaba. Tenemos confianza en que él, que nunca se dio por vencido, siga luchando a través de su sacrificio, difundido por Amnistía Internacional, para que se exponga a la vergüenza pública a todos los corruptos gusanos gobernadores priístas, tan cínicos y desvergonzados como Ulises Ruiz, que ahora acabó con la activista estadunidense Sally Grace, una muchacha valiente con cara y corazón de ángel, asesinada la semana pasada en Oaxaca”.

El finado presidente del Comité Pro Defensa de los Derechos Humanos del Sur de Veracruz, agregan sus familiares en carta a Desfiladero, había anunciado en la prensa local que se inmolaría si los burócratas de Herrera Beltrán volvían a posponer la audiencia que ya le habían cancelado ¡106 veces consecutivas! A esos zánganos sin duda les causó risa la enérgica advertencia, y volvieron a plantarlo. El profesor Guillén, por lo tanto, se roció gasolina y se incendió, para convertirse en una antorcha que simboliza la desesperación, la rabia, el dolor y el cansancio de decenas de millones de mexicanos humillados y ofendidos por la frívola ceguera de un régimen que lleva al país a una catástrofe.

Otro ejemplo. Hace más de un año, por órdenes de Josefina Vázquez Mota, secretaria de Educación Pública, decenas de trabajadoras de Educación Indígena –antropólogas, sociólogas, pedagogas, etcétera– dejaron de recibir salario, vacaciones, aguinaldo, servicios médicos y demás prestaciones de ley, por negarse a mudar sus oficinas a un edificio dañado por los terremotos de 1985. En castigo, Vázquez Mota trató de doblegarlas por hambre. No lo consiguió. Ellas acudieron a los tribunales y la vencieron jurídicamente, obteniendo hace dos meses un laudo definitivo e inapelable, que les concede la razón y condena a la titular de la SEP a restituirlas a su centro de trabajo y pagarles todo lo que les adeuda, so pena de ser destituida e incluso llevada a prisión. ¿Ah sí? Pues ahora Vázquez Mota se carcajea del fallo emitido por el Tribunal Superior, tal como los burócratas de Jalapa se burlaron del profesor Guillén.

En Villahermosa, mientras tanto, se viven horas de intensa angustia. Otro inepto, el gobernador tabasqueño Andrés Granier, ordenó abrir un canal de 120 metros de largo, 150 de ancho y uno de hondo, para evitar que el río Grijalva inunde el centro de la ciudad como el año pasado. Después de perder 12 meses en amontonar costalitos de arena por todas partes, porque su administración evaporó (¿en beneficio de quién?) los fondos federales que había recibido para construir un “sistema hídrico” de mayor eficacia, Granier tomó una ridícula decisión de última hora y ayer lanzó a la Policía Federal Preventiva contra los habitantes de los ranchos afectados por la medida. Anoche, por lo tanto, había decenas de personas golpeadas y presas, mientras la ciudad aguardaba que lo peor ocurriera en cualquier momento.

Cinco meses atrás, el gobierno fascista de Myanmar (la antigua Birmania) supo que un poderoso ciclón se dirigía a la parte central de esa desdichada nación asiática. Aunque conocía la ruta del meteoro, la dictadura no tomó precauciones ni puso en alerta a la población. La noche del jueves primero de mayo, ráfagas de viento de 240 kilómetros de velocidad golpearon por sorpresa playas, campos, ciudades y aldeas, ocasionando la muerte de 134 mil personas y dejando sin vivienda a 2 millones más que perdieron todo bajo las aguas. El pasado lunes, ante el derrumbe del sistema financiero estadunidense, el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, dijo en español pero con fuerte acento birmano: “Vamos a respetar la regla de no componer lo que no está roto”.

Con una alegría equiparable a la de Vázquez Mota y Herrera Beltrán, Carstens quiso reirse así del llamado que el domingo en el Zócalo había hecho Andrés Manuel López Obrador, al proponer un acuerdo entre todas las fuerzas políticas representadas en el Congreso de la Unión para forjar un plan anticrisis. Este, como es obvio, debe garantizar que no se privatice la industria petrolera, además de reducir en 200 mil millones de pesos los gastos superfluos del Poder Ejecutivo y diseñar políticas que reactiven el mercado interno y protejan a los sectores más débiles. Carstens, conviene repetirlo, contestó: “No vamos a componer lo que no está roto”, como si el país no estuviera ya hecho añicos.

Menos de 72 horas después, el discurso cambió, naturalmente para peor. Con la bendición del PRI, Hacienda dijo que ajustará a la baja el presupuesto de 2009. Es decir, habrá menos recursos para los sectores estratégicos y las reservas permanecerán en la bóveda del Banco de México tratando de mantener la estabilidad del peso. Por lo tanto, habrá más desempleo, más recesión y más carestía, pero “recibiremos con los brazos abiertos”, según el secretario del Trabajo, Javier Lozano, a los migrantes que regresen de Estados Unidos”. Sólo le faltó aclarar cómo los recibiremos: ¿como a los chavos del News Divine?

López Obrador adelantó que bajarán las remesas (en agosto cayeron 50 por ciento), entrarán menos dólares porque vendrán menos turistas y se reducirán las exportaciones a Estados Unidos. Si a esto añadimos que Hacienda promoverá un mayor estancamiento económico y si Felipe Calderón vendiera Petróleos Mexicanos, con lo que dejaría de captar 40 centavos de cada peso que gasta su caricatura de gobierno, ¿cómo y de qué va a vivir el país?

La opresión neoliberal está obligada a pactar un acuerdo de fondo en beneficio de todos los sectores sociales. Si no lo hace, la viabilidad del “gobierno” calderónico estará en entredicho a corto plazo. Carlos Slim perdió el lunes la mitad de su fortuna. Se acercan tiempos que exigen un acuerdo como el que plantea López Obrador. Seguir haciendo la política que en todos los órdenes la Casa Blanca le dicta a Los Pinos sólo podrá conducirnos a la catástrofe que, tal vez, desea y necesita el tambaleante imperio de Estados Unidos.

Desfiladero saluda con un fuerte abrazo a Miguel Ángel Granados Chapa, quien la próxima semana recibirá la medalla Belisario Domínguez, y comunica a sus lectores que tiene un nuevo espacio en la web llamado El Patin del Diablo (http://patindeldia.blogspot.com), en donde cada semana aparecerán los comentarios que envíen a esta columna. Desde hoy pueden leer ya los que llegaron a propósito de la multa del IFE al PRD por el plantón de Reforma. La mayoría coincide en que, en lugar de darle dinero al bandido de Acosta Naranjo, sería mejor depositarlo en la cuenta del gobierno legítimo y crear una nueva fuerza política nacional.

LA DETENCION DE JOVENES MUESTRA TENSION DEL EJECUTIVO , PERO ADEMAS LES DEJA SABER QUE NO ENGAÑANA A NADIE Y QUE EL PRI LE VAYA TENTANDO EL AGUA A..

LOS CAMOTES POIR SI QUIERE SEGUIR APOYANDO AL ESPURIO, Y CHEQUEN EL PULSO VERDAERO Y NO SUS ENCUESTAS AMAÑANDAS:





La detención de jóvenes, muestra temor del Ejecutivo

Roberto Garduño

La detención de los dos jóvenes que increparon a Felipe Calderón Hinojosa en Palacio Nacional representa “el rechazo y la animadversión que el Presidente de la República provoca aún en amplios sectores de la sociedad; y es muestra del grado de intolerancia y temor del Ejecutivo federal hacia sus opositores”, señalaron diputados de PRD y PT.

Humberto Zazueta y Silvano Garay coincidieron en que el suceso del día de ayer, durante la ceremonia de entrega del Premio Nacional de la Juventud, se “repetirá y seguirá a Felipe Calderón durante el resto de su mandato”.

Para Zazueta, la actitud de los integrantes del Estado Mayor Presidencial, “que además reciben su instrucción y su haber con recursos públicos, es decir, aportados por la misma sociedad, es relevante porque criminaliza la oposición y la discrepancia; manifiesta, además, el temor que al sistema le provoca el malestar de los ciudadanos.

“A pesar de no habérseles sometido a un proceso legal, por la buena voluntad de la Presidencia de la República, los jóvenes inconformes ya fueron tachados como rebeldes por la mayoría de los medios de comunicación que los tomarán como carne de cañón para defender a quien es indefendible, me refiero a Felipe Calderón”.

El legislador perredista señaló que si “el Presidente hubiese tenido visión de Estado, es decir, de conocer lo más intrínseco del poder, hubiese impedido que los agentes que le vigilan las espaldas se lo hubiesen llevado, en lo que constituye un hecho vergonzoso para quien ocupa Los Pinos”.

Con preocupación, Silvano Garay, del Partido del Trabajo, recordó que en los hechos y en el discurso se manifiesta “el endurecimiento del régimen panista. Al rechazo y la animadversión que concita, en una gran porción de la sociedad, Felipe Calderón ha respondido con una campaña mediática para inculcar el temor y el miedo, acompañada de mensajes subliminales para que se aliente la intolerancia contra aquellos que no comparten en nada la visión de la vida que defiende el encargado en turno de Los Pinos”.




ESTOY CONVENCIDO DEL FRAUDE





■ Leonardo Gómez Emilsson, de los más destacados en matemáticas
Estoy convencido del fraude, dice el joven que gritó espurio a Calderón

■ Repliqué que no hay libertad porque no soporté el cinismo: Marco Jiménez

Claudia Herrera Beltrán

Andrés Leonardo Gómez Emil- sson, el joven que gritó “¡espurio!” al presidente Felipe Calderón tras haber recibido el Premio Nacional de la Juventud por ser uno de los alumnos más destacados del país en el área de matemáticas, dice estar convencido, por estudios estadísticos, de que hubo fraude en las elecciones de 2006.

Ha ganado medallas de plata en las Olimpiadas Nacionales de Matemáticas y de bronce en las de Matemáticas de la Cuenca del Pacífico 2007; obtuvo el primer lugar en el concurso Leamos la ciencia para todos, del Fondo de Cultura Económica, y una presea internacional de bronce en la primera Olimpiada Juvenil de Ciencia, en Indonesia.

Ingresó a bachillerato con uno de los puntajes más altos

Además, obtuvo 120 aciertos –uno de los puntajes más altos– en el examen de ingreso al bachillerato, y tras estudiar un año en el Colegio de Ciencias y Humanidades, plantel Sur, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), fue seleccionado por la Asociación Mexicana pro Colegios del Mundo Unido, para ir a Noruega, donde actualmente cursa el segundo grado de bachillerato.

En entrevista, explica las razones de su inconformidad: “desde hace mucho tiempo decidí que Calderón no es mi presidente. He visto análisis estadísticos de las elecciones y es obvio que es un fraude. En fin, hay asimetrías estadísticas que son imposibles de explicar a menos que haya un fraude”.

Contó que al inicio de la ceremonia declinó saludar al michoacano. “Le dije: no te puedo dar la mano, y él me dijo: ‘ah bueno. Está bien, muchacho’, o algo así, y me tocó (la espalda)”.

Después, cuando recibió el premio de manos del Ejecutivo federal –que consiste en diploma firmado por el Presidente, una medalla, roseta de oro y 130 mil pesos–, recordó que no se dieron la mano.

Y decidió manifestar su inconformidad cuando Calderón hizo un reconocimiento a Eufrosina Cruz, quien dijo que da voz a las mujeres de Oaxaca para que puedan votar. “¿Por qué él no le dio voz a los mexicanos al convertirse en presidente; eso me estaba matando por dentro; no lo podía dejar pasar”, relató el muchacho de traje y peinado con cola de caballo, quien no imaginó lo que pasaría después, porque pensó que tenía “fuero” por ser uno de los premiados.

Gómez Emilsson pertenece además a una familia de académicos de larga trayectoria en la UNAM. Su abuelo, el geólogo Ingvar Emilsson, es coordinador de Plataformas Oceanográficas de la Coordinación de la Investigación Científica, y su padre, Luis Gómez Sánchez, economista y doctor en historia y sociología por la Universidad de París, fue candidato a la dirección de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la máxima casa de estudios, donde imparte asignaturas de sociología, además, en 2000 fue delegado en Tlalpan.

En tanto, Marco Virgilio Jiménez Santiago, quien formaba parte del público que asistió a la entrega de los premios y exclamó: “¡no hay libertad en este país!”, tiene 24 años, es “tesista” de la carrera de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM e integrante del Encuentro Estudiantil Multidisciplinario Metropolitano, que presentó un proyecto de cultura democrática al Instituto Mexicano de la Juventud.

Asegura que la protesta contra Calderón fue porque “no soportaba el cinismo de los discursos y repliqué que no hay libertad”.

INCREPAN ESTUDIANTES A CALDERON EN PALACIO Y EL EMP LOS LLEVA ANTE EL JUEZ.....¿Y QUE DELITO IBAN A PERSEGUIR? DECIR LA VERDAD?!!!!!





■ “¡Espurio; no hay libertad!”, le gritaron durante la entrega del Premio Nacional de la Juventud
Increpan estudiantes a Calderón en Palacio; el EMP los lleva ante el juez

■ Leonardo Gómez Emilsson y Marco Jiménez Santiago fueron incomunicados por elementos del Estado Mayor durante casi una hora

■ Salieron libres porque “Los Pinos no levantó cargos”

Claudia Herrera Beltrán

Marco Jiménez Santiago y Leonardo Gómez Emilsson, momentos después de ser liberados por el juez 33. El joven de la derecha fue el primero en recibir el galardón de manos del mandatario por su “excelencia académica” y quien con el puño en alto le gritó “espurio” Foto: Notimex

Cuando el presidente Felipe Calderón elogiaba a la indígena Eufrosina Cruz porque alzó la voz en su comunidad y defendió el derecho de las mujeres al voto, Andrés Leonardo Gómez Emilsson, estudiante de 18 años que había recibido de manos del mandatario el Premio Nacional de la Juventud, se puso de pie en el podio, alzó los brazos y grito: “¡espurio!”.

El Ejecutivo siguió con su discurso mientras dos elementos del Estado Mayor Presidencial se colocaban detrás del joven; uno de ellos lo tomó del brazo y le ordenó: “¡cálmate!” .

Apenas habían transcurrido unos segundos cuando Marco Jiménez Santiago, quien se encontraba entre el auditorio, exclamó: “¡no hay libertad en este país, no hay libertad!”, por lo que otros dos elementos del EMP se acercaron a él, lo tomaron del brazo y se lo llevaron, mientras Calderón advertía que a diferencia de 1968, “uno de los momentos más tristes” de la historia, ahora hay libertad y “se pueden dar espectáculos como éste.

“Hoy México, como se acaba de ver nuevamente, tiene espacios de libertad y tolerancia que entonces hubieran sido inimaginables. Tiene instituciones democrática sólidas, fundamentadas en la libertad y en la pluralidad de las ideas”, expresaba un día después de cumplirse el 40 aniversario de la matanza de Tlatelolco.

Concluida la ceremonia, 15 de los 16 premiados se tomaron la foto oficial con el Presidente. Sólo faltó Gómez Emilsson, quien obtuvo el reconocimiento de mérito académico e incluso fue el primero en recibirlo, porque en ese momento fue tomado del brazo por uno de los militares, quien le dijo: “tú te vienes conmigo”, y cuando el muchacho preguntó adónde lo llevaban, la respuesta fue: “aquí a la esquinita”.

Y fue conducido a una oficina de Palacio Nacional, donde él y el otro manifestante permanecieron incomunicados, fueron interrogados y fotografiados hasta que, finalmente, en una patrulla ambos fueron remitidos al juzgado cívico número 33, de donde salieron porque la Presidencia de la República no levantó cargos en su contra.

Pero durante casi dos horas se dio una historia de confusiones en los patios de Palacio Nacional.

El padre del galardonado, Luis Gómez, académico de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM, iba de un lado a otro sin que nadie le informara el paradero de su hijo. “Aquí me voy a quedar; el Presidente está hablando de la libertad de expresión y simplemente porque mi hijo dijo que no está de acuerdo lo sacaron del acto. Me parece lamentable”, decía mientras elementos del EMP le impedían el paso y empujaban a la prensa para que no cruzara el patio central.

A esa hora, Calderón ya se había ido, lo mismo que la secretaria de Educación Pública, Josefina Vázquez Mota, quien salió apresurada para asistir al Parlamento Infantil.

La única funcionaria presente era la directora del Instituto Mexicano de la Juventud (IMJ), Priscila Vera, quien ante las preguntas de los reporteros sólo respondía con el silencio. “Me permiten pasar”, repetía mientras buscaba escabullirse entre los reporteros, e incluso intentó alejarse del padre del alumno premiado, pero éste le dijo: “no se vaya a desaparecer, por favor... es la única que está aquí”.

Mientras tanto, en una oficina de Palacio Nacional, los elementos del EMP hacían su interrogatorio.

“Cuando me detuvieron me torcieron el brazo, me hicieron la llave y me dejaron incomunicado aproximadamente una hora y media”, refirió después Marco Jiménez.

Luego –explicó– lo llevaron al rincón de un cuarto, lo sentaron en una silla y le pidieron una credencial. “Me dijeron: ‘cómo chingados llegaste aquí. ¿Fuiste invitado?’ Yo les dije que registramos un proyecto (en el IMJ) y que nos dejaron entrar; luego pidieron la lista y se hizo un caos”, contó el joven egresado de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.

Continuó su relato: “y les dije que quiénes eran, que si eran guardias presidenciales, y me dijeron ‘te vale madres’. Estaba muy nervioso y le pregunté a uno de los jefes que adónde me iban a llevar. Me dijeron: ‘te vale madres, te vamos a sacar de aquí y ahorita le hablamos a la PFP’; entonces metieron a tres guardias que no iban armados. Les preguntaba qué me iban a hacer, a dónde me llevaban, por qué me tenían detenido y ellos me contestaron: pregúntale a tu pinche conciencia”.

Siguieron las preguntas hasta que entró el otro joven. “Hicieron que me sentara y me preguntaron agresivamente dónde y por qué estoy estudiando. Yo les decía que ya tenían esa información, porque recibí el premio. Y luego me tomaron fotografías”, contaría también Gómez Emilsson.

Después de 40 minutos de no tener información sobre su hijo, Gómez finalmente entró junto con la titular del IMJ a una oficina contigua a la Puerta Mariana, y ya no fue visto salir por la prensa.

Al filo de la una de la tarde, es decir, hora y media después de que empezó todo, un funcionario de la Presidencia de la República explicó que se encontraban en “la agencia número 33 del Ministerio Público” y que en breve se emitiría un comunicado.

Desconcertados, los abuelos del joven, Ingvar Emilsson, también académico de la UNAM, y Oliva Sánchez, abordaron un taxi y fueron en busca de sus familiares.

Los encontraron en el juzgado cívico número 33, en la estación del Metro Pino Suárez, pero nadie sabía aún qué pasaría con ellos. Para entonces, Los Pinos ya había informado que no formularía cargos contra ellos.

En cuestión de minutos, los agentes del juzgado cívico les informaron que ya podían retirarse. “Hubo un desistimiento, lo cual me parece lógico, después de que los tuvieron detenidos ilegalmente”, expresó Luis Gómez.

Un comandante de nombre Raúl Olvera todavía explicó que habían violentado la Ley de Cultura Cívica. “Pero el señor Presidente giró instrucciones para que no se les sancionara, ya que el muchacho lo único que hizo fue decir su sentir”.

VARIAS DEL POR ESTO!!!







¡Espurio!

Sábado, 04 de Octubre de 2008 03:51

MEXICO, D.F., 3 de octubre (LA JORNADA).- Cuando Felipe Calderón elogiaba a la indígena Eufrosina Cruz porque alzó la voz en su comunidad y defendió el derecho al voto de las mujeres, Andrés Gómez Emilsson, un estudiante de 18 años de edad que había recibido de sus manos el Premio Nacional de la Juventud, se puso de pie en el presídium, alzó los brazos y grito: “¡Espurio!”.
Calderón siguió con su discurso mientras dos elementos del Estado Mayor Presidencial se colocaban detrás del joven; uno de ellos lo tomó del brazo y le ordenó: “¡Cálmate!”.
[“Hoy México, como se acaba de ver, nuevamente, tiene espacios de libertad y tolerancia que entonces hubiesen sido inimaginables. Tiene instituciones democráticas sólidas, fundamentadas en la libertad y en la pluralidad de las ideas”, expresaba el ESPURIO Calderón, un día después de cumplirse el 40 aniversario de la matanza de Tlatelolco, lo que contradijo al responder intolerante ante las protestas de los jóvenes destacados (NOTIMEX/OSCURO) ]

“Hoy México, como se acaba de ver, nuevamente, tiene espacios de libertad y tolerancia que entonces hubiesen sido inimaginables. Tiene instituciones democráticas sólidas, fundamentadas en la libertad y en la pluralidad de las ideas”, expresaba el ESPURIO Calderón, un día después de cumplirse el 40 aniversario de la matanza de Tlatelolco, lo que contradijo al responder intolerante ante las protestas de los jóvenes destacados (NOTIMEX/OSCURO)

Apenas habían transcurrido unos segundos cuando Marco Jiménez Santiago, que se encontraba entre el auditorio, exclamó “¡No hay libertad en este país, no hay libertad!, por lo que otros dos elementos del EMP, se acercaron a él, lo tomaran del brazo y se lo llevaran, mientras Calderón advertía que a diferencia de 1968, “uno de los momentos más tristes” de la historia, ahora hay libertad y “se pueden dar espectáculos como éste”.
“Hoy México, como se acaba de ver, nuevamente, tiene espacios de libertad y tolerancia que, entonces hubiesen sido inimaginables. Tiene instituciones democrática sólidas, fundamentadas en la libertad y en la pluralidad de las ideas”, expresaba un día después de cumplirse el 40 aniversario de la matanza de Tlatelolco.
Concluida la ceremonia, 15 de los 16 premiados se tomaron la foto oficial con Calderón. Sólo Gómez Emilsson, quien obtuvo el reconocimiento de mérito académico e incluso fue el primero en recibirlo, faltó porque en ese momento fue tomado del brazo por uno de los militares, quien le dijo: “Tú te vienes conmigo” y cuando el muchacho preguntó a donde lo llevaban, la respuesta fue: “aquí a la esquinita”.
Y fue conducido a una oficina de Palacio Nacional, donde él y el otro manifestante permanecieron incomunicados, fueron interrogados y fotografiados, hasta que finalmente, en una patrulla ambos fueron remitidos al juzgado cívico número 33, de donde salieron, porque la Presidencia de la República no levantó cargos en su contra.
Pero durante casi dos horas, se dio una historia de confusiones y caos en los patios de Palacio Nacional.
El padre del galardonado, Luis Gómez, académico de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM, iba de un lado a otro sin que nadie le informara el paradero de su hijo. “Aquí me voy a quedar, esta hablando Felipe Calderón de la libertad de expresión y simplemente porque mi hijo dijo que no estaba de acuerdo, lo sacaron del evento. Me parece lamentable”, decía mientras elementos del EMP le impedían el paso y empujaban a la prensa para que no cruzara el Patio Central.
A esa hora, Calderón ya se había ido, lo mismo que la secretaria de Educación Pública, Josefina Vázquez Mota, que salió apresurada para asistir al Parlamento Infantil.
La única funcionaria presente era la directora del Instituto Mexicano de la Juventud, Priscila Vera, quien ante las preguntas de los reporteros respondía con el silencio. “Me permiten pasar”, repetía mientras buscaba escabullirse entre los reporteros e incluso intentó alejarse del padre del alumno premiado, pero este le dijo: “No se vaya a desaparecer, por favor... es la única persona que está aquí “.
Mientras tanto, en una oficina de Palacio Nacional, los elementos del EMP hacían su interrogatorio.
“Cuando me detuvieron me torcieron el brazo, me hicieron la llave y me dejaron incomunicado aproximadamente una hora y media”, refirió después Marco Jiménez.
Luego, explicó, lo llevaron a un rincón de un cuarto, lo sentaron en una silla y le pidieron una credencial. Me dijeron: ‘cómo chingaos llegaste aquí, ¿fuiste invitado?’ Yo les dije que registramos un proyecto (en el IMJ) y que nos dejaron entrar, luego pidieron la lista y se hizo un caos”, contó el otro joven egresado de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.
Continuó su relato: “Y les dije que quiénes eran, que si eran guardias presidenciales y me dijeron te vale madres. Estaba muy nervioso y le pregunté a uno de los jefes a dónde me van a llevar, me dijeron te vale madres, te vamos a sacar de aquí y ahorita le hablamos a la PFP; entonces metieron a tres guardias que no iban armados. Les preguntaba qué me iban a hacer, a dónde me llevaban, porque me tenían detenido y ellos me contestaron: pregúntale a tu pinche conciencia”.
Siguieron las preguntas hasta que entró el otro alumno. “Hicieron que me sentara y me preguntaron agresivamente dónde y por qué estoy estudiando. Yo les decía que ya tenían esa información, porque recibí el premio. Y luego me tomaron fotografías”, contaría también Gómez Emilsson.
Después de 40 minutos de no tener información sobre su hijo, Gómez finalmente entró a una oficina contigua a la Puerta Mariana junto con la titular del IMJ y ya no fue visto salir por la prensa.
Al filo de la una de la tarde, o sea hora y media después de que inició todo, un funcionario de la Presidencia de la República, explicó que se encontraban en “la agencia número 33 del Ministerio Público” y que en breve se emitirían un comunicado.
Desconcertados, los abuelos del joven, Ingvar Emilsson, también académico de la UNAM y Oliva Sánchez abordaron un taxi y fueron en busca de sus familiares.
Los encontraron en el juzgado cívico número 33, en la estación del Metro Pino Suárez, pero nadie sabía aún qué pasaría con ellos. Para entonces, Los Pinos ya había informado que no formularía cargos contra ellos.
En cuestión de minutos, los agentes del juzgado cívico les informaron que ya podían retirarse. “Hubo un desistimiento, lo cual me parece lógico después de que los tuvieron detenidos ilegalmente”, expresó Luis Gómez.
Un comandante de nombre Raúl Olvera todavía explicó que habían violentado la Ley de Cultura Cívica, pero que Calderón “giró instrucciones para que no se les sancionara, ya que el muchacho lo único que hizo fue decir su sentir”.



Inadmisible

Sábado, 04 de Octubre de 2008 03:51
Detener a dos jóvenes por manifestarse en contra de Felipe Calderón Hinojosa, es instituir en México la criminalización de la protesta social / Se vulnera la libertad de expresión / “Demuestra signos de incapacidad para reconocer que en el país existen puntos de vista diferentes al oficial”: Edgar Cortez, secretario ejecutivo de la Red Todos los Derechos para Todos

MEXICO, DF., 3 de octubre (LA JORNADA).- La detención de dos jóvenes que se manifestaron en contra del espurio Felipe Calderón durante un acto oficial se inscribe en la práctica de la criminalización de la protesta social que ha emprendido el actual gobierno, además de que vulneró la libertad de expresión de los estudiantes, derecho internacional que México está obligado a cumplir, consideraron defensores de derechos humanos.
“Es una actitud grave” por parte de la administración federal, lo que “demuestra signos de incapacidad para reconocer que en el país existen puntos de vista diferentes al oficial”, consideró Edgar Cortez, secretario ejecutivo de la Red Todos los Derechos para Todos.
Señaló que la detención de Andrés Gómez, de 18 años y destacado estudiante del CCH Sur de la UNAM, y de Marco Jiménez, de 24 años tesista de la carrera de Historia en la Facultad de Filosofía de la misma casa de estudios, denota una actitud “grave pues se les da un trato de delincuentes a personas críticas y con posiciones distintas a la oficial. Es una acción que se inscribe en la garantía del derecho a la libertad de expresión y manifestación”.
El activista refirió no existía delito qué fincarle a los dos universitarios, por lo que no había razón para detenerlos y menos aún para presentarlos ante el Ministerio Público local. “Fue una acción de intimidación para los disidentes a la postura oficial. El derecho de libertad de expresión no se sujeta a eventos oficiales ni a la envestidura presidencial”.
Brisa Maya, directora del Centro Nacional de Comunicación Social, señaló que la detención de ambos jóvenes fue una acción que atentó contra la libertad de expresión de los universitarios y que demostró que el gobierno usurpador de Calderón “no responde a un estado de derecho democrático” al tratar de sancionar a los que tienen un punto de vista contrario.
Remarcó que la actitud de los jóvenes “son el reflejo del enojo de un sector de la población ante la decisión electora de 2006 (que dio un cuestionado triunfo a Calderón). Es una herida que no ha sanado y el gobierno federal no acaba de entender que esto no es fácil de olvidar”.
Por su parte, Alejandro Juárez, de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, consideró que fue un “acto de censura debido a que se remitió ante una autoridad a los jóvenes como si en verdad hubieran cometido un delito. Éstos sólo expresaron una opinión política que no constituye ningún delito ni infracción ante los ordenamientos legales”. Aunque adujo que no podría considerarse como criminalización de la protesta.
Entonces, la Presidencia de la República justificó el proceder del Estado Mayor Presidencial que retuvo en Palacio Nacional a dos jóvenes que se manifestaron en una ceremonia de Felipe Calderón, y luego los remitió a un juzgado cívico.
Tras la polémica que suscitó este hecho y cuando ambos aún estaban desaparecidos, emitió el siguiente comunicado:
“El día de hoy elementos del Estado Mayor Presidencial, en cumplimiento de las obligaciones contenidas en la legislación que regula la organización y funcionamiento de este cuerpo castrense, pusieron a disposición de las autoridades competentes del Distrito Federal a los jóvenes Andrés Leonardo Gómez Emilsson y Marco Virgilio Jiménez Santiago, por la probable realización de conductas que son sancionadas penal o administrativamente por la legislación vigente.
La Presidencia de la República anticipó que no formulará cargos contra estos jóvenes”.



Calderón, el autoritario

Sábado, 04 de Octubre de 2008 03:48
Es superado por la crisis y las malas perspectivas económicas del país, por lo que muestra cada vez más signos autoritarios / La detención de los jóvenes es un grave signo de la desesperación en que se encuentra Felipe Calderón / En un hecho agraviante para el régimen de libertades democrática
Jorge Carrasco Araizaga

MÉXICO, D.F., 3 de octubre (APRO).- Superado no sólo por la crisis de inseguridad, sino por las malas perspectivas económicas del país, Felipe Calderón muestra cada vez más síntomas autoritarios.
La detención por parte del Estado Mayor Presidencial (EMP) de los jóvenes Andrés Leonardo Gómez Emilson y Marco Virgilio Jiménez Santiago es un grave signo de la desesperación en que se encuentra, cuando ni siquiera ha cumplido dos años en la Presidencia de la República.
En un hecho agraviante para el régimen de libertades democráticas, elementos de ese enclave autoritario que es el EMP detuvieron a los dos jóvenes por protestar en contra de Calderón durante la ceremonia que se realizaba en el Palacio Nacional, a propósito de la entrega del Premio Nacional de la Juventud.
Uno de los galardonados, por mérito académico, Andrés Leonardo, de 17 años y becado en Noruega, fue detenido por gritarle “espurio”, mientras que Marco Virgilio, quien se encontraba entre el público, al darse cuenta de la detención gritó: “¡No hay libertad en este país!”. El EMP también arremetió contra él.
En los países democráticos, es común que los jefes de Estado o de gobierno o cualquier alta autoridad sean impugnados por sus actos en el ejercicio público.
Le ha ocurrido, desde luego, a George Bush en Estados Unidos, a Nicolas Sarkozy en Francia, a José Luis Rodríguez Zapatero en España, a Ignacio Lula Da Silva en Brasil, o a Michelle Bachelet en Chile. Es decir, tanto a gobernantes conservadores como a quienes se les identifica con ideas progresistas.
Es parte del ejercicio del poder, independientemente de las razones o sinrazones de la protestas.
Las dictaduras o totalitarismos no soportan la disidencia. Arremeten contra ella. Lo hizo Pinochet durante la dictadura militar chilena; ocurre en la Cuba castrista, lo mismo que en la pragmática China de partido único
En México parecían superados esos tiempos. Justo cuando se conmemoran los 40 años de la represión del movimiento estudiantil de 1968, punto de quiebre en la democratización del país, Calderón se encargó de recordar que aún existen actitudes y bolsones autoritarios que atentan contra la democracia en el país.
Por si su llegada al poder no estuviera marcada por la violación al equilibrio de la competencia democrática, la detención de los jóvenes muestra el verdadero talante de quien habita Los Pinos.
Desde luego, el EMP no actuó por sí mismo. Su función está limitada a la salvaguarda del Presidente de la República y a algunas otras actividades relacionadas con el protocolo y la visitas de dignatarios extranjeros.
La detención de los jóvenes no pudo ser más que con previo acuerdo con su jefe. No era la primera vez que Calderón era increpado, por lo que ya no estaba dispuesto a soportar más disidencia.
La Presidencia explicó el proceder del EMP en el “cumplimiento de las obligaciones contenidas en la legislación que regula el funcionamiento” de ese numeroso y costoso cuerpo de cerca de dos mil efectivos del Ejército y la Marina, y civiles que están al servicio del presidente.
Nada más alejado de la realidad, pues la razón de ser del EMP es la de salvaguardar la seguridad del Presidente de la República. ¿En qué amenazaban la integridad de Calderón las consignas en su contra?
Un día antes de ese grave precedente contra la libertad de expresión, Calderón se había llenado la boca en nombre de la democracia.
En un auditorio integrado por niños, dio clases de democracia y fustigó con alusiones a su principal opositor, Andrés Manuel López Obrador.
“Hay quienes teniendo ya muchos años y diciéndose muy demócratas, la verdad no respetan las ideas de la democracia y podrían hacerle mucho daño al país”.
¿Acaso sus actitudes autoritarias no le hacen daño al país?
El Estado Mayor Presidencial es, precisamente, uno de esos bolsones del autoritarismo. Se trata de una costosa estructura que no obedece a nadie más que al presidente en turno. Por eso se le conoce como “un ejército dentro del Ejército”.
No son pocos los militares, tanto en activo como en retiro, que reconocen la obsolescencia de esta fuerza que, por lo demás, termina como “sirviente” del presidente y su familia. ¿Acaso ese cuerpo sin contrapesos es propio de la democracia?
Durante una hora y media no se supo de los jóvenes detenidos hasta que fueron presentados en una agencia del Ministerio Público del DF “por la probable realización de conductas sancionadas penal o administrativamente”.
De esa manera, le endilgó a la justicia del Distrito Federal la responsabilidad de castigar o exonerar a los jóvenes que increparon a Calderón.
Al final, un juez cívico los dejó en libertad porque la Presidencia no levantó ningún cargo en contra de ellos. No era necesario, el mensaje a los mexicanos ya había sido dado: Calderón no sólo no está dispuesto a soportar la discrepancia, sino a castigar a quien lo impugne.

Estado Mayor Presidencial Detiene a 2 "Peligrosos Delincuentes"

Publicado por Dontriana
View Image Details" rel="lightbox[node_images]" href="http://senderodelpeje.com/sdp/files/images/Premio_Nacional_Juventud_Interrupcion_Presidente1.jpg">Peligroso agente del cambio democrático en México.

Como si de dos peligrosos delincuentes se tratara, los del estado mayor presidencial (miniaturas por el nivel alcanzado por el solemne club de porristas de fecal) son detenidos y tratados dos jóvenes alzados en….grito aspavientos. Los que posteriormente fueron trasladados con todo el rigor de la “ley” que ahora resulta dicen que prohíbe decirle sus verdades a un ENANO que preside los pinoles. Las alturas de tan valiente acto….el del estado mayor aclaro, al detener a estos dos peligrosos agentes del cambio….democrático, es tal que horas después tuvieron que soltar al par de rapaces que se atrevieron a hacer uso de la libertad de expresion por “falta de merito y denuncia”, viejo y antiguo derecho humano que al parecer en México esta en plena vía de desaparición.

informa CUARTOSCURO:

XICO, D.F., 03OCTUBRE2008.- Ceremonia de entrega del “Premio Nacional de la Juventud”, que tuvo lugar en el patio central de Palacio Nacional. Durante este evento, el presidente se vío interrumpido de manera verbal por los jovenes; Andrés Gómez Emilsson y Marco Jiménez Santiago, quienes le gritaron “espurio”, lo que provocaron la movilización del Estado Mayor Presidencial y se procedio a remitir a los jovenes que fueron puestos a disposiciónde la SSPDF.


Las incongruencias del espurio


Joven que increpó a Presidente pudo haber cometido un delito

MÉXICO, D.F.(SUN)

Para la Presidencia de la República Andrés Gómez, el joven que esta mañana increpó al presidente Felipe Calderón pudo haber incurrido en diversos hechos ilícitos que van desde faltas administrativas hasta violaciones legales de tipo penal.

En un análisis jurídico se detalla cuáles son los fundamentos legales que permitieron la actuación de los elementos del Estado Mayor Presidencial y se destaca que pese a que el joven pudo haber incurrido en "hechos ilícitos", la Presidencia de la República decidió no presentar cargos y dejar en manos de las autoridades competentes el caso.

"Ante la posible comisión de hechos ilícitos, sancionados por la legislación vigente, el Estado Mayor Presidencial puso a disposición de la autoridad competente en el Distrito Federal al joven Andrés Gómez, de modo que fuera ésta la que calificara su conducta y determinara lo conducente conforme a Derecho", sostiene el informe.

"Las posibles conductas ilícitas que ameritaron la actuación del Estado Mayor Presidencial son las siguientes:

1.- La posible infracción administrativa consistente en la actualización del supuesto contenido en la fracción I del artículo 23 de la Ley de Cultura Cívica del Distrito Federal, que dispone que son infracciones contra la dignidad de las personas, vejar o maltratar física o verbalmente a cualquier persona.

2.-La posible infracción penal consistente en la actualización del delito de ultrajes contra la autoridad, previsto en el artículo 287 del Código Penal para el Distrito Federal, en el que se prevé lo siguiente:

Al que ultraje a una autoridad en el ejercicio de sus funciones o con motivo de ellas, se le impondrá de noventa a ciento ochenta días de semilibertad.

Por ultraje debe entenderse ofensa, injuria o insulto. Ahora bien, la calificación de la conducta compete en exclusiva al Ministerio Público del Distrito Federal, quien es el único facultado para determinar la probable responsabilidad del presunto infractor.

3.- La posible infracción penal consistente en la actualización del delito de ataque al orden o a la paz pública, previsto en la fracción I del artículo 3º de la Ley sobre delitos de imprenta, en el que se prevé que constituye un ataque al orden o a la paz pública:

Toda manifestación o exposición maliciosa hecha públicamente por medio de discursos, gritos, cantos, amenazas, manuscritos, o de la imprenta, dibujo, litografía, fotografía, cinematógrafo, grabado o de cualquier otra manera, que tenga por objeto desprestigiar, ridiculizar o destruir las instituciones fundamentales del país; o con los que se injuria a la Nación Mexicana, o a las Entidades Políticas que la forman.

Cabe mencionar que, conforme al artículo 4º de la misma ley, se consideran maliciosa una manifestación o expresión cuando por los términos en que está concebida sea ofensiva, o cuando implique necesariamente la intención de ofender".

Y añade "por su parte, el Estado Mayor Presidencial, se limitó a cumplir las obligaciones previstas en la fracción I del artículo 4º de su Reglamento, en el que se prevé la función de preservar y garantizar en todo momento la seguridad y la integridad del Jefe del Ejecutivo Federal, así como a cumplimentar lo previsto en el párrafo cuarto del artículo 16 constitucional, en el que se dispone la obligación a cargo de cualquier persona de poner a disposición de la autoridad más cercana a la persona que esté cometiendo una posible conducta delictiva.

En suma, ante la posible comisión de conductas ilícitas, el Estado Mayor Presidencial puso a disposición de la autoridad competente al presunto infractor para que fuera ésta la que determinara lo procedente conforme a Derecho.

Finalmente, es preciso destacar que la Presidencia de la República se abstuvo de formular cargos por cualquiera de las conductas arriba mencionadas, por lo que el joven Andrés Gómez fue puesto en libertad".

Por Federico Arreola

Andrés Leonardo, ya hasta me de da pena Calderón

Carajo. Dondequiera se para, Felipe Calderón es repudiado por los mexicanos. Le gritan “espurio” los jóvenes, los viejos, las mujeres (no se me olvida lo que pasó en la Feria del Libro de la Universidad de Guadalajara), se lo gritan en México y en el extranjero, en varios idiomas se lo han gritado al pobre.

Pobre, sí, porque ni siquiera puede culpar de eso a la oposición políticamente organizado en partidos. Porque los gritos vienen del pueblo, de la gente común y corriente y, también, de los mexicanos más preparados como Andrés Leonardo Gómez, brillante estudiante con reconocimiento internacional.

Que quede perfectamente claro, no estoy hablando de las protestas, fáciles de descalificar, realizadas por políticos profesionales como Gerardo Fernández Noroña. Nada de eso. Me estoy refiriendo a las manifestaciones espontáneas de descontento de los ciudadanos que no han hecho de la política su oficio y que, a más de dos años de distancia, se siguen sintiendo agraviados por lo que pasó el 2 de julio de 2006, esto es, por el enorme fraude electoral del que se valieron el PRI y el PAN, Elba Esther Gordillo y Fox, Calderón y la derecha española y estadounidense, para robarle la Presidencia a Andrés Manuel López Obrador.

A pesar de que se merece lo que le pasa, ya hasta me da pena Calderón. No puede pararse en ninguna parte, ni en México ni en el extranjero, sin que se manifieste un mexicano inconforme que le recuerde su origen: “!Espurio!”.

Calderón y sus patrocinadores, que al mismo tiempo son sus patrones, creyeron que iban a poder ocultar el fraude comprando periódicos y periodistas, televisoras y comentaristas, radiodifusoras y locutores. No pudieron. Los medios alternativos, como el internet, los han puesto a todos ellos en su lugar.

Ciertamente, y así hay que verlo, lo que está ocurriendo en México es una gran cosa, algo histórico, trascendente, maravilloso: una verdadera revolución pacifica, ordenada y valiente que tiene un líder, sí, López Obrador, pero que en el fondo organizan desde abajo las personas anónimas, las que de verdad cuentan, los ciudadanos conscientes que ya se cansaron de tanta inmoralidad.

Pero, lo juro, a pesar de todo eso, a pesar de que Calderón merece lo que le gritan, ni hablar, a mí me empieza a dar pena este hombre. Es que, sin duda, la historia lo va a juzgar si no peor que a Díaz Ordaz, más o menos por ahí.

Por ultimo, toda mi solidaridad hacia el estudiante que fue reprimido por el Estado Mayor Presidencial y, desde luego, igualmente hacia su padre al que vi en un video muy digno exigiendo justicia para su hijo.

Increpa joven a Calderón en Palacio Nacional gritandole "ESPURIO"




"Tenía que hacerlo", indicó Andrés Gómez, el joven de 18 años que le grito espurio al titular del Ejecutivo Felipe Calderón durante la entrega del Premio Nacional de la Juventud en Palacio Nacional. Andrés fue reconocido entre los mejores estudiantes del país


Durante el mensaje que daba el presidente de la República a los ganadores del Premio Nacional de Juventud, Andrés Leonardo Gómez le grito ´espurio´, lo que le valió que lo apartaran del grupo de 19 triunfadores

Cynthia Sánchez
El Universal
Ciudad de México Viernes 03 de octubre de 2008

“Espurio”, le gritó Andrés Leonardo Gómez a Felipe Calderón en el Palacio Nacional durante el mensaje que daba el Presidente a los jóvenes ganadores del Premio Nacional de Juventud.

A partir de este momento Andrés Leonardo, de 17 años de edad, ganador en actividades académicas, fue custodiado por dos elementos del Estado Mayor Presidencial, quienes al final del evento lo apartaron del grupo de 19 triunfadores.

Además, durante el discurso, uno de los jóvenes presentes entre el público gritó: “No hay libertad”. Inmediatamente fue sacado del Palacio Nacional por elementos del Estado Mayor Presidencial, de donde se realizaba el evento.


del sendero del peje

Video del Grito a Calderon
Publicado por Morfo

en el video se puede apreciar cuando los chicos le gritan a Fecal “Espurio” y “No hay libertad”. NOTEN COMO A FECAL SE LE QUIEBRA LA VOZ Y ANTE LA SEGUNDA INCREPACIóN. FECAL HACE UN GESTO Y SE DESCOMPONE TOTALMENTE.

Gracias a Pixel de Resiste Acapulco por proporcionar el material de El Universal





Explicando la crisis financiera

jueves, octubre 02, 2008

*ASTILLERO




Astillero

Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

■ Cinito

■ Ficciones de oro

■ Esquirolaje por tv

PROTESTA CONTRA AGRESIÓN COLOMBIANA. Familiares y amigos de las víctimas del bombardeo desde aviones colombianos a Ecuador protestaron ayer frente a la Secretaría de Relaciones Exteriores contra la indiferencia sobre el caso por parte de las autoridades mexicanas Foto: Jesús Villaseca

Ha de aceptarse lo dicho ayer, al inaugurar un congreso cultural, por el guía oficial de principescos turistas españoles: el cine mexicano está iniciando otra época de oro. De oro, de plata y de dólares; en blanco y negro (nigérrimo) y a colores de entre los cuales destaca el rojo sangre. Cinito mexicano por doquier, con historias oficiales increíbles, montajes fantasiosos, escenografías efímeras, actuaciones improvisadas, parlamentos babélicos y humores perros.

Véase, por ejemplo, el rodaje que en Navolato llevaron a cabo audaces navegantes de los aires que recuperaron sus avionetas de trabajo aprovechando el infantil error gubernamental (el guión habría pedido escribir “intencional”) de cuidar con un solitario policía municipal los aparatos pertenecientes a las ejecutivas aerolíneas Narcomex, tan necesarias en estos momentos para reactivar la maltrecha economía nacional. El velador de la entidad, Jesús Aguilar Padilla (quien tiene a sus presuntos gobernados con un permanente ¡Jesús! en la boca) se permitió el chistecillo de declarar que la recuperación de las avionetas había sido un “retroceso” en la lucha contra quienes, según se ve, son los reales gobernantes de Sinaloa. Otro libretista cómico anotó que los delincuentes voladores le habían dejado a las autoridades el plan de vuelo inmediato que seguirían las naves recuperadas: Irán, Shangai, Sumatra.

En tierras jarochas, Fidelillo el Tramposo trataba de esquivar el que un líder campesino se hubiera inmolado en protesta por la crónica desatención del Gobierno del Eztado de Veracruz (con zetas, obviamente). El cacique sexenal que ha pintado de rojo electoral la entidad hizo aparecer a cuadro a uno de sus lugartenientes, Reinaldo Escobar Pérez, alias el secretario general de gobierno, para que informara, en ese cine de humor negro que tanto está entusiasmando al director Juan Felipe Cal de Orol, que el hombre que se sacrificó lo había hecho... a partir de “una decisión personal, y nosotros no tenemos ninguna responsabilidad en ella”. Las hipotéticas cámaras cinematográficas pasarían luego a unos separos policiacos donde otros actores de cine snuff estarían cometiendo suicidio “por decisión personal”, luego de haber sido detenidos por haber secuestrado al vocalista de la canción lenona del Za, za, za teibolero. Pa’, que aprendan a respetar, sería el título más peleado por centenares de obras de ficción real (o realidad ficticia, denominación matriz que englobaría a subdivisiones como la política ficción dada a conocer años atrás por el gran cineasta nacional Carlos Salinas Digitali).

El émulo pinolero de Juan Orol no podría, sin embargo, rodar con éxito una nueva versión de Gángsters contra Charros (el drama arrabalero de 1947, con Orol como Johnny Carmenta), pues ciertos pruritos electorales le impedirían fabular contra alguna profesora de charrismo sindical que hoy estuviera en ciertos aprietos marca ACE, aunque por otro lado le sobra labia para abordar el tema de los gángsters modernos, los señores narcotraficantes que por su cuenta y riesgo filman escenas de horror y violencia en el foro de efectos especiales llamado México.

Ahora bien, si no fuera posible instalar una nueva época dorada de cine, podría catafixiarse el rubro tecnológico por el de la televisión, ésta sí forrada de oro. En Morelos se busca que la tv sea reconocida oficialmente como instrumento de educación pública sustituta e ingenioso mecanismo de esquirolaje: la televisión como aparato para relevar a profesores rejegos y protestantes, la pantalla chica como nutriente reconocido, el Internet como asesoría de alumnos instalados en cibercafés pedagógicos y un teléfono 01800 para establecer comunicación con los educandos. Salidas chocarreras con las que pretende enfrentar la insurrección de maestros el Yunque gobernante en Morelos (toma abierta en una ceremonia de iniciación ultraderechista, con acercamientos a las caras y las actitudes de principalísimos personajes, algunos de ellos gobernantes, como Marco Antonio Adame, el jefe de secta con sede en Cuernavaca). Otro ingrediente indispensable en el recuento gráfico de la desgracia nacional es la secretaria de ineficiencia pública, Josefina Vázquez Mota, que habla y habla sin decir nada sustancial, nadadora de a muertito en el Mar Muerto de la política del calderón infernal.

En los sets de San Lázaro y Xicoténcatl batallan con los guiones traspapelados y las escenas que van quedando sin sentido, enredados todos porque el director había llamado a rodajes madrugadores y relampagueantes meses atrás y, habiéndose complicado los tiempos por la aparición de una serie originalmente no contemplada, la de las Adelitas petroleras, ahora ya no se sabe a dónde va la historia y cómo se armará la obra final. En episodios recientes han tenido papel relevante algunos senatoriales villanos reconocidos que desde una oriental casa de empeño llamada PRD Shu Sho trabajan ardua y secretamente para darle una victoria reducida pero aún así económicamente redituable al personaje antagónico llamado Lee P. d’ Ron. En otro camerino, provisionalmente trasladado a estudios estadunidenses, el acorazado Pejemkin, a quien acompaña el afamado director Luis Mandoki, llama a votar por los demócratas sin aceptar que está diciendo que los mexicanos que puedan votar en Estados Unidos apoyen a quien el sueño mexicano supone que podría ser una especie de López Obrama. El tabasqueño que ronda Hollywood lanza al mismo tiempo un parlamento de presunto suspenso que en realidad es casi un tráiler que anuncia marquesinas sin cambio de nombre, una especie de AMLO II en proceso de edición: “no me aferraré al 2012”. Si no lo han desgastado y destruido para entonces, el actor vetado en los grandes estudios verá “si hay posibilidades” y, si no, apoyará, si lo hay, a “otro compañero mejor posicionado”.

Y, mientras el senado estadunidense ha aprobado una gata de rescate presupuestal revolcada pero la misma en cuanto a dinero público usado para eliminar toxicidades privadas, ¡hasta mañana, en esta columna que no olvida!
Documental "El Grito" (México 1968)


Una producción de: Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC)
Género: Documental
Duración: 120 min.
Sonido: Monoaural
Dirección: Leobardo López Aretche
Asistente de Dirección: Alfredo Joskowicz
Producción: José Rovirosa (jefe de producción)
Textos: Oriana Fallaci y Consejo Nacional de Huelga; voces: Magda Vizcaíno y Rolando de Castro
Fotografía: Leobardo López Aretche, Roberto Sánchez, José Rovirosa, Alfredo Joskowicz, Francisco Bojórquez, Jorge de la Rosa, León Chávez, Francisco Gaytán, Raúl Kamffer, Jaime Ponce, Federico Villegas, Arturo de la Rosa, Carlos Cuenca, Guillermo Díaz Palafox, Fernando Ladrón de Guevara, Juan Mora, Sergio Valdez y Federico Weingartshofer
Edición: Ramón Aupart
Sonido:Rodolfo Sánchez Alvarado; grabación: Paul Leduc, Raúl Kamffer y Rafael Castanedo; regrabación: Salvador Topete
Música: canciones de Óscar Chávez


Sinopsis:

Durante el movimiento estudiantil de 1968 en México, los estudiantes del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) decidieron tomar la escuela, el equipo y material a disposición y filmar los acontecimientos. El resultado, ocho horas de imágenes, fue editado bajo la dirección de Leobardo López Aretche para integrar este documental, único testimonio fílmico desde el interior del movimiento.


EL GRITO MEXICO 1968

*ASTILLERO




Astillero

Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

■ Guantes blancos, manos limpias

■ Institucionalidad mohosa

■ Obsesiones párvulas


Jóvenes autodenominados anarquistas y punketos que iban en la marcha de aniversario por la matanza de Tlatelolco se enfrentaron con policías en el Centro Histórico de la ciudad de México Foto: Víctor Camacho

La institucionalidad asume hoy posturas ceremoniales para ver el 68, mientras afila similares armas represivas frente a eventuales insurrecciones sociales que en esa lógica de la beatificación inocua podrán ser recordadas en positivo cuatro décadas después. El fantasma de Díaz Ordaz sobrevuela palacios estatales y nacional, y las mismas fuerzas que antaño silenciaron, golpearon, asesinaron y celebraron la mano dura del presunto salvador olímpico de la Patria, hoy imponen cuasi unanimidades periodísticas y mediáticas de linchamiento a las opciones electorales de izquierda y sus genuinas luchas masivas, como la defensa del petróleo, y usan a sus Chuchos Sócrates Amados (Chusa) para infiltrar y dividir, es decir, para crear las condiciones para celadas y sus posteriores justificaciones. Rebeldía aceptable sólo en cuanto es pasado: los Estudiantes que nos dieron Patria (a partir del 68) son llevados a la institucionalidad mohosa que pretende reducirlos a simples héroes de calendario, musas efímeras, retablos de quitapón.

Por debajo de la neblina ceremonial, las cosas están peor que en el propio 68. Tlatelolco ha sido largamente multiplicado, en la paz pripánica de los cuarenta años recientes, en los muchos mártires diarios que caen en defensa de ideas y derechos, con Batallones Olimpia de guantes blancos (y “manos limpias”) y fuerzas militares y policiales cada vez más activas contra ciudadanos sin culpa que son llevados entre las botas por operativos en todo el país en los que no se respetan derechos ni leyes. Pero la fecha obliga y entonces se organizan ceremonias oficiales con rectores gordillizados que se especializan en mediatizar y apaciguar, en mantener el conveniente pasmo fontanero instaurado desde tiempos zedillistas. En la cámara de diputados, sede de tantas traiciones patrias, institucionalmente la misma que estalló en larga ovación a Díaz Ordaz, algunos de los responsables de la postración nacional se suman a la recordación pomposa, que también repite el gobernante capitalino “de izquierda”: declaras, haces como que honras, y te vas.

Hasta eso, San Felipe del Virtual Revoco (en sentido político, no de albañilería) se portaba congruentemente silencioso respecto a la fecha, al menos hasta la hora de cerrar esta columna sin revoque: ni una palabra sobre el tema agitador, subversivo y comunistoide al que un poblano tuvo que reventar con sangre como acaso un michoacano tendrá que hacerlo algún día frente a una versión moderna. Sangre relacionada con luchas sociales, se entiende, porque sangre, como tal, ha corrido con abundancia e irracionalidad tales, en la criminalmente llevada “guerra contra el narcotráfico”, que bien haría el Gustavo de hoy en ver su imagen histórica dibujada en el espejo del Felipe de ayer: decenas o centenares asesinados en 1968 en la Plaza de las Tres Culturas; miles ahora, de 2006 a la fecha, en la plaza nacional, decenas o centenares de ellos con total inocencia, sin involucramiento con el “crimen organizado”. Mientras la hoja del almanaque caía, Felipe aprovechaba un público infantil (el Sexto Parlamento de las Niñas y Niños de México) para insistir en su obsesión buscadora de legitimidades nunca perdidas porque nunca las hubo. Dijo a los pequeños que “la primera regla de la democracia es respetar a los demás”, y que “se puede pensar distinto, pero hay cosas en las que uno debe estar unido, como mexicano o mexicana”. Felicitó a sus oyentes por poder dialogar, debatir y, “al mismo tiempo, respetarse”. Porque (haga aparecer el lector un corazón electoral herido, por favor) “hay quien, teniendo ya muchos años, y diciéndose muy demócrata, la verdad no respeta las ideas básicas de la democracia, y puede hacerle mucho daño al país”.

Luego, sin dilucidar quién era ese Quien tropicalizado, el Héroe de la Batalla del (presunto) 0.56 por ciento abordó con ánimo párvulo el espinoso tema de los resultados electorales: “... cuando haya una discrepancia, una diferencia, entonces, precisamente, con las reglas democráticas que se tienen, ponerlo a votación y, cuando la votación decida qué idea ganó o quién ganó, entonces respetar, precisamente, esa decisión, también democrática”. 0.56 por ciento no se olvida, mientras las marchas vespertinas y nocturnas en la capital del país levantaban en alto la genuina conmemoración del 2 de octubre, y, como muchas otras veces, la provocación, pero también la desesperación y la falta de organización y camino, llevaba a ciertos grupos a caer en el vandalismo que daría la nota para descalificar lo que no sea ceremonioso, protocolario, institucional.

Astillas

El Trampitas Veracruzano hizo que en la mayoría de los diarios de la entidad fuese relegado el tema de la muerte del líder campesino Ramiro Guillén. También se enderezó una campaña de prensa para enlodar la figura del inmolado, acusándolo de buscar desde años atrás una forma de suicidio, y se dirigieron las baterías contra el delegado de la Reforma Agraria (secretaría que, convertida en refugio de parásitos panistas, tiene suficientes culpas en muchos casos de injusticia y burocratismo en todo el país). Pero, en el colmo del cinismo, Fidel Herrera montó guardia “de honor” ante el féretro de quien definió como “un hombre que defendía causas justas” e hizo saber que es amigo de juventud de un hermano de Guillén. A la visita con fines mediáticos, que a toda velocidad difundió en su página de internet la oficina de comunicación social, Herrera se hizo acompañar de la presidenta municipal de Acayucan, Regina Vázquez Saut, quien fue diputada federal por el PAN y actualmente es priísta. El padre de ella fue Cirilo Vázquez Lagunes, conocido como El cacique del sur, ejecutado en noviembre de 2006. Vaya homenaje mortuorio... Y, mientras en Acapulco se decide este domingo si el futuro electoral del perredismo no chucho (zeferino, en la versión local) pasa por siglas partidistas ajenas al secuestrado sol azteca, ¡feliz fin de semana, con un anciano disfrutando en San Jerónimo de su residencia, su riqueza y su impunidad (judicial, que no histórica)!







Las imágenes perdidas del 2 de Octubre de 1968

Jesús Fonseca Juarez fotógrafo de EL UNIVERSAL narra lo que vivió en la Plaza de las Tres Culturas esa tarde