sábado, octubre 04, 2008


Las incongruencias del espurio


Joven que increpó a Presidente pudo haber cometido un delito

MÉXICO, D.F.(SUN)

Para la Presidencia de la República Andrés Gómez, el joven que esta mañana increpó al presidente Felipe Calderón pudo haber incurrido en diversos hechos ilícitos que van desde faltas administrativas hasta violaciones legales de tipo penal.

En un análisis jurídico se detalla cuáles son los fundamentos legales que permitieron la actuación de los elementos del Estado Mayor Presidencial y se destaca que pese a que el joven pudo haber incurrido en "hechos ilícitos", la Presidencia de la República decidió no presentar cargos y dejar en manos de las autoridades competentes el caso.

"Ante la posible comisión de hechos ilícitos, sancionados por la legislación vigente, el Estado Mayor Presidencial puso a disposición de la autoridad competente en el Distrito Federal al joven Andrés Gómez, de modo que fuera ésta la que calificara su conducta y determinara lo conducente conforme a Derecho", sostiene el informe.

"Las posibles conductas ilícitas que ameritaron la actuación del Estado Mayor Presidencial son las siguientes:

1.- La posible infracción administrativa consistente en la actualización del supuesto contenido en la fracción I del artículo 23 de la Ley de Cultura Cívica del Distrito Federal, que dispone que son infracciones contra la dignidad de las personas, vejar o maltratar física o verbalmente a cualquier persona.

2.-La posible infracción penal consistente en la actualización del delito de ultrajes contra la autoridad, previsto en el artículo 287 del Código Penal para el Distrito Federal, en el que se prevé lo siguiente:

Al que ultraje a una autoridad en el ejercicio de sus funciones o con motivo de ellas, se le impondrá de noventa a ciento ochenta días de semilibertad.

Por ultraje debe entenderse ofensa, injuria o insulto. Ahora bien, la calificación de la conducta compete en exclusiva al Ministerio Público del Distrito Federal, quien es el único facultado para determinar la probable responsabilidad del presunto infractor.

3.- La posible infracción penal consistente en la actualización del delito de ataque al orden o a la paz pública, previsto en la fracción I del artículo 3º de la Ley sobre delitos de imprenta, en el que se prevé que constituye un ataque al orden o a la paz pública:

Toda manifestación o exposición maliciosa hecha públicamente por medio de discursos, gritos, cantos, amenazas, manuscritos, o de la imprenta, dibujo, litografía, fotografía, cinematógrafo, grabado o de cualquier otra manera, que tenga por objeto desprestigiar, ridiculizar o destruir las instituciones fundamentales del país; o con los que se injuria a la Nación Mexicana, o a las Entidades Políticas que la forman.

Cabe mencionar que, conforme al artículo 4º de la misma ley, se consideran maliciosa una manifestación o expresión cuando por los términos en que está concebida sea ofensiva, o cuando implique necesariamente la intención de ofender".

Y añade "por su parte, el Estado Mayor Presidencial, se limitó a cumplir las obligaciones previstas en la fracción I del artículo 4º de su Reglamento, en el que se prevé la función de preservar y garantizar en todo momento la seguridad y la integridad del Jefe del Ejecutivo Federal, así como a cumplimentar lo previsto en el párrafo cuarto del artículo 16 constitucional, en el que se dispone la obligación a cargo de cualquier persona de poner a disposición de la autoridad más cercana a la persona que esté cometiendo una posible conducta delictiva.

En suma, ante la posible comisión de conductas ilícitas, el Estado Mayor Presidencial puso a disposición de la autoridad competente al presunto infractor para que fuera ésta la que determinara lo procedente conforme a Derecho.

Finalmente, es preciso destacar que la Presidencia de la República se abstuvo de formular cargos por cualquiera de las conductas arriba mencionadas, por lo que el joven Andrés Gómez fue puesto en libertad".

Por Federico Arreola

Andrés Leonardo, ya hasta me de da pena Calderón

Carajo. Dondequiera se para, Felipe Calderón es repudiado por los mexicanos. Le gritan “espurio” los jóvenes, los viejos, las mujeres (no se me olvida lo que pasó en la Feria del Libro de la Universidad de Guadalajara), se lo gritan en México y en el extranjero, en varios idiomas se lo han gritado al pobre.

Pobre, sí, porque ni siquiera puede culpar de eso a la oposición políticamente organizado en partidos. Porque los gritos vienen del pueblo, de la gente común y corriente y, también, de los mexicanos más preparados como Andrés Leonardo Gómez, brillante estudiante con reconocimiento internacional.

Que quede perfectamente claro, no estoy hablando de las protestas, fáciles de descalificar, realizadas por políticos profesionales como Gerardo Fernández Noroña. Nada de eso. Me estoy refiriendo a las manifestaciones espontáneas de descontento de los ciudadanos que no han hecho de la política su oficio y que, a más de dos años de distancia, se siguen sintiendo agraviados por lo que pasó el 2 de julio de 2006, esto es, por el enorme fraude electoral del que se valieron el PRI y el PAN, Elba Esther Gordillo y Fox, Calderón y la derecha española y estadounidense, para robarle la Presidencia a Andrés Manuel López Obrador.

A pesar de que se merece lo que le pasa, ya hasta me da pena Calderón. No puede pararse en ninguna parte, ni en México ni en el extranjero, sin que se manifieste un mexicano inconforme que le recuerde su origen: “!Espurio!”.

Calderón y sus patrocinadores, que al mismo tiempo son sus patrones, creyeron que iban a poder ocultar el fraude comprando periódicos y periodistas, televisoras y comentaristas, radiodifusoras y locutores. No pudieron. Los medios alternativos, como el internet, los han puesto a todos ellos en su lugar.

Ciertamente, y así hay que verlo, lo que está ocurriendo en México es una gran cosa, algo histórico, trascendente, maravilloso: una verdadera revolución pacifica, ordenada y valiente que tiene un líder, sí, López Obrador, pero que en el fondo organizan desde abajo las personas anónimas, las que de verdad cuentan, los ciudadanos conscientes que ya se cansaron de tanta inmoralidad.

Pero, lo juro, a pesar de todo eso, a pesar de que Calderón merece lo que le gritan, ni hablar, a mí me empieza a dar pena este hombre. Es que, sin duda, la historia lo va a juzgar si no peor que a Díaz Ordaz, más o menos por ahí.

Por ultimo, toda mi solidaridad hacia el estudiante que fue reprimido por el Estado Mayor Presidencial y, desde luego, igualmente hacia su padre al que vi en un video muy digno exigiendo justicia para su hijo.

Increpa joven a Calderón en Palacio Nacional gritandole "ESPURIO"




"Tenía que hacerlo", indicó Andrés Gómez, el joven de 18 años que le grito espurio al titular del Ejecutivo Felipe Calderón durante la entrega del Premio Nacional de la Juventud en Palacio Nacional. Andrés fue reconocido entre los mejores estudiantes del país


Durante el mensaje que daba el presidente de la República a los ganadores del Premio Nacional de Juventud, Andrés Leonardo Gómez le grito ´espurio´, lo que le valió que lo apartaran del grupo de 19 triunfadores

Cynthia Sánchez
El Universal
Ciudad de México Viernes 03 de octubre de 2008

“Espurio”, le gritó Andrés Leonardo Gómez a Felipe Calderón en el Palacio Nacional durante el mensaje que daba el Presidente a los jóvenes ganadores del Premio Nacional de Juventud.

A partir de este momento Andrés Leonardo, de 17 años de edad, ganador en actividades académicas, fue custodiado por dos elementos del Estado Mayor Presidencial, quienes al final del evento lo apartaron del grupo de 19 triunfadores.

Además, durante el discurso, uno de los jóvenes presentes entre el público gritó: “No hay libertad”. Inmediatamente fue sacado del Palacio Nacional por elementos del Estado Mayor Presidencial, de donde se realizaba el evento.


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