Bajo la Lupa
Alfredo Jalife-Rahme
En vísperas de su primera entrevista con Obama, Calderón recibió la ducha escocesa, en el clásico estilo disuasivo de EU, de parte de dos prominentes entidades militares que vaticinan el inminente colapso de su malhadada gestión a la que comparan con Irak y/o Pakistán.
Calderón se equivocó al haber apoyado al candidato presidencial perdedor John McCain debido a tres factores: 1- los lazos financieros entre el PAN y el Partido Republicano; 2- las presiones de Baby Bush; y 3- la pésima asesoría del embajador castañedista Arturo Sarukhán Casamitjana.
El Gral. Barry McCaffrey, “zar de la droga” con Clinton y hoy profesor adjunto en West Point, lanzó una advertencia dramática el 29 de diciembre pasado: “EU debe venir rápida y totalmente (sic) en ayuda de su vecino del Sur que lucha ahora contra el narco-terrorismo” cuando “México se encuentra al borde del abismo” y “se puede convertir en un narco-estado en la próxima década (sic)”.
Los mexicanos escaparían así de la “miseria doméstica de violencia, la política económica fallida, la pobreza, el hambre, el desempleo, y la insensata crueldad e injusticia de un Estado criminal (¡súper-sic!).
¿Pues no que ya nos había “blindado” económicamente Carstens; qué México había elegido al “presidente del empleo”; y qué los neoliberales De la Madrid, Salinas, Zedillo y Fox habían resuelto la miseria y la hambruna? ¡Cómo nos han desinformado los multimedia domésticos durante 27 años!
Ahora ya fuimos alertados: para conocer la realidad mexicana debemos buscar las declaraciones de los militares de EU.
En caso del éxodo mexicano transfronterizo, ¿van a derribar el ignominiosos muro bushiano avalado por los panistas Fox y Calderón?
En su lúgubre memorándum dirigido a la Academia castrense --al Coronel Michael Meese, profesor y Jefe del Departamento de Ciencias Sociales (sic) de West Point--, McCaffrey abunda sobre la implacable corrupción que ha alcanzado hasta la embajada de EU. A juicio de DWV, el memorándum dibuja “un escenario reminiscente” del libro, de hace más de diez años, “La Próxima Guerra”, del ex–Secretario del Pentágono, Caspar Weinberger, que describe la intervención militar de EU “después del colapso del régimen mexicano” debido a la narcocracia. Por cierto, dicho libro, ha sido ampliamente citado por Bajo la Lupa, como alerta a la enésima invasión de EU, más que como “ayuda samaritana”. En tal escenario ominoso, ¿Quién controlará los hidrocarburos de México?
McCaffrey parece avalar la “estrategia articulada por el procurador Eduardo Medina Mora para romper los cuatro principales cárteles de la droga y reducirlos a 50 pequeñas entidades con el fin de disminuir su poder de fuego y sus inmensos recursos financieros”. ¡Ahora sí que vamos a entrar al narcomenudeo!
En paralelo, Bernd Debusmann (BD), bcomentarista de la agencia británica Reuters (7.1.09), expone un reciente estudio del Comando de Fuerzas Conjuntas de EU (JFC, por sus siglas en inglés) que compara a México con Pakistán: ambos susceptibles de conocer un “colapso súbito”.
Una de las tareas del JFC consiste en “proveer una perspectiva anual para prevenir al ejército de EU ser atrapado con la guardia baja debido a desarrollos inesperados”. JFC se ha dado usualmente a la tarea de sopesar los “peores escenarios”, pero el “colapso súbito”, fenómeno poco estudiado, “llega de sorpresa”, como sucedió con la desintegración de Yugoslavia en 1990.
BD cita a Thomas Fingar, retirado analista en jefe del espionaje de EU, quien considera que “Pakistán, armado nuclearmente, constituye uno de los lugares mas desafiantes del planeta”, lo que, por cierto, ya había sido adelantado por el geoestratega ruso Evgeny Primakov. ¿A poco, México, sin armas nucleares, representa un peligro equivalente a la balcanización de Pakistán?
BD delinea que “JFC controla casi todas las fuerzas convencionales en el territorio continental estadounidense”, que incluye los 3,000 kms. de transfrontera entre EU y México, donde proliferan los cárteles de la droga, y que son tan ominosos como la balcanización de Pakistán con todo y su dotación de armas nucleares. Como que suena muy hiperbólico e hiperbárico.
BD había publicado antes un artículo de corte apocalíptico sobre las masivas decapitaciones y ejecuciones en México (18.12.09) y la acentuación del “uso por los cárteles mexicanos de armas provenientes del contrabando desde EU”.
El diagnóstico de México como “estado fracasado” de parte de JFC rememora las imprecaciones de Stratfor: “el gobierno, sus políticos (sic), policía, y la infraestructura judicial se encuentran bajo la presión y el asalto sostenidos de las mafias criminales y los cárteles de la droga”.
Según JFC, la forma en que se desenvuelva el conflicto interno entre los cárteles “en los próximos años” tendrá un “impacto en la estabilidad del gobierno mexicano”.
JFC parece preparar la enésima intervención vecinal bajo la “ayuda humanitaria” del Pentágono: “cualquier descenso de México al caos demandaría una respuesta estadounidense basada solamente (sic) en serias implicaciones para la seguridad del hogar (Nota: el eufemismo de la bushiana “guerra del terror”).
Nadie lo dice, pero el auge bidireccional del tráfico de drogas y armas ha sido producto del TLCAN instaurado por la dupla Bush-Salinas (retroalimentado por la desnacionalización bancaria de Zedillo, el ASPAN de Fox y el Plan Mérida de Calderón), que de cierta manera estimuló el negocio privado (para no decir íntimo) en la transfrontera, donde han realizado su agosto conocidas empresas “por encima de toda sospecha”, bajo el resguardo de la sacrosanta “seguridad”.
Pese al muro bushiano, ¿Por qué existe tanta facilidad bidireccional en la transfrontera, en especial después del 11/9, en la venta privada de armas y drogas? ¿A cuánto ascenderá el negocio de las armerías texanas tan relajadas en el abastecimiento de armas pesadas a los cárteles transfronterizos? ¿No se podrá decretar un embargo total en la venta de armas privadas a México de parte de EU?
De Defensa (10.1.09), centro estratégico militar europeo, vincula en forma interesante la balcanización en México con “ciertas evoluciones de la situación interna en EU”. Mejor aquí le paramos.
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