Bajo la Lupa
Alfredo Jalife-Rahme
■ El CRE y Robert Pastor: desaparición del peso mexicano por el “nuevo dólar”
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Guillermo Ortiz, gobernador del Banco de México Foto: José Carlo González
Si es que el peso mexicano no es extinguido antes por los “sorprendidos”, el “fondomonetarista” Agustín Carstens y el cordobista-zedillista Guillermo Ortiz Martínez, del Banco de México, entonces corre serias amenazas de desaparición debido a los avatares del dólar y a la ausencia de una banca nacional que es tiempo de reinaugurar (ver Bajo la Lupa, 15 y 19/10/08).
A Guillermo Ortiz Martínez le ha tocado conducir las dos graves crisis del neoliberalismo zedillista-panista (el efecto Tequila y el efecto Calderón), y “si por sus actos los conoceréis”, como reza la Biblia, entonces nuestras reservas y la cotización del peso corren graves peligros bajo su manejo descarrilado.
Calderón prefiere salvar a la insolvente Cemex, dentro del paquete de rescate por 3 mil 900 millones de dólares en “papel comercial” (Stratfor, 18/10/08), que distribuir lo que queda de la riqueza nacional al sector desvalido (80 por ciento de la población).
Hace mucho que la extinción del peso se encuentra en la mira del Consejo de Relaciones Exteriores (CRE) de Estados Unidos y su miembro destacado Robert Allen Pastor, quien alega, basado en encuestas balines, al estilo GEA-ISSA, de Reyes Heroles Jr., que los ciudadanos (sic) de los tres países de Norteamérica “desean formar parte de un solo país y de una moneda unificada”: Foreign Affairs, julio-agosto 2008, revista portavoz del muy influyente CRE (CFR, por sus siglas en inglés), que suele marcar el diapasón de la política exterior estadunidense.
Pastor (Foreign Affairs; enero-febrero 2004) comenta que el TLCAN no contiene los instrumentos para confrontar las crisis financieras: “como resultado de dos fracasos, la crisis del peso mexicano en 1995 y los ataques terroristas del 11/9 de 2001, han amenazado descarrilar el experimento de integración”.
El yerno de Robert Strange McNamara (ex secretario del Pentágono y sobre quien pende el estigma de la guerra de Vietnam), Robert Pastor, es el padrino de la Unión de Norte América (NAU, por sus siglas en inglés), al precio de contradecir su libro primigenio Los límites de la amistad, que escribió con su aliado, el saltimbanqui ideológico Jorge Castañeda Gutman. En la unificación monetaria tripartita entre Estados Unidos, Canadá y México (ver Bajo la Lupa, 19/10/08) que propone se desvanecen tales “límites a la amistad”. ¿Para que nazca el nuevo dólar previamente habría que devaluar al peso (tendencia que ya inició Ortiz Martínez), para luego pasar a la sepultura con su probable sucesor Carstens?
Pastor pertenece a la elite política de Estados Unidos desde su graduación en Harvard, pasando por el Consejo de Seguridad para Latinoamérica y el Caribe, hasta la vicepresidencia en el Grupo de Trabajo Independiente (¡súper sic!) sobre el Futuro de América del Norte (GTIFAN) que apadrina el CRE en asociación con el entreguista Comexi (que presidió el venezolano Andrés Rozental Gutman, medio hermano de Jorge Castañeda Gutman y cuñado de Andrés Holzer Newman, implicado en el pestilente Irán-contras).
El CRE, el Comexi y CIDAC, así como Reyes Heroles Jr., avalaron el infame documento Nuevos horizontes de 2001, que entrega los hidrocarburos de México a las trasnacionales de Estados Unidos. El GTIFAN del CRE ha publicado sendos reportes en 2005 para integrar en “una sola comunidad” a los tres países de América del Norte (ver Bajo la Lupa, 16/11/05).
Pastor aduce que en 1999 tomó la idea del “amero”, es decir, el “nuevo dólar” tripartita, del economista canadiense Herbert Grubel, del Instituto Fraser, centro de teología neoliberal, quien encomendó al jihadista-calderonista-neoliberal Manuel Suárez Mier la adaptación (sic) del “amero” para México. Éste se ostenta como asociado a la entidad fantasmagórica entreguista CIDAC que preside el cordobista-zedillista Luis Rubinsky (alias Rubio) Friedberg.
No está de más exponer un breviario curricular de los entreguistas Suárez y Rubinsky: el primero, Chicago boy, asesor principal del Banco de México, ministro para asuntos económicos en la embajada de México en Washington durante la “negociación” del TLCAN, profesor del ITAM (¡obviously!) y asesor de hedge funds londinenses; el segundo, becario del Foro Económico Mundial de Davos, director de la constructora ICA, miembro del consejo directivo de la revista Forbes (donde colabora Zedillo), miembro del Instituto Mexicano para la Competitividad AC y de varios fondos de inversiones (Oppenheimer Fund, India Fund y Asia Tigers Fund), quien se ostenta como “especialista en finanzas”, lo cual no coteja con su currícula. El milusos Luis Rubinsky es firmante del infame documento Nuevos horizontes, uno de los padrinos del ASPAN y proponente de la entrega de los hidrocarburos de México a los fondos de inversiones y pensiones (igual que Castañeda) de Israel y Estados Unidos.
Sería exageradamente estéril que demasiados “centros” del ASPAN (el “TLCAN plus” foxiano) se hayan consagrado a estudiar los alcances del “amero”. Pastor –ya no se diga los entreguistas, el canadiense Herbert Grubel y el “mexicano” Suárez– no saca a colación que los pletóricos yacimientos de hidrocarburos de Canadá y México apuntalarían la creación del “amero”, cuando la economía de Estados Unidos se encuentra al borde de decretar su bancarrota en forma oficial, por lo que aboga filantrópicamente por un cuento texano para oligofrénicos: “conforme las economías se vuelven más integradas, el costo de cambiar dinero y anticipar cambios abruptos (¡súper sic!) en la tasa de cambio se vuelve un lastre para las economías”.
Cualquier monetarista neoliberal de sótano sabe bien que el peso, para ser incorporado al esquema de unificación monetaria del “nuevo dólar” bajo la batuta de la Reserva Federal (ya que no existe ningún equivalente en el TLCAN a los criterios de convergencia del Tratado de Maastricht que dieron luz al euro), tendrá que ser devaluado al máximo, tarea infame a la que se han abocado Ortiz y Carstens. ¿Habrá un corralito en México por el efecto Calderón? ¿Cómo andarán las cifras reales, no las publicitadas por el hampa organizada de los multimedia, de nuestras reservas en divisas y las Afore, que corren peligro de esfumarse en la contabilidad de Estados Unidos?
De allí quizá nazca la perversa campaña en contra de Comercial Mexicana, puesta en la picota por el mismo pecado especulativo que cometió la irresponsable Cemex, que, al contrario, pretende ser rescatada de su insolvencia, por el gobierno calderonista.
Es un cambio en dirección opuesta a los dictados neoliberales de los 90 en Argentina, dice Firma Cristina Fernández proyecto de ley que elimina jubilaciones privadas
■ La iniciativa busca unificar a todos los que aportan y se benefician en el sistema de reparto
■ Presenta fiscal denuncia contra aseguradoras por maniobras especulativas al conocer el plan
Stella Calloni (Corresponsal)
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Trabajadores argentinos protestan contra la iniciativa del gobierno de Cristina Fernández de reformar el sistema de jubilaciones Foto: Reuters
Buenos Aires, 21 de octubre. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner firmó hoy el proyecto de ley que elimina las jubilaciones privadas para pasar al estatal Sistema Integrado Previsional Argentino, con lo que protege los recursos de los trabajadores de la crisis financiera internacional y pone fin a las polémicas Aseguradores de Fondo de Jubilaciones y Pensiones impuestas en el país, sin ninguna opción, durante los años 90.
La mandataria defendió el papel del Estado y respondió a las críticas de la oposición advirtiendo que esta es “una decisión estratégica” y que si algunos hablan de que este es un tema de “tener caja” para el Estado, deberían establecer “a qué cajas están defendiendo” con su apoyo a las aseguradoras.
También anunció un “cambio de época” en su discurso en la sede de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), en un acto que causó gran expectativa y que apoyaron todas las centrales de trabajadores aquí y también sectores de la oposición.
Fernández de Kirchner recalcó que es una decisión en un camino totalmente opuesto a lo actuado por las imposiciones neoliberales de los años 90 en el país, que permitió a las empresas manejar un fondo que actualmente suma 30 mil millones de dólares.
“Es un cambio estructural, estratégico y de defensa de nuestros jubilados”, dijo al destacar que cuando las medidas en defensa de los estados las toman los grandes países, algunos sectores las ven como “simpáticas”, pero cuando la hace un país como Argentina, se habla de “estatismo” despectivamente.
“En un contexto donde los principales Estados están adoptando una política de protección hacia bancos, nosotros lo hacemos hacia nuestros jubilados y trabajadores. Aquel relato que se nos impuso se ha derrumbado estrepitosamente”, dijo también.
Asimismo recordó todas las restatizaciones de los últimos tiempos y la incorporación de más de un millón 500 mil argentinos al régimen de jubilación que habían quedado fuera de toda protección y cobertura.
Alerta sobre presiones en el Congreso
Previó que habrá fuertes presiones sobre el Congreso, donde se debatirá el proyecto, porque se juegan grandes sumas de dinero y algunos partidos de oposición rebaten cada uno de los proyectos gubernamentales.
Antes de la presidenta habló el director de la Anses, Amado Boudou, quien se refirió a las graves fallas de las aseguradoras y recordó que “170 mil jubilados por el régimen de capitalización reciben garantía de la jubilación mínima” por el organismo estatal.
“La única motivación es rescatar de la incertidumbre a nuestros futuros jubilados”, dijo. Bien se puede decir que el saqueo fue “la instauración misma de ese régimen de capitalización”, agregó.
Además de pasar los fondos al Estado, la iniciativa legal de Fernández de Kirchner busca unificar a todos los que aportan y se benefician en el sistema de reparto.
El titular de Anses afirmó que “el Estado nacional invierte cuatro mil millones de pesos adicionales cada año para sostener las jubilaciones del régimen de capitalización. Esta es la ficción o la ilusión de los argentinos o argentinas que están involucrados en ese sistema y que, a veces, ni siquiera saben cómo ingresaron”. Calificó esto como “el triste golpe que anula cualquier ficción”.
Por su parte, el fiscal federal Guillermo Marijuán presentó una denuncia contra directivos de las aseguradoras, por presuntas maniobras especulativas practicadas ayer en el mercado cambiario, luego de que se hizo pública la decisión oficial.
Algunas aseguradoras buscaron “desestabilizar” el mercado vendiendo bonos públicos y comprando dólares en la plaza cambiaria, originando una baja en el valor de los certificados de gobierno y el aumento en la cotización de la divisa.
El juez federal Claudio Bonadío ordenó hoy que durante siete días las aseguradoras no puedan modificar su cartera de clientes, en el contexto de la presentación que hizo el fiscal Marijuán, como una medida para evitar que puedan sufrir modificaciones los archivos de las aseguradoras ante los anuncios.
“Nadie más que el Estado puede garantizar la jubilación de todos los trabajadores”, dijo Hugo Moyano, secretario general de la CGT, quien calificó como una estafa lo hecho por las aseguradoras al pueblo argentino.
Extraditan a paraguayos
La noticia que golpeó esta noche a todos los organismos humanitarios fue la decisión de la Corte Suprema de permitir la extradición de los seis campesinos paraguayos requeridos por su presunta participación en el secuestro y asesinato de Cecilia Cubas, hija del ex presidente de ese país, Raúl Cubas Grau.
Se trata de Arístides Luciano Vera Silguero, Roque Rodríguez Torales, Simeón Bordón Salinas, Basiliano Cardozo Jiménez, Agustín Acosta González y Gustavo Lezcano Espínola, que estaban en una larga huelga de hambre. Todos ellos recibieron el apoyo de personalidades, partidos, centrales sindicales y otros, que amenazan ahora con presentar denuncias ante organismos internacionales.