Encinas se asumió como el patiño de los chuchos. Pero además ha dejado ver sus verdaderas intenciones y tendencias políticas. Su decisión de quedarse en ese partido corrupto y fecalista, lo pone en evidencia y hecha por tierra la posible idea de unir fuerzas (fuera del nefasto prd) para formar una verdadera izquierda. Encinas se descubre como lo que es y ha sido, un político "tradicional". Un político que no quiere estar lejos de la ubre. Con su decisión avala de facto el cochinero en que se ha convertido ese partido dizque de oposición. ¿Cuántos más van a seguir dando su ejemplo? Ebrard no anda muy lejos …
miércoles, noviembre 19, 2008
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