Camino a la servidumbre
gran trampa de las instituciones financieras
POR MICHAEL HUDSON*
"Mientras la muchachada de ideólogos de la libre empresa se rasga las vestiduras y denuncia el poder del Estado, quienes les patrocinan no han dejado de percatarse de que cuando el Estado da un paso atrás, el sector financiero se abisma en el vacío. Los bancos y los gestores monetarios se han convertido en los planificadores y en los asignadores de recursos de la sociedad, y lo hacen aproados a su propio interés a corto plazo. Un interés que les lleva a oponerse a las leyes que protegen a los trabajadores, a los consumidores y a los deudores. Esto significa que la ‘libertad’ en cuestión es favoritismo de sentido único, el de la corriente en la que marchan los empresarios, el privilegio monopólico y los acreedores. Lo que esos intereses creados entienden por vía de servidumbre es cualquier economía dirigida por manos que no sean las suyas, una economía que proteja a los trabajadores, a los consumidores y a los deudores de que ellos son victimarios".
Si les asusta a ustedes la transición hacia un Ejecutivo Unitario con un poder presidencial desembridado, el radical giro derechista norteamericano hacia una Finanza Unitaria debería incrementar no menos sus miedos que sus deudas. Los acontecimientos financieros de las últimas dos semanas de marzo de 2008 demuestran que los "monarcas económicos" y los "mercaderes de moneda" que Franklin Delano Rossevelt expulsara en su día del templo de las finanzas han dado una nueva vuelta de tuerca en la maladministración de nuestra economía, orientándola en una terrible línea de riesgo sin precedentes: creación de deuda, eufemísticamente caracterizada como apalancamiento y creación de riqueza.
Los escasos controles y contrapesos que quedan en el camino de la planificación crecientemente centralizada del sector financiero, especialmente en el ámbito de los estados federados, están siendo barridos bajo la apariencia de "salvar el sistema". El ínfimo número de beneficiarios de Wall Street que utilizan esta frase explica por sí sólo en qué consiste este sistema. Para principiantes: sus gestores políticos son lobbies de las industrias designados como altos directivos encargados de planificar los programas de las agencias públicas supuestamente destinados a regular esas mismas industrias. Su idea de planificación financiera es colocar un billón de dólares en fondos de agencias gubernamentales y en garantías de crédito a riesgo. Esta financiación de las agencias tenía supuestamente que utilizarse para ayudar a las familias estadounidenses corrientes a obtener vivienda y asistencia sanitaria y a proteger sus ahorros y proporcionarles la jubilación. En cambio, ha sido movilizada para apoyar a los banqueros de la economía y a los ejecutivos financieros. En las últimas semanas, en efecto, hemos visto cómo billones de dólares eran destinados a la guerra y al sostén de los bancos.
El sistema bancario de libre creación de crédito, que se dobla más o menos cada cinco años para el conjunto de la economía, amenaza con culminar en una servidumbre por deudas para muchas familias americanas, lo mismo que para la industria y los gobiernos estatales y locales. El excedente económico está siendo absorbido rápidamente por una combinación de servicio de deuda y salvamento gubernamental de los acreedores, cuyos esquemas a
Este es el contexto en el que hay que considerar el desbarajuste financiero de las últimas semanas en torno de Bear Steams, JP Morgan/Chase y el paisaje de deuda rápidamente cambiante. "El sistema" que el Tesoro,
En estos últimos años, el sistema ha dependido de que los precios de activos para bienes inmuebles, las acciones y los bonos se hincharan lo bastante como para permitir que los deudores pudieran servirse de esos activos como colateral a un precio más alto de mercado que le permitiera acceder a más y mas préstamos. Pero ahora que la burbuja inmobiliaria ha estallado (y en realidad, a medida que los precios de las acciones se desploman), el problema es cómo salvar la punta de un iceberg económico hundido en valores negativos (una situación en la que las deudas vinculadas a propiedades rebasan el valor de mercado de esas propiedades). Alguien tiene que cargar con pérdidas. La pregunta es: ¿Quién?
Franklin D. Roosevelt.
Friedrich Von Hayek.
Normalmente, es el banquero o inversor quien carga con las pérdidas. Pero se supone que ahora son ellos quienes están siendo "salvados". Lo que se presenta como un retorno a la estabilidad. Pero se trata de un sistema que, para empezar, jamás ha sido estable. De hecho, para que el salvamento funcione, el grueso de los estadounidenses tendrá que poseer menos y endeudarse más; y a todo eso, se nos dice que todo ésta es la vía para crear riqueza: ¡como si eso fuera su riqueza y no la de sus acreedores! El regalo a Bear Stearns/JP Morgan Chase/seguros monoline para "salvar el sistema financiero" proporciona un vívido ejemplo de cómo
Salvar Wall Street con un rescate de un billón de dólares de mala deuda hipotecaria. El rescate empezó el domingo 16 de marzo. El gobierno y JPMorgan Chase tenían razones para sentirse embarazados con las negociaciones, porque los detalles que asoman en las páginas web de
El incremento de la ayuda a los mercados hipotecario e inmobiliario fue dirigido por los dos mayores tenedores de hipotecas y de paquetes hipotecarios:
Juntas, Fannie Mae y Freddie Mac compraron más de las tres cuartas partes de todas las hipotecas estadounidenses concedidas en el cuarto trimestre de 2007, sumando, como tenedoras de hipotecas, 1,4 billones de dólares. Sin embargo, el hecho de que su capital base estuviera por debajo de los 70 mil millones de dólares (una tasa de apalancamiento de deuda de
Concebida para conseguir un alivio temporal, esta maniobra amenazaba con seguir desestabilizando las cosas, al no hacer sino patear el bidón cuesta abajo. Lo mismo vale para
Lo que resultaba tan preocupante en su estrategia era que
La dirección de
El sistema federal bancario de préstamo hipotecario también anunció planes para empezar a ofrecer su propio seguro hipotecario monoline contra la amenaza de bajada de los precios con que los suscriptores de seguros del sector privado querían jugar. El objetivo es apuntalar el desmoronamiento de la cobertura del seguro hipotecario a expensas del contribuyente. Una vez más, el concepto de mercado libre es subviene a la pretensión de socializar las pérdidas a favor de los grandes jugadores del sector FIRE. (La situación se asemeja al seguro público de las propiedades en primera línea de la playa contra los daños por inundaciones, que paga a expensas del erario público una cobertura que es crónicamente deficitaria. Huelga decir que un número desproporcionadamente grande de esos propietarios de primera línea de la playa forman parte de la clase de los grandes contribuyentes a las campañas electorales.)
Gillian Tett, del Financial Times, observó que este subsidio del seguro hipotecario es "posible que provoque debates adicionales sobre cómo están dirigiendo los decisores políticos a las entidades estatales o casi-estatales para estabilizar el sector financiero" con toral "ausencia de mercado". En lugar de configurar el mercado mediante líneas de menor riesgo, líneas de deuda menos apalancadas, lo que teníamos ahora era otro caso de socialización gubernamental del riesgo financiero a tasas por debajo del mercado. John Price, presidente del consejo del Banco Federal de Préstamo Hipotecario, alegó que "para eso están las empresas públicas". En vista del hecho de que las aseguradoras privadas cobrarían tasas mayores, el plan actual del gobierno, coordinado por el secretario del Tesoro, Paulson, intenta evitar el dejar hacer a los mercados de una forma que aumente los costes a Wall Street y, por tanto, deje menos renta a los propietarios de casas para comprometerse en el servicio de sus deudas. Y esa política se presenta mojigatamente como si lo que hiciera fuera bajar el precio al que el sector financiero sirve a la economía, cuando lo que hace es poner en riesgo a la economía misma.
Los movimientos más sorprendentes estaban aún por venir. El 11 de marzo
Luego vino la bomba, sorpresa por partida doble. El día de San Patricio, 17 de marzo -verde, verde-, extendió un crédito casi ilimitado para no banqueros, lo que ocurría por vez primera vez desde
El volumen de crédito parecía ser ilimitado, garantizado por valores hipotecarios empaquetados que "el mercado" había tasado a los niveles en que se vendían los préstamos al tercer mundo después de la insolvencia de México en 1982. El economista laboralista Tom Palley escribió en su blog el 26 de marzo: "Esos subsidios son una parodia. Goldman Sachs, Lehman Brothers y Morgan Stanley son extraordinariamente rentables. Han sido también quienes han encabezado las peores tendencias de la economía norteamericana durante la pasada generación, ofreciendo sueldos desapoderados a los ejecutivos, costumbre que se ha expandido como un cáncer por
Para apoyar ese modelo empresarial es para lo que
Parece una mordaz ironía que las instituciones que ahora están siendo movilizadas para rescatar a los acreedores de Wall Street ─los bancos federales de crédito hipotecario para bombear crédito en el mercado hipotecario,
Políticamente, esos rescates precisan de una tapadera ostensiblemente humanitaria. Deben ser presentados como subsidios, no para bancos y otros acreedores ricos, sino para los deudores. Esto significa que el rescate "ideal" (esto es, el menos chillonamente hipócrita) toma la forma de nuevo crédito para pagar a bancos y otros tenedores de bonos e hipotecas, un crédito suficiente para mantener la burbuja de la deuda a flote. Lo que entraña más crédito, suficiente para mantenerla en estado creciente, al menos por el monto de los intereses pagaderos.
El resultado es una verdadera vía hacia la servidumbre por deudas. Es mucho más destructiva (y ciertamente, más real) que la vía imaginaria hacia la servidumbre de Hayek y otros ideólogos antiestado. Mientras la muchachada de ideólogos de la libre empresa se rasga las vestiduras y denuncia el poder del Estado, quienes les patrocinan no han dejado de percatarse de que cuando el Estado da un paso atrás, el sector financiero se abisma en el vacío. Los bancos y los gestores monetarios se han convertido en los planificadores y en los asignadores de recursos de la sociedad, y lo hacen aproados a su propio interés a corto plazo. Un interés que les lleva a oponerse a las leyes que protegen a los trabajadores, a los consumidores y a los deudores. Esto significa que la "libertad" en cuestión es favoritismo de sentido único, el de la corriente en la que marchan los empresarios, el privilegio monopólico y los acreedores. Lo que esos intereses creados entienden por vía de servidumbre es cualquier economía dirigida por manos que no sean las suyas, una economía que proteja a los trabajadores, a los consumidores y a los deudores de que ellos son victimarios.
¿No queda dinero para
La población americana puede con justicia sentirse perpleja ante el hecho de que el gobierno sea capaz de gastar billones de dólares en guerras en el extranjero y en rescates a banqueros, siendo tan cicatero con ella. Se estima que los Estados Unidos están gastando unos tres billones para una guerra ilegal que nos ha hecho menos seguros, y nada menos que un billón para rescatar banqueros de una forma que está desjarretando a la economía. En cambio, parece no estar en condiciones de asegurar la atención sanitaria y la jubilación para todos los americanos. El jueves 25 de marzo, no bien acababa de subvencionar con un billón de dólares al sector financiero e inmobiliario, el Sr. Paulson daba nueva vida a la pretensión de
La pretensión de que no hay fondos disponibles para subvenir a las obligaciones del Estado para con Seguridad Social y Medicare fue manifiestamente refutada en la última semana de marzo, en que se cumplió el quinto aniversario de la guerra de
Dramático espectáculo de
Cinco años, cuatro mil vidas y tres billones de dólares para la guerra, ¡pero no hay dinero para
La vía histórica hacia la servidumbre es ésta de la servidumbre por deudas contraídas con una oligarquía financiera que concentra la riqueza en sus propias manos. El "libertarianismo" antiestatal contemporáneo crea un vacío que el sector financiero se apresura a llenar. El problema para la sociedad a largo plazo es que las finanzas hallan sus mayores ganancias, no en el incremento de los niveles de vida, sino en la promoción de la barra libre para sus clientes, al tiempo que convierte los beneficios de las corporaciones empresariales, la búsqueda de renta monopólicas y las ganancias con los precios inmobiliarios en un flujo de intereses que desemboca en ella misma ella, lo que consigue merced al procedimiento de avanzar el crédito para la compra de esos activos y privilegios.
Sólo hay una manera de revertir esa evolución hacia la servidumbre por deudas. Y es reducir las hipotecas existentes, especialmente para propiedades con saldos de valor negativos, a fin de acomodarse al actual desplome del valor de las propiedades (desde luego en condiciones angustiosas, pero que no dejan de ser restricciones reales a la capacidad de pago del deudor). Una vez que el principal de la deuda quedara reducido a niveles realistas, las hipotecas a interés variable podrían substituirse por hipotecas a interés fijo.
El problema con esta solución es que para las instituciones financieras la crisis hipotecaria no es su problema. Su actitud de cargarle el muerto a la víctima termina por ser el problema de los tenedores de hipotecas, y crecientemente también, el de los contribuyentes. Una manera, ésta, de enfrentarse a la crisis inmobiliaria que sólo podría tener éxito servida por la retórica populista de unos funcionarios públicos que, a la par que defendieran los intereses financieros, no dejaran de insistir en que todo se hace a favor del interés de los propietarios de vivienda y otros deudores.
* Michael Hudson es ex economista de Wall Street especializado en balanza de pagos y bienes inmobiliarios en el Chase Manhattan Bank (ahora JPMorgan Chase & Co.), Arthur Anderson y después en el Hudson Institute. En 1990 colaboró en el establecimiento del primer fondo soberano de deuda del mundo para Scudder Stevens & Clark. El Dr. Hudson fue asesor económico en jefe de Dennis Kucinich en la reciente campaña primaria presidencial demócrata y ha asesorado a los gobiernos de los EEUU, Canadá, México y Letonia, así como al Instituto de Naciones Unidas para
Traducción para www.sinpermiso.info: Daniel Escribano y Mínima Estrella
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