Astillero
■ Bonos/espejitos
■ Potentados de a cien pesos
■ Reiteraciones sintomáticas
■ Comedia de pastelazos
Felipe Calderón recitó ayer con enjundia de vendedor de baterías de cocina el tal diagnóstico sobre Pemex que dos de sus subordinados habían hecho un domingo pasado, pero con un anzuelo para ciudadanos deseosos de convertirse en potentados con inversiones de a 100 pesos (Pemex, una especie de Guardadito del usurero Banco Azteca). Si a Lázaro Cárdenas, citado sin pudor al principio de la alocución comercial en cadena nacional, el pueblo le llevó guajolotes para pagar la expropiación, al antihéroe actual le pareció muy inteligente ofrecer a los ciudadanos una especie de salpicadura, en ínfimas gotas, del gran baño de corrupción que significará la privatización nada disfrazada que se anunció ayer: todos podemos ser Mouriño, mediante bonitos bonos ciudadanos, parecería ser la oferta de corrupción democratizada. Bonos/espejitos por oro negro.
Mensaje con cortes evidentes de edición y con una notable repetición de conceptos y destinatarios (las generaciones venideras para allá y para acá), que dijo pocas cosas nuevas –por ejemplo, los bonitos bonos como una oferta, como una novedá– pero en cambio planteó un hipotético abanico de posibilidades de prosperidad colectiva, casi un llamado lopezportillista a prepararnos para administrar la abundancia. ¡Vamos por él!, dijo respecto al famoso tesorito de aguas profundas, y cerró con un deportivo “sí es posible” aplicado a múltiples variantes triunfadoras.
Es de agradecerse que los operadores políticos (de alguna manera hay que llamarlos) del calderonismo hicieran un gran intento de quitar dramatismo a la presentación de la iniciativa de reformas energéticas: no sólo se pospuso una hora el esperadísimo (oh, sí) mensaje de reiteraciones emotivas sino que, como en comedia de pastelazos, antes se habían enredado altos y medianos funcionarios (la secretaria Kessel, dos subsecretarios de Gobernación y el coordinador de apuestas del Senado, Santiago Creel, crónicamente equivocado, salvo en el apego a la nómina) en busca de cumplir con el ya para entonces nada solemne ritual de entrega del documento relacionado con los desagües profundos. Un subsecretario se adelantaba a la secretaria, que esperaba depositar su carga de papelería en manos del senador Creel, que no estaba ni en ese ni en otros momentos, así es que formalmente el Senado fue activado en este intento de privatizaciones disfrazadas tanto por el subsecretario enviado por el virrey Mouriño (deseoso de demostrar, con su personero, que no ha sido desplazado de la jugada) como por la secretaria Caldera (Kessel) que siempre parece estar jugando en ligas a las que ni ella misma cree haber llegado y que ayer entró al Senado de manera subrepticia, cual si fuera toma de protesta de presidente espurio.
Martes de posicionamientos policiales tempranos en derredor del Senado, con mujeres uniformadas listas para enfrentar a las Adelitas de Blanco que nomás no llegaban. La maquinaria oficial hacía mientras tanto como que funcionaba con inteligencia y eficacia: reuniones por aquí, reuniones por allá, nervios y acelere para que fuera satisfactorio el parto de la susodicha iniciativa (¡Oh, ingeniero Cárdenas: siempre sí hay iniciativa, tal vez ya sea tiempo de comenzar a preparar algún tipo de resistencia “digna”, dado que, antes de que papelito hablara, pues no tenía sentido alistarse, organizarse ni criticar lo nonato!). De hecho, así, como quien no quiere la cosa, algunas voces autorizadas (oh, sí), como el director de Pemex Exploración y Producción, Carlos Morales Gil, comenzaban a advertir que, bueno, no necesariamente todo ha de centrarse en el famoso tesorito de las aguas profundas, pues también debería apostarse a la diversificación energética, si por mar en un buque de fuera, si por tierra en un tren trasnacional. Y la gran jugada maestra, el detalle que pinta de cuerpo entero a un estadista (el columnista está apuntándose para conseguir concesiones de gasolineras, acciones de alguna forma de asociación privada o, de perdis, que lo incluyan en las listas pinoleras de periodistas bien portados: nota de la refacción): Felipe el Grande decidió presentar personalmente el proyecto histórico, para demostrar a Manlios y extraños (en una de estas, los panistas van a acabar siendo los extraños) que a él no lo desgasta el no poder. La epopeya de Viagra político impresionó gratamente a los súbditos del reino de Deep Water (una especie de Aguascalientes, pero más pa dentro), quienes ya sueñan con pasar pronto a ser asociados de Exxon Unidos Mexicanos, Mobil Country o, de perdis, coordinadores ejecutivos de aplicación de mangueras a tanques de combustible en alguna gasolinera Mouriño.
Aiga sido como aiga sido, lo cierto es que el PriAnAl (no es una referencia escatológica, sino una amalgama de siglas partidistas unificadas) pretende escenificar una conmovedora telenovela de presuntas divergencias sobre puntos menores para aparentar diálogo, debate, polémica, análisis concienzudo y desenlace muy razonado que sacrificará todo ¡Poor meeeeexico (traducido al español: pobre México)! Satisfechos así los requerimientos procesales patogardistas (debatir todo para que todo quede igual: es decir, hacerse pato), nadie tendría ya derecho a oponerse a los sacros rituales legislativos preparadamente aprobatorios. En todo caso, que los eventuales inconformes dirijan sus ánimos protestantes a los asuntos electorales del PRD o a algún otro material de distracción que la Casa Real en su momento planteará a la concurrencia. En fin. La hora ha llegado. Hoy, a las seis de la tarde, en el Monumento a la Revolución, los Adelitos rinden protesta. Y luego…
Y, mientras Kafka se viste de verde olivo, luego de que el Ejército anunciara que los mafiosos cometerán delitos escandalosos para echarle la culpa a los soldados; violaciones tumultuarias, por ejemplo (o gastritis crónicas a destajo, se arriesga a suponer este tecleador), ¡hasta mañana, en esta columna que ve cómo es buscado que sea español el siguiente entrenador de lo que así sería la selección Repsonal de futbol. Como si en México no hubiera directores técnicos de suficiente calidad para encargarse del negocio balompédico cuatrienal!
Bajo la Lupa
■ Colapso inmobiliario de la España aznarista
■ Réplica del patrón estadunidense visto en 2007
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El ex presidente español José María Aznar durante la clausura del foro La fuerza de las ideas y el futuro de América Latina, organizado por el PAN y la Fundación Rafael Preciado Hernández, que se llevó a cabo el 21 de febrero de 2006 en la ciudad de México Foto: Guillermo Sologuren
Los neofascistas neoliberales iberoamericanos padecen varias enfermedades incurables y una de las más conspicuas es su proclividad a una mayor incontinencia verbal en correlación directa a sus estrepitosos fracasos financieros, económicos y militares que intentan ocultar mediante campañas publicitarias que solamente engañan a los desinformados y a los cándidos, para no decir a los tontos.
Todo el castillo de naipes financiero que edificó el locuaz cuan ignaro fiscalista José María Aznar López, patética marioneta de los decadentes Bush y Blair, empezó a venirse abajo. Nada más degradante le pudo haber sucedido a España que su aznarización, es decir, el bushismo militar y financiero, que pagará muy caro. Por haber vendido su alma al diablo anglosajón y haber participado en el fracaso de la invasión a Irak, Aznar López detenta acciones del británico hedge fund (fondo de cobertura de riesgo) Centaurus Capital (The Financial Times, 1/6/07). ¡En lo que acaban los presidentes neoliberales de Iberoamérica!
Además de ser empleado del magnate australiano de los multimedia Rupert Murdoch (Fox News, The Times, entre otros), el mendaz Aznar López (remember el 11 de marzo de 2004), miembro conspicuo del superbélico Comité del Peligro Presente de EU (que comparte con Enrique Krauze Kleinbort y al que dicen sueña adherirse Jorge Castañeda Gutman), ha sido nombrado profesor de la Universidad de Georgetown y del Tec de Monterrey. ¿Puede un personaje tan desprestigiado impartir clases a las nuevas generaciones?
Por cierto, el locuaz cuan mendaz Aznar López no se ha enterado de la muerte oficial del neoliberalismo global (ver Bajo la Lupa, 30/3/08) y pretende resucitar su cadáver en Latinoamérica mediante la Fundación para la Libertad (¡supersic!) que preside el escritor peruano Mario Vargas Llosa, convertido en vulgar propagandista, como fue notorio en la cumbre neofascista neoliberal celebrada en Rosario, Argentina, la última semana de marzo y financiada por The Heritage Foundation, American Enteprise Institute (que maneja Lynne, la esposa del vicepresidente Dick Cheney) y FAES (la fundación del Partido Popular que preside Aznar López).
A la cumbre de Rosario no podían faltar por EU, Roger Noriega, anterior coordinador bushiano de Asuntos del Hemisferio Occidental y becario de American Enterprise Institute, y por México Enrique Krauze Kleinbort, Jorge Castañeda Gutman y Vicente Fox, quienes en su totalidad integran la internacional neofascista neoliberal –clones de los viejos conquistadores que hoy venden espejismos por el “oro negro”, cuando ayer vendían espejitos por oro amarillo–, que busca revertir infructuosamente el oleaje redentor nacionalista que apenas inicia en Latinoamérica y a quien favorece el derrumbe del dolarcentrismo como el colapso inmobiliario español, su excrecencia trasatlántica.
Ambrose Evans-Pritchard (AEP), solvente analista del rotativo británico The Daily Telegraph (“Los bancos extranjeros huyen de la deuda española de bienes raíces”, 5/4/08) devela la profundidad del colapso inmobiliario español: “Los bancos internacionales se apresuran a vender sus tenencias de la deuda hipotecaria española a un descuento abrupto, temiendo que el país podría estar deslizándose hacia el peor viraje económico de su historia moderna”.
Las estadísticas oficiales apenas empiezan a permear cuando se ha vuelto inocultable el estallido de la burbuja inmobiliaria. El Instituto Nacional de Estadísticas publicó que la compraventa de casas se colapsó en 27 por ciento, mientras el otorgamiento de hipotecas disminuyó 25 por ciento; las casas nuevas se venden con un “descuento” de 30 por ciento. De acuerdo con el rotativo británico The Independent, en la próspera Cataluña el desplome ha sido de 42.7 por ciento y en Madrid las ventas prácticamente se encuentran paralizadas.
Mikel Echavarren, director de la consultora de bienes raíces Irea, fustigó que el mercado inmobiliario español se encontraba en peores condiciones de lo que sugerían las estadísticas oficiales; comentó que la “situación era preocupante”, ya que “los constructores no podían refinanciar sus adeudos” y concluyó que “el crash podía ser más severo que la crisis inmobiliaria de principios de la década de los 90”. Según AEP, Dubai’s Investment Corporation retiró un acuerdo de rescate concertado con Inmobiliaria Colonial, el otrora mayor conglomerado de bienes raíces español, lo cual lo orilló a entablar negociaciones de emergencia con los bancos, de por sí atribulados, que han sido salvados de su insolvencia por inyecciones masivas de crédito del Banco Central Europeo. El analista británico asevera que las hipotecas españolas “replican el patrón visto el año pasado en EU”, mientras “grandes fondos de Francia y Alemania, así como las aseguradoras, parecen estar liquidando sus activos españoles como medida precautoria”. Ismael Clemente, director de la rama de bienes raíces del poderoso Deutsche Bank en España, comentó que “los bancos extranjeros se estaban deshaciendo ahora de su deuda hipotecaria española a un descuento de 40 por ciento”. En forma dramática Santiago Baena, dirigente de los agentes de bienes raíces API, reveló que la crisis había obligado a 40 mil agentes a cerrar sus puertas y a despedir a 120 mil empleados.
En similitud al ridículo BdeM y a la grotesca Secretaría de Hacienda de México, el Banco de España expectoró que el “sistema bancario español permanecía en buen estado de salud, con poca exposición a la debacle inmobiliaria de EU”, a lo que revira AEP con un reporte publicado en el rotativo alemán Die Welt (5/4/08) que devela los “falsos precios” de las propiedades en España. Al parecer, las constructoras adeudan unos azorantes 500 mil millones de dólares a las “cajas”, es decir, a los bancos y a los acreedores. “El déficit de cuenta corriente del país ha alcanzado un impresionante 10 por ciento del PIB, el mayor de cualquier economía importante”, señala implacable AEP, mientras las tasas hipotecarias se han duplicado desde finales de 2005.
David Owen, economista europeo de Dresdner Kleinwort, aduce que España se estaba despertando a la realidad: “ya nadie discute si habrá recesión, sino su profundidad y su duración”. Remató con la estocada de que España “podría enfrentar un crecimiento cero por cinco años”. Finalmente, la calificadora Standard & Poor’s avaló que España se encontraba al borde de un “colapso mayor” en la construcción, la cual generó la quinta parte de todos los empleos creados en España desde el año 2000, es decir, en plena presidencia de Aznar López, a quien le resulta más sencillo vender espejismos y espejitos en Latinoamérica.
Las valentías de Calderón
Por fin se decidió Calderón a dar el paso para enviar su dilatada iniciativa energética. Después de un largo y titubeante periodo de incubación, le da luz verde a su partido para que vaya en la descubierta con la esperanza de evitar mayor desgaste a su chata figura. Esta semana los panistas presentarán su propuesta, con seguridad en la Cámara de Senadores, un recinto más a modo para cristalizar sus entreguistas planes de negocios. Al hacerlo, situará a su administración en la posibilidad de enfrentar un conflicto social y político de serias proporciones. Calderón imagina, junto con sus inexpertos asesores, que el campo legislativo está abierto y planchado, de manera similar a lo sucedido con otros casos de rampantes despojos a la economía popular (pensiones de IMSS e ISSSTE). Cambios que, estiman, pasaron impunes, con rapidez y tersura, tal como interpretaron figuras destacadas de las finanzas mundiales.
Pero Calderón sabe, porque así lo muestra cualquier estudio de opinión, que ahora habrá de contrariar el arraigado sentimiento de una franja mayoritaria de mexicanos que quieren, como mandata la Constitución, retener estricto control sobre los recursos energéticos. Sabe también que sus pretensiones de cambio no obedecen a impulsos modernizadores genuinos para con las respectivas empresas públicas de energía, sino a pulsiones de atrincherados intereses particulares que quieren apropiarse de una industria que es, en términos contables a nivel global, la tercera en rendimientos al capital invertido (sólo atrás de la bancaria y la químico farmacéutica). No le ha importado tampoco que, en su camino enajenador, ponga en riesgo la tranquilidad y la seguridad nacional al permitir la injerencia directa de agentes privados externos que siempre han ambicionado una tajada del rico y abundante pastel petrolero y eléctrico.
Calderón no quiso resistir las urgencias de sus masivos compromisos con los empresarios (internos y del exterior) y ha decidido enviar al Congreso la que llama su reforma energética. Un conjunto de arreglos, presiones y conjuras de gran calado que poco han aparecido, tal como son, en el espacio público abierto. Y cuando se les obliga a sostener al menos parte de sus visiones, o a clarificar sus densos propósitos, optan por dos rutas harto conocidas por previas experiencias. La más socorrida se auxilia de disfraces múltiples: emprenden sendas campañas de propaganda financiadas con los abundantes recursos de que disponen. Tratan así de vender, con el usado expediente de las consignas y los eslogans, las impresentables aristas de sus ambiciosas tropelías. Cuando falla la intentona inicial no dudan en difundir amenazas terribles, catástrofes inminentes y sacrificios inaceptables. Tal como los lanzados por el señor Carstens hace apenas unos días que augura horrendos impuestos adicionales de no haber cambios en la petrolera.
Los escarceos previos terminaron por determinación de las cúpulas del poder establecido. Precisamente las mismas personas, los mismos grupos de presión que metieron a Felipe, no sin tramposo calzador, en la residencia de Los Pinos. Calderón no podía esperar más tiempo sin perder cara, sin molestar a los que lo empujan o sin recibir retóricos, pero molestos ataques de parte de sus aliados priístas.
Ya bien amarrado el asunto con la fracción dominante del PRI, también bajo el influjo de los mandones del país que a menudo le estrujan sus nebulosas posturas, se decidió usar al PAN para la presentación de la acariciada iniciativa energética. El trabuco formado desde hace años, tiene, con lastimosa seguridad, el mínimo de votos requeridos para que pase por el Congreso con las modificaciones a ciertas leyes, reglamentarias de la Constitución o normativas de Pemex y de la administración pública federal. Introducirán así, a trasmano, el articulado que les dará las potestades suficientes para meterle mano, con pasmoso cinismo, al enorme botín de la industria energética. Dirán, con voz preocupada, que lo requiere el interés colectivo y que Pemex seguirá siendo una empresa mexicana. Pero, a continuación, empezará el festín. El reparto del negocio entre sus allegados, la aparición de suertudos contratistas útiles y socios caprichosos e insaciables ocuparán los espacios conseguidos a golpes de razones trucadas.
La autonomía de gestión será el caballo de Troya adecuado para llenar cuanta alforja se acerque con propuestas de negocio. Un flamante y nuevo Consejo de Energía le dará la cobertura, independencia y las seguridades de continuidad que son necesarias. Ahí colocarán a hombres y mujeres adictas a las posturas del acuerdo de Washington y moldeables a la influencia partidista del PRIAN. El tráfico de favores reasumirá su marcha inagotable. La reforma estructural, aún por nacer y ya tan manoseada, empezará a dar rendimientos crecientes.
El llamado al debate quedó, tal como lo concibieron desde el oficialismo, pendiente o francamente arrumbado. Un simple señuelo para incautos. Un truco concebido para cumplir requisitos mínimos de institucionalidad, pluralismo de forma y apertura, siempre y cuando sea arropada con ventajoso diálogo, conductores a modo y escenarios afines. Dirán, de nueva cuenta, que el debate se dará donde se debe: en las Cámaras y sólo ahí. En los medios de comunicación –ideal territorio para airear ideas, programas o sugerencias y sentires– nunca se encontró, alegarán, el momento propicio; tampoco se tuvo el material adecuado, los datos duros, la referencia auténtica que contuviera las propuestas del Ejecutivo. La iniciativa privatizadora sólo existió en la mente calenturienta de los que pretenden llamar la atención, incitar a la revuelta, alebrestar a la muchedumbre, engañar al pueblo, polarizar el ambiente. Tal fue el dictado de los analistas orgánicos, de los sostenedores del oficialismo más derechoso que se ha apoltronado en los órganos decisorios del país en el último cuarto de siglo. Queda el rescoldo y la esperanza de la protesta organizada de la sociedad en defensa de sus intereses. En este movimiento cada quien asumirá su propia responsabilidad.
México SA
■ Refrendan en Los Pinos costumbre de usar la puerta trasera
■ Debate cancelado
Semanas consecutivas de indecisión, incongruencias, desmentidos, chantajes, contradicciones y demás muestras de innegable habilidad política, para que al final de cuentas el inquilino de Los Pinos regresara al punto de partida: siempre sí se animó a presentar su iniciativa de “reforma” en materia petrolera, aunque lo hizo, como es su costumbre, por la puerta de atrás, con las cartas ocultas y con tan sólo 395 días de retraso, de acuerdo con el calendario por él mismo establecido.
Lo anterior, porque en su programa “para que vivamos mejor, 100 acciones para los primeros 100 días de gobierno” (éstos se cumplieron el 10 de marzo de 2007) el michoacano aseguró que, en ese plazo y en materia energética, cumpliría cuando menos con los siguientes compromisos: “se promoverá una legislación que permita a Pemex realizar asociaciones tecnológicas con otras empresas del sector para la explotación de yacimientos en aguas profundas; se revisará la cartera de proyectos de la cuenca de Burgos, buscando agilizar la entrada en operación de aquellos que tengan más oportunidades de incrementar la producción de gas natural; se impulsará una nueva legislación energética para que sea posible atraer inversión complementaria a la del Estado en refinación y petroquímica, en beneficio de la industria nacional (y) se promoverán adecuaciones para la instalación de Comités de Auditoría Independientes en Pemex y CFE que garanticen rendición de cuentas y transparencia en el uso de los recursos”.
Con trece meses de retraso y un ambiente político por demás enrarecido, el inquilino de Los Pinos habría incorporado dichos elementos a la iniciativa de “reforma” energética que ayer, finalmente, hizo llegar al Senado de la República, aunque algunos suponen que “suavizó” el alcance privatizador –lo que no quiere decir que no exista– ante la carencia de apoyos reales a su propuesta original, que parece no convenció a muchos, y la falta de “consensos mayoritarios” que le hubieran permitido meter a fondo el acelerador.
Parece que al michoacano no le gustó que lo catalogaran de pusilánime por haber aventado la papa caliente de la iniciativa de “reforma” y dejar que fueran sus coordinadores parlamentarios los que se exhibieran en su nombre (de cualquier forma los tres se hicieron las mismas bolas), de allí que al cinco para las 12 reconsiderara toda la “estrategia” para regresar al punto de partida, con la salvedad del retraso (alrededor de 13 meses), pero manteniendo la opacidad sobre su contenido.
Así, con este giro de 360 grados y antes de comenzar, ha dado por cancelado el debate “abierto, sereno y objetivo” al que él mismo convocó en el 70 aniversario de la expropiación petrolera, y todo indica que finalmente Germán Martínez, el supuesto dirigente panista, sí “permitió” que algún “iluminado” decidiera “el orden del día de las sesiones del Congreso”.
Fueron tales las bolas que se hicieron con eso de la “reforma” que hasta los supuestos aliados volvieron a ser exhibidos, como en el caso de Santiago Creel, a quien ayer por la tarde lo agarraron fuera de la jugada. A las 17:30 horas el subsecretario de Enlace Legislativo de la Secretaría de Gobierno, Cuauhtémoc Cardona, se apersonó en el Senado de la República para hacer entrega de la multicitada iniciativa calderonista (más tarde llegó la secretaria de Energía, Georgina Kessel), pero el ex charrito de Bucareli (presidente de la Junta de Coordinación Política de Xicoténcatl, quien dos semanas atrás aseguró que la propuesta sería presentada por el desinflado “sistema PAN”) no estaba presente para firmar de recibido (ni siquiera la cortesía de avisarle), de tal suerte que fue necesario abrir un “compás de espera” para ajustar los tiempos y darle oportunidad a quien días atrás afirmaba que la propuesta “la vamos a presentar los grupos parlamentarios del Partido Acción Nacional, y lo vamos a hacer una vez que concluya esta segunda etapa, que es la de discusión de este diagnóstico, de tal manera que podamos ir construyendo algo que es complejo sin duda alguna, que tiene una serie de discusiones a lo largo y ancho de cada uno de los conceptos”. No lo dejaron terminar, porque el “Presidente de la puerta de atrás” se le adelantó.
Y por la noche el “mensaje a la nación” del inquilino de Los Pinos (“el debate soy yo”) para hablar del “tesoro” y las “bondades” de su iniciativa, es decir, de nueva cuenta el bombardeo propagandístico en lugar de proceder como cualquier mandatario civilizado: informar a detalle, en tiempo y forma, de qué se trata la iniciativa, cuál es su alcance y qué se espera de ella, mientras se aprueba, desecha o modifica en el Legislativo.
Las rebanadas del pastel
En un esfuerzo conjunto para construir una plataforma de análisis y propuestas para la defensa de los hidrocarburos y la energía de América Latina, ayer se formalizó la creación de un organismo que tentativamente se llamará Foro u Organismo Latinoamericano Energético (OLE), promovido por Ifigenia Martínez, Alfredo Jalife, Gustavo Carvajal, Alfredo Díaz Durán, entre otros, con la participación de intelectuales y académicos, y la simpatía de diversas embajadas de países productores representados en México… Y sobre la propuesta de crear una Afore para atender las urgencias financieras de Petróleos Mexicanos (México SA del 8 de abril), la lectoría comenta que “sería mejor que nosotros, los trabajadores, con nuestros fondos de retiro, seamos los verdaderos dueños de Pemex. Digo, en lugar de que se vaya a hacer perdedizo el dinero, mejor que se nos dé como acciones al invertir en la paraestatal. ¿Será esto posible? Quizás con esto podamos gozar de una mejor vida, un retiro más digno, al vivir de las ganancias de Pemex y no de la limosna que nos quieran dar” (Juan David Beltrán Galán, davici@hotmail.com), al tiempo que la petrolera de verdad se modernizaría.
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