lunes, febrero 04, 2008


Inaceptable, llevar capital de Pemex a la BMV: AMLO

El petróleo es el plato fuerte que más se le antoja (al capital privado)", dijo.

Fabiola Martínez, enviada
Publicado: 03/02/2008 19:59

Tlatlaya, Edomex. Andrés Manuel López Obrador advirtió que no se puede aceptar la asociación de empresas nacionales o extranjeras con el gobierno para repartirse Petróleos Mexicanos (Pemex) ni llevar las acciones de la paraestatal a la bolsa de valores. “¡Ya estuvo bien de entregar los bienes de la patria. No vamos a permitir que regalen Pemex a los extranjeros, vamos a movilizarnos aunque nos tachen de revoltosos!”.

De gira por los municipios de esta entidad colindantes con Guerrero, el "presidente legítimo" reiteró que los ingresos de la paraestatal representan un nivel de 120 mil millones de pesos.

“Se están avorazando. El petróleo es el plato fuerte que más se les antoja” (al capital privado)", sentenció.

El político tabasqueño también criticó la apertura total de las fronteras a los productos agropecuarios altamente subsidiados.

El Estado “renunciaría a las ganancias” y “sería una privatización doble”, señalan expertos

Avanza la idea de llevar hasta 49% del capital social de Pemex a bolsa

Democratizar la propiedad de la petrolera, argumento en el Senado para colocar acciones en el mercado bursátil

También se discute incorporar “prácticas corporativas” en la gestión

Israel Rodríguez J.

Ampliar la imagen Aspecto del antiguo piso de remates de la Bolsa Mexicana de Valores Aspecto del antiguo piso de remates de la Bolsa Mexicana de Valores Foto: Marco Peláez

La colocación de una parte del capital social de Petróleos Mexicanos (Pemex) en la bolsa de valores es una de las alternativas para abrir la participación privada en la empresa estatal, junto con la creación de un “directorado”, que introduzca “prácticas de gobierno corporativo”, de acuerdo con anteproyectos que son discutidos en la Comisión de Energía del Senado, en debates que hasta ahora no han sido públicos.

Información obtenida por La Jornada revela que entre las propuestas que serán llevadas a discusión por senadores de PRI y PAN como parte de la denominada reforma energética, se incluyen cambios en la legislación secundaria, principalmente en la Ley Reglamentaria del Artículo 27 Constitucional en materia de petróleo; Ley de Obra Pública; Ley de Adquisiciones y Ley Orgánica de Pemex.

Al menos tres propuestas que se analizan en el Senado coinciden, por un lado, en privatizar una parte del capital social del organismo mediante una colocación en la bolsa, cuya proporción, todavía no definida, oscila entre 20 y –las más osadas– hasta 49 por ciento, y dar a los accionistas particulares un peso decisivo en la conducción de la empresa. Con esta medida de pulverización se espera “democratizar” el capital social de la petrolera.

Por otro lado, se propone dar autonomía presupuestal y de gestión a Pemex para que el consejo de administración –bajo dominio privado– defina rumbo y destino de la paraestatal.

Ganancias futuras

Fabio Barbosa, académico universitario y especialista en temas energéticos, comentó que la emisión de acciones vía mercado bursátil, significaría comprometer aún más las ganancias futuras de la empresa más importante de América Latina. “Significaría privatizar y pasar a las manos de los propietarios particulares de esas acciones las ganancias futuras que pudiera obtener la empresa.”

Se comprometerían aún más los recursos que generaría la empresa, pues se tienen comprometidos flujos de efectivo a futuro que ascienden a casi un billón de pesos, con el abultado endeudamiento con particulares al que se ha sometido la empresa con los proyectos de inversión financiada con impacto diferido en el gasto.

Agregó que “si colocaran vía bolsa un porcentaje de 20, 30 o 49 por ciento del capital social de Pemex también representaría que esas ganancias quedarían fuera del control del consejo de administración de la paraestatal y, por ende, del Estado”, advirtió.Leer más...


Rolando Cordera Campos

¿Llamadas finales?

Las llamadas de las primeras planas no dejan respiro: “Pega la turbulencia financiera al crecimiento económico mundial” (El Economista, 30/ 01/08); “Ya nos pegó la desaceleración económica de Estados Unidos” (Ibid., 31/01/08); “Se rompió el blindaje: menos empleos este año” (El Universal, 31/01/08); “Reculó el gobierno: sí hay frenón económico” (La Jornada, 31/ 01/08). Antes, en Davos, asistimos abochornados a la pamba nevada que le asestaron tirios y troyanos, mexicanos parisinos, alemanes, americanos y chinos, a las presunciones oficiales sobre la imbatible fortaleza de nuestra economía. El recule que anuncia La Jornada no es primicia, sino confirmación de otro despropósito anunciado: el valor y el gusto por la adversidad pueden o no tener lugar en la política, pero lo primero que hay que hacer para que estas virtudes juveniles tengan eficacia es reconocer claramente y sin temor lo que marcan las tendencias y remarcan los hechos: estamos en un bache de la economía mundial que puede volverse hoyo negro, tal vez el primero con carácter global y del que no hay escape, sólo desafíos inéditos y en nuestro caso la acumulación de reclamos y agravios insatisfechos o no atendidos por quienes han pretendido gobernar en los últimos años.Leer más...

Antonio Gershenson
gershen@servidor.unam.mx

Antecedentes de la privatización petrolera: la “reforma” eléctrica

El discurso oficial sobre la “reforma” petrolera se mantiene en la vaguedad y elude definir claramente lo que sí se propone. Dice que no va a cambiar la Constitución (ni puede cumplir con los requisitos para hacerlo) pero sí las leyes, por eso se discute en las cámaras el asunto. Dice que no se va a privatizar Pemex, pero se va a dar entrada a la inversión privada a áreas que han sido exclusivas para la nación.

Esas áreas están definidas en los artículos 27 y 28 constitucionales. Si se cambian o no se cumplen, se viola la Constitución. De por sí ésta dice que “tratándose del petróleo, y de los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos y gaseosos, o de minerales radiactivos, no se otorgarán concesiones ni contratos, ni subsistirán los que en su caso se hubieren otorgado”. Se han firmado multitud de contratos con empresas privadas en la industria petrolera, constitucionalmente inválidos. Ya están fuera de la Constitución.

Vamos a ver en qué consistió la reforma a la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica, en su artículo tercero. Y vamos a ver sus resultados. Esta reforma viene del gobierno de Carlos Salinas.

La Constitución, en su artículo 27, dice que “corresponde exclusivamente a la nación generar, conducir, transformar, distribuir y abastecer energía eléctrica que tenga por objeto la prestación del servicio público. En esta materia no se otorgarán concesiones a los particulares y la nación aprovechará los bienes y recursos naturales que se requieran para dichos fines”.

El artículo tercero decía que no se considera servicio público el autoabastecimiento “para satisfacer intereses particulares, individualmente considerados.”Leer más...

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