¿En qué va a quedar todo el ruido que hoy se escucha en contra del tratado de libre comercio? ¿Realmente se puede esperar un cambio de rumbo por parte del gobierno ante las posibles movilizaciones y las críticas en los medios no alineados? Conociendo de antemano como se las gastan los que manejan el poder político en México, la respuesta es obvia: No pasará nada, todo seguirá igual. No hay poder humano que pueda cambiar la decisión de una dictadura, porque eso es en resumidas cuentas lo que se sigue padeciendo en México, una dictadura blanda y bien maquilladita para que los inocentes la confundan con una verdadera democracia. Ojalá me equivocara pero no lo creo, de nada servirán berrinches periodísticos o movilizaciones a la capital. Lo mismo pasó cuando se impuso el tratado de libre comercio o de libre saqueo, con Salinas. Mientras la mayoría de la gente siga idiotizándose con la televisión o la religión y no tome plena consciencia del mundo que lo rodea, muy poco se puede esperar para hacer posible una verdadera transformación social y política en el país. Y no es que resulten necias las críticas a las nefastas políticas del gobierno mexicano. Lo que pasa es que a veces da la impresión que todo lo que pasa hasta está calculado por el mismo gobierno para al final, llevar agua a su molino.
martes, enero 08, 2008
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