| Conjeturas Por: Alvaro Cepeda Neri No pocos de los que apoyaron a Calderón, fueron muy bien recompensados. Uno de ellos es el director de Pronósticos Deportivos (sin estudios de ninguna especie, pero audaz colaborador y cómplice de Juan Antonio Fernández, quien se aprovechó de su cargo en Procampo y después en el Seguro Popular, inhabilitado burocráticamente, pero no juzgado penalmente) Adolfo Blanco Tatto, conectado con Calderón por su matrimonio con la hija de un connotado panista y con bendición papal, pues se casaron en El Vaticano.
A otro panista-calderonista actualmente embajador en Suiza, le pidieron reducir sus cinco nombres y cuatro apellidos, pero no han prosperado las gestiones diplomáticas. Un empresario, muy amigo de Calderón, le pidió que lo nombrara embajador en China, con sede en Pekín, donde inexplicablemente, además de la residencia oficial, ha rentado otra espléndida mansión con cargo a los gastos de la Embajada. No tiene idea de China y su fenomenal despegue capitalista, mientras se dedica a vivir despreocupadamente dándose vida de millonario (que lo es por sus recursos propios), pero todo lo que utiliza sale del presupuesto oficial. Entre el cuerpo diplomático de Pekín, el empresario procalderonista goza de muy mala fama y los mexicanos que van de visita o en plan de negocios sólo han recibido descortesías, malas caras o de plano, ni los recibe. Y la Embajada anda a la deriva. El calderonista ha tomado el cargo como pago a los desembolsos que dice hizo y presume de que Calderón lo estima tanto que es intocable. Atraído por la leyenda china, se le ocurrió que ser embajador era estar de turista con mansión, comida, automóvil, chofer y todo gratis. En su nariz se está dando el espectacular desarrollo socialcapitalista chino, pero él ni cuenta se da y mucho menos envía informes, como que de ese país, que ya le disputa la hegemonía a varios Estados, incluyendo a nuestro vecino del Norte, estamos trayendo gasolina refinada, como precisa Juan Camilo Mouriño (su familia comercializa ese combustible en Campeche y otras entidades con sus gasolineras) de que para 2008 la compra de combustibles automotores en el extranjero representará el 40 por ciento de la demanda total (El Universal: .13/XI/07). En lugar de enviar a un embajador pendiente del fenómeno chino, escogieron a un empresario que sólo le interesa pasarla de lo lindo, degustando de las varias cocinas, paseando y dejando en el abandono sus obligaciones. Después de todo fue un pago con premio. Y nada importa para los calderonistas que México necesite de funcionarios que, cuando menos, cumplan con sus tareas. Todo tiene su origen en doña Patricia, la mediocre y oscura titular de la SRE que, como el embajador en China, fueron nombrados para gozarla y así, desde el foxismo, las Relaciones Exteriores mexicanas son inexistentes, salvo porque le cuestan millones de pesos a la nación. Y sus funcionarios de élite no sirven para nada. cepedaneri@prodigy.net.mxThis e-mail address is being protected from spam bots, you need JavaScript enabled to view it |
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