viernes, octubre 19, 2007

El peor crimen de Vicente Fox.
viernes, 19 de octubre de 2007

Escrutinio

Juan José Morales

Vicente Fox sigue tratando desesperadamente de mantenerse bajo los reflectores. Aunque sea con gritos, sombrerazos y majaderías. Pero creo que más que pedirle que se calle, como hizo el Secretario de Gobernación, hay que estimularlo a que lo haga, pues de ese modo revela lo que realmente es.

Pero por ahora lo que me interesa de él no son sus ex abruptos, ni su absoluto desprecio por los mexicanos al publicar en inglés el libro que alguien le escribió acerca de su paso por la Presidencia, sino algo que hace unos días comentaba en su columna de El Universal Raymundo Riva Palacio: que a Fox no hay que enjuiciarlo por enriquecimiento ilícito, ni por haber abusado del poder para obtener canonjías en beneficio propio, de Martita y de la familia de ésta, sino por la forma criminal en que durante su mandato fue llevando a PEMEX a una situación crítica para justificar la privatización de los recursos petroleros de la Nación. Eso -agregamos por nuestra parte- a pesar de que jamás en su historia Pemex tuvo oportunidades más brillantes para consolidarse y desarrollarse como una gran empresa nacional.

En efecto, durante los seis años de Fox los precios del petróleo estuvieron por las nubes. Eso significó para México ingresos sin precedente, que sumados a las remesas de los trabajadores migratorios permitieron acumular las mayores reservas monetarias que nunca había tenido el país.

Pero en lugar de aprovechar esa bonanza excepcional y ese enorme flujo de dinero para modernizar la industria petrolera, desarrollar la petroquímica y buscar nuevos yacimientos, Fox se dedicó a exprimir al máximo los pozos en explotación, a vender petróleo crudo -que es el que menos dinero deja- y a importar gasolina y otros derivados del petróleo -elaborados en el extranjero con el propio crudo mexicano-, que cuestan muchísimo más. No se construyó en el sexenio una sola refinería ni una sola planta petroquímica. De hecho, en 25 años no se ha construido ninguna, aunque se pudo muy bien financiar varias con los propios recursos de PEMEX. Tampoco se exploró en busca de nuevos yacimientos. El dinero producto de los llamados excedentes petroleros se dilapidó o se dejó dormido, invertido en bonos del tesoro norteamericano, que pagan bajos intereses y ayudan a la economía de Estados Unidos, no a la de México.Leer más...

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