miércoles, septiembre 12, 2007

INCAUTAN EL PROCESO DE ESTA SEMANA EN TAMAULIPAS

Ayer me llegó un e-mail de un lector que dijo que se había incautado el Proceso de esta semana en el estado de Tamaulipas. Le pregunté que si por qué se había incautado y me respondió que por que era temporada electoral y en la portada del Proceso aparecía el escudo del estado de tamaulipas con el símbolo de los zetas.

Esta es la portada del Proceso de esta semana:


Me pide este lector que suba a internet la versión PDF de esta semana para que pueda circular en Tamaulipas. La verdad, no me parece correcto. En todo caso, va la nota de la portada para que se pueda leer en Tamaulipas:

Tamaulipas: un procurador con historia

Al gobernador de Tamaulipas, Eugenio Hernández Flores, no le importaron los antecedentes turbios de José Guadalupe Herrera Bustamante. Tampoco, la identificación de una parte de su familia con el cártel del Golfo. Ya había sido procurador de Justicia del Estado. Pese a su negra historia, lo vuelve a ser, con aprobación del Congreso tamaulipeco…

Pese a su negro historial y no obstante que dos de sus hermanos fueron identificados por la PGR como integrantes del cártel del Golfo, José Guadalupe Herrera Bustamante fue designado procurador de Justicia de Tamaulipas por el gobernador Eugenio Hernández Flores, quien contó para ello con el respaldo del Congreso del estado.

En los últimos años de la administración de Manuel Cavazos Lerma (1993-1999), José Guadalupe ocupó este mismo cargo. Y fue durante su gestión cuando integrantes de dicha organización delictiva, acogidos al programa de testigos protegidos, señalaron que el funcionario les vendía protección y facilitaba el trasiego de droga hacia Estados Unidos.

Así mismo, fue exhibido públicamente el 15 de septiembre de 1997 por el periódico regiomontano El Norte, que publicó una ficha criminalística con sus antecedentes penales. El diario aseguró que entre 1991 y 1992 Herrera mintió sobre su edad para poder ocupar el cargo de juez federal de distrito.

A su vez, Ariel Herrera Bustamante, hermano del recién nombrado procurador de Tamaulipas, fue identificado por la abogada regiomontana Raquenel Villanueva Fraustro como el sicario que el 31 de agosto de 2000 entró a su despacho para tratar de matarla, de acuerdo con un expediente integrado por José Trinidad Larrieta, titular de la Unidad Especializada contra la Delincuencia Organizada (UEDO).

Por esas fechas, la PGR ubicó a Ariel como uno de los lugartenientes del cártel del Golfo con una amplia trayectoria delictiva. Otro de los hermanos, Érick Herrera Bustamante, también vinculado al tráfico de drogas, fue ejecutado el 29 de septiembre de 1990 cuando salía de un mall en McAllen, Texas.

Cuando José Guadalupe ocupó la procuraduría por primera vez, se desempeñaron como agentes de la Policía Ministerial del Estado (PME) algunos de los que la PGR identifica como líderes del cártel del Golfo, entre ellos Carlos Landín Martínez y Juan Carlos de la Cruz Reyna, alias el JC, detenidos recientemente. El primero fue arrestado el pasado 17 de julio por agentes federales estadunidenses en McAllen, Texas; el segundo, en la Ciudad de México a finales de agosto último, según reportó la PGR.

Pero el gobernador Hernández Flores no consideró estos antecedentes y desde junio pasado incluyó a José Guadalupe en su equipo de asesores. Luego, el 7 de agosto, lo designó primer subprocurador de Tamaulipas. Y tras la renuncia de Aníbal Pérez Vargas como procurador, el mandatario lo propuso ante el Congreso estatal, el 28 de agosto, para que ocupara la vacante. El sábado 1 la petición fue aprobada en el pleno legislativo por mayoría. Sólo se abstuvieron cinco de los 32 diputados.

Los “amigos” y los hermanos

En la averiguación previa 1226 del Ministerio Público federal de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos contra la Salud, Gilberto Garza García, El Güero Gil, uno de los testigos protegidos en el proceso contra el exgobernador de Quintana Roo, Mario Villanueva, aseguró que José Guadalupe Herrera recibió regalos costosos del cártel de Juárez –que después se alió al cártel del Golfo– para permitirle el cruce de las drogas por Reynosa.

En su declaración ministerial del 8 de octubre de 1998, Gilberto Salinas Doria, alias El Güero Gil, afirmó que él envió al entonces procurador de Justicia de Tamaulipas 40 mil dólares en 1996 y poco después un reloj Rolex, “que no fueron rechazados”. El testigo declaró que hizo llegar “los regalos” por medio de los comandantes de la PME Juan José Muñiz Salinas y Raúl Ruiz Guerra; éste último murió poco después de manera extraña cuando explotó su casa el día 25 de ese mismo mes.

A su vez, Andrés Gamaliel Garza, quien admitió ante el agente del Ministerio Público José Luis Padrón ser mensajero y cobrador del cártel del Golfo, aseguró que Ariel Herrera Bustamante, a quien apodan El Tigre, formaba parte de uno de los grupos ejecutores de dicha organización y estaba a las órdenes de Salvador El Chava Gómez Herrera.

El Chava Gómez ascendió al liderazgo del cártel del Golfo luego de la detención de Juan García Ábrego, justo en los años en los que José Guadalupe Herrera Bustamante fue procurador de Tamaulipas.

De acuerdo con los expedientes de la Procuraduría de Justicia de Nuevo León, en agosto de 1989 Érick Herrera Bustamante fue detenido por vender cocaína a una banda de asaltantes de esa entidad, dirigida por Eduardo Alejandro Melo. Durante el interrogatorio confesó que él y su hermano Ariel asesinaron a balazos al estudiante Luis Francisco Paul Ortha en el municipio de Montemorelos por “un gane” de cocaína.

En esa época Ariel se encontraba detenido en la Ciudad de México, adonde agentes de la PGR lo trasladaron luego de que intentó entrar al penal de Ciudad Victoria armado y con un envoltorio de cocaína, presentando una credencial falsa de la procuraduría. Las autoridades procesaron a los dos hermanos por homicidio y los recluyeron en el penal estatal de Monterrey. Salieron un año después “por desvanecimiento de pruebas”.

Poco después de abandonar la prisión, el 29 de septiembre de 1990, Érick fue ejecutado a balazos cuando salía de un mall de McAllen, Texas. Ariel siguió metido en problemas. En febrero de 1993 Lauro González García lo acusó de secuestro, extorsión y robo, cometidos junto con el entonces comandante de la Policía Judicial Federal, Jorge Guzmán Torres, y madrinas de esa corporación en San Nicolás de los Garza, Nuevo León.

El 23 de noviembre de 2000, José Trinidad Larrieta, titular de la Unidad Especializada contra la Delincuencia Organizada (UEDO), reveló que la abogada regiomontana Raquenel Villanueva y empleados de su despacho habían identificado a Ariel Herrera Bustamante como el presunto gatillero del cártel de Golfo que intentó asesinar a la litigante el 31 de agosto de ese año.

La polémica abogada narró que estaba en su despacho en la colonia Central de Monterrey asesorando a Israel Vélez Pérez, agente de la Policía Ministerial comisionado en la PGR, cuando Ariel Herrera Bustamante entró, amagó a los presentes y le disparó, ocasionándole 13 heridas de bala. Hasta la fecha Ariel es considerado prófugo de la justicia.

De acuerdo con el expediente criminalístico 48552-83 publicado por El Norte el 15 de septiembre de 1997, José Guadalupe Herrera Bustamante fue fichado por la Procuraduría de Justicia de Nuevo León por el delito de daño en propiedad ajena cometido en noviembre de 1983, cuando era estudiante de derecho en Monterrey. Incluso ingresó al penal de esa entidad el día 21 de ese mes, del que salió tras pagar una fianza dos días después.

El periódico regiomontano publicó también que José Guadalupe, quien ocupaba el cargo de procurador en Tamaulipas, había mentido a principios de los noventa, cuando se desempeñó como juez de Distrito en Nuevo León, pues sólo tenía 28 años, y no 30 como señalaban los requisitos. Al descubrirse esta irregularidad, José Guadalupe fue removido de su cargo de juez.

1 comentario:

Anónimo dijo...

ya esta araigado en cd mexico por la ciedo.