miércoles, 12 de septiembre de 2007
La nube de camarógrafos y fotógrafos es más tupida que de costumbre... Muchos trabajadores de la lente acompañan a los coordinadores de las bancadas del PRD, el PT y Convergencia para recibir a López Obrador... (UNIVERSAL)
La visita del Presidente Legítimo de México, Andrés Manuel López Obrador, a la Cámara de Diputados
MEXICO, D.F., 11 de septiembre (LA JORNADA).- Sin más preámbulos, dice Javier González Garza, coordinador de los diputados del PRD, le voy a pedir al compañero Andrés Manuel López Obrador... No termina la frase. Desde las butacas le demandan otra presentación: “¡Presidente!” Y González Garza completa: “al Presidente Legítimo de México”.
Nadie se engaña tampoco.
La propuesta “respetuosa” de López Obrador tiene “un peso brutal” en el ánimo y las decisiones de los diputados del Frente Amplio Progresista (FAP), como define González Garza terminada la reunión de apenas tres cuartos de hora.
La visita del tabasqueño errante (he visitado 780 municipios y espero estar en los 2 mil 500 del país) es antecedida por versiones periodísticas que la equiparan con una asonada, con una revuelta que atenta contra los Más Altos Intereses de la Nación, como si la tan discutida reforma fiscal no hubiese sido declarada muerta ya por sus mismos promotores.
Con un fondillo de música tétrica, aunque sean mudos, los adelantos de prensa informan que hay “incertidumbre” en el Palacio Legislativo y que la toma de la tribuna es un hecho, pese a que los coordinadores parlamentarios de los partidos Acción Nacional y Revolucionario Institucional han dicho que el señor está en su derecho y que “puede venir cuando quiera”.
Los equipos de seguridad de la Cámara aprietan un poco los controles, pero fuera de eso y de la presencia de algunos manifestantes, las cosas en San Lázaro no huelen a incertidumbre.
En el gran patio interior del horrible conjunto arquitectónico se celebra, como estaba previsto, una vendimia de plateros de Taxco sin que nadie se inmute.
Eso sí, la nube de camarógrafos y fotógrafos es más tupida que de costumbre. Muchos trabajadores de la lente acompañan a los coordinadores de las bancadas del PRD, el PT y Convergencia, cuando poco antes de las nueve de la mañana, se trasladan a la entrada principal de San Lázaro para recibir a López Obrador.
El ex candidato presidencial ingresa al salón a las 9:19 y a las 9:31 comienza su mensaje sin sorpresas, tras escuchar las breves intervenciones de Alejandro Chanona, de Convergencia, y de Ricardo Cantú, del PT.
“Sabemos que hoy vienes a atajarle el camino a los que quieren más burocracia y menos país”, dice Chanona. “Vamos a apoyar los impuestos que graven a los ricos”, sigue Cantú. Corto de palabras, González Garza no hace discurso, pero asegura que “es un orgullo... porque es un orgullo estar con Obrador”.
“Para que vean lo que se siente”, “vengo a expresar a nombre de muchos mexicanos, mujeres y hombres, nuestra inconformidad ante la pretensión del gobierno usurpador de aumentar impuestos. Y también vengo a presentar ante ustedes, de manera respetuosa, una propuesta alternativa para obtener recursos sin dañar al sector productivo ni a la economía popular”, dice López Obrador, al dar lectura a la segunda de las cinco páginas de su intervención.
El repaso de las desigualdades que ha vuelto a encontrar en su nuevo andar por el país se suma a las citas del presidente Benito Juárez, al desfile de datos que, asegura, demuestran que casi la totalidad del presupuesto se utiliza para “mantener a una especie de casta privilegiada, improductiva y corrupta”.
También recuerda que su adversario en campaña, Felipe Calderón se comprometió a reducir los precios de los combustibles y la energía eléctrica.
“Como el mentiroso vulgar que es, se ha esmerado en hacer exactamente lo opuesto”. Dato por dato, López Obrador quiere mostrar que ha recogido, “de manera directa, el sentir de muchos mexicanos de todas las clases sociales, pero fundamentalmente de los más humildes y pobres de México”.
El Presidente Legítimo asegura que es posible, con un programa de austeridad, obtener alrededor de cien mil millones de pesos, lo que haría innecesario el incremente del precio de la gasolina y el diesel.
Los 22 mil millones de pesos que “el gobierno usurpador pretende recaudar”, con ese aumento podrían obtenerse, sigue López Obrador, de la reducción a la mitad de los sueldos de los funcionarios públicos incluidos los legisladores, de la eliminación del seguro de separación individualizada (bono que se entrega al dejar un cargo), de la anulación de las pensiones a los ex presidentes de la República y de los bonos de fin de año, así como de los seguros de gastos médicos mayores.
“Que vayan al ISSSTE para que vean lo que se siente”. Aplauden a López Obrador, en el abarrotado salón, la mayoría de los diputados, los integrantes del Gabinete Legítimo, los asesores.
En el cierre de su intervención, el tabasqueño habla de la falta de empleos, de la angustia de mucha gente que no tiene “ni para curarse ni para comer”, gente a la que ha encontrado en su nuevo recorrido por el país.
“Me han pedido que les notifique que por ningún motivo y bajo ninguna circunstancia se permita el aumento a la gasolina y el diesel”.
El aplauso ya no es unánime, aunque sí mayoritario, cuando López Obrador hace la “sugerencia respetuosa” de evitar, vía resistencia civil, que los “enjuagues” del PRI y el PAN logren la mayoría para consumar el aumento de precios.Leer más...
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