lunes, agosto 27, 2007

2a quincena Agosto 2007

Castañeda: el realismo rebosante de cinismo

Álvaro Cepeda Neri

Jorge Castañeda se adorna: más que conforme al recetario del Maquiavelo que exhibe los métodos autocráticos más perversos del príncipe, como un troglodita a la Montesquieu y, mejor dicho, como un terrorista al estilo de Arthasastra de Kautilya.

Con Krauze, en entrevista de Álvaro Delgado (Proceso: 22/VII/07), Castañeda (como un pequeño Díaz Ordaz) asume y se adjudica lo que califica de “estrategia del miedo” para impedir la victoria de López Obrador. Más que eso, puso en marcha una concepción moderna de la política democrática: desató a los perros de la guerra cuando estando en uno de sus mítines, sin más gente que su grupo, en Ciudad Juárez, convocó a la derecha, a los empresarios y a la oligarquía-plutocrática a “detener a cualquier precio a López Obrador”.

Ahora Castañeda (que ocultó su segundo apellido, como lo hace Bours con lo de Robinson) arregla su frase y dice que dijo que a AMLO había que “ganarle a la buena, a la mala y de todas las maneras posibles”. Como de los arrepentidos es el reino de los cielos, pero de arrepentimientos está empedrado el camino a los infiernos, declara que su único error fue no agregarle a esa frase lo de ganarle a como diera lugar, pero... “dentro de la legalidad”.

Se le “chispotió” como a su aliado “Chespirito”. Aunque lo cierto es que Castañeda, con espuma en la boca, enloquecido, proponía impedir el triunfo de López Obrador, para que ganara la derecha en cuya ideología siempre, simulando otra ideología, ha militado.

Con un realismo rebosante de cinismo da “clases” de política. El oportunista de Castañeda no ha dejado de ofrecerse, desde el salinismo, el zedillismo y el foxismo, hasta que éste lo puso en su nivel de incompetencia (se desquitaba en las oficinas de Relaciones Exteriores tirando los celulares, para desahogar su neurosis-fracaso. Ver el ensayo de Wanda von Baeyer-Katte: Comportamiento político erróneo en confrontación con la neurosis) y después lo echaron e inventó, “huyendo hacia delante”, que había renunciado, porque en lugar de la “enchilada completa” los de Bush le dieron “hot dog”.

Intelectual desprestigiado –sus libros se venden por kilo, estorbando en las librerías de viejo– Castañeda nos sale con su tesis arreglada de que en política hay que ganar a “cualquier precio”, sin más legalidad que las resoluciones del IFE, el Trife y la omisión de la Corte, a pesar de estar seriamente cuestionada la legitimidad a la que Castañeda tira por su fosa séptica, donde acumula sus desechos orgánicos e inorgánicos. No hubo estrategia. Hubo una campaña ilegal contra López Obrador. Por eso ahora busca Castañeda encubrir sus asesorías en sínodo nocturno a empresarios y derechistas, al estilo de Luis Pazos.

Bribón y “los bribones son igual en todas partes”, escribió Kitto, en memorable ensayo, el bribón, pues, de Castañeda, pasando por encima de los límites mínimos de una campaña electoral democrática y republicana, quiere que de ahora en adelante se legalice la “guerra sucia” entre los competidores y, en lugar de adversarios, que sean enemigos a muerte con la “estrategia” de “todo se vale” y una vez que el más ilegal e ilegítimo arrase en las urnas y las instancias, Castañeda, ebrio de realismo, desbordando cinismo, saldrá con su estupidez de que debió haber sido una “guerra sucia”... ¡dentro de la legalidad!

En su mediocridad, Castañeda desprecia (dándoselas de demócrata, pero de dientes para afuera) a la opinión pública, integrada por las individualidades atentas al espectáculo político. Y de paso, beneficiario del trabajo periodístico y de otros medios, como cuando fue locutor-corresponsal de Monitor (de cuya desgracia ahora nada dice sobre Gutiérrez Vivó), arremete contra los medios de comunicación, cuando le preguntan sobre el destino de los “3 o 4 millones de dólares” que le dieron para su inútil campaña, la cual concluyó como asesor del miedo y de Calderón. A éste le pide chamba, otra vez quiere “la enchilada completa”.Leer más...

2a quincena Agosto 2007

Monitor: venganza de Fox y Calderón

Álvaro Cepeda Neri

El PAN, por más de medio siglo partido de oposición, al ganar en 2000 la Presidencia y asaltarla en 2007, sigue saqueando el arsenal del viejo autoritarismo. Demócratas, de dientes para afuera, emprendieron su larga marcha para escalar los cargos de representación nacional. Así, con su corrupción e ineficacia, el foxismo degradó el ejercicio de ese inmenso poder que puso al servicio exclusivo de la oligarquía y la plutocracia y abortó la alternancia, para continuar los peores males del antiguo régimen.

El calderonismo sigue los pasos del foxismo, con el agravante de que, cada vez más, se comprueba que maniobró con el IFE, el Trife y la Corte, apoyado por el PAN, el Yunque, Televisa (y su apéndice TV-Azteca), para robarse las elecciones y, con el ejemplo de Salinas en 1988, asaltar el poder presidencial al que llegó totalmente deslegitimado y con manipulaciones legaloides que lo tienen al filo de una crisis política que puede estallar si los bicentenarios que vienen (de la Independencia y la Revolución), en lugar de fiestas a la Porfirio Díaz, se transformarán en revueltas.

Pocos medios de comunicación masiva –como los noticieros de Monitor, durante 33 años dirigidos por el periodista José E. Gutiérrez Vivó– abrieron la información, los análisis y la crítica para todos los candidatos y partidos, cuando el final del presidencialismo priista hizo posible que el pueblo mexicano conquistara la anhelada transición, con la divisa de “resolver con más democracia los problemas de (nuestra elemental) democracia”.

Gutiérrez Vivó se aferró al clavo ardiente de las libertades constitucionales y permitió que la oposición de centro-izquierda también tuviera una tribuna. El lópezobradorismo, aplastado por el poder político, no tuvo más que esa opción para difundir su legal y legítima inconformidad, respaldada al menos por las familias de 14 millones de ciudadanos que sufragaron por el PRD.

Eso provocó la rabia de Fox y Calderón, que intentaron la censura previa a los noticieros de Monitor. Aprovecharon la corrupción de los tribunales del fuero común y del Poder Judicial Federal, la Suprema Corte en concreto, quienes impunemente desconocieron el fallo de un Tribunal Internacional de Arbitraje, para conspirar y lograr quebrar económicamente a Gutiérrez Vivó, hasta que Monitor tuvo que cancelar sus emisiones. Es una amenaza cumplida contra las libertades de expresión, por medio de inquisiciones administrativas y judiciales, rematadas por órdenes y pedidos a los empresarios para que no le dieran publicidad a Monitor.

Sin duda Fox y Calderón (éste con su grupo del primer círculo: Nava, Cortázar y Mouriño, yunquistas a secas) pisotearon la Constitución, e instrumentaron una venganza política, cuyas consecuencias están por verse. Éstas irán a parar a su deslegitimación y se corre el riesgo de más desestabilización e ingobernabilidad, porque en un proceso como el nuestro (atascada la alternancia y muy lejana la transición), lo de Monitor-Gutiérrez Vivó no será un hecho aislado de la crisis.Leer más...

No hay comentarios.: