| Los ricotes y mis ojos nuevos | | | |
| sábado, 28 de julio de 2007 | |
| Manú Dornbierer Satiricosas Gracias, Elena Poniatowska, por vivir y escribir el "Amanecer en el Zócalo". La protesta ciudadana de julio 2006 no pudo ser evaluada en su justa dimensión por las molestias inmediatas que causó a los citadinos. Tampoco pudo cumplir su cometido de salvar a la democracia con un indispensable conteo de votos, práctica común en circunstancias similares en otros países. Pero tu emocionante crónica no permitirá que se achique ni se chotee la resistencia civil pacífica del pueblo de México contra el fraude electoral en ese cínico verano de 2006. Quedarán para siempre en la memoria y en el corazón de tus lectores los cientos de personajes magníficos que presentas, luchando bajo la lluvia, el granizo y las críticas, con inquebrantable misticismo democrático por la justicia y la verdad. A ellos también, gracias.El viernes 13 de julio, día nefasto... para los Templarios, pude por primera vez en décadas leer un menú sin anteojos. Fue en la cafetería de uno de los numerosos y equipadísimos hospitales "Angeles" (salvo el pésimo de Querétaro que ni a elevador llega aunque tiene varios pisos). Hoy casi todo los hospitales privados de este país son propiedad del riquísimo Olegario Vázquez Raña y seguramente de inconfesables socios, como podría ser en éste como en otros fabulosos negocios, la mamá de los Bribiesca. Sí, me confieso clienta de Olegario Vázquez Raña, aunque por lo general trato de aplicar el precepto "El único poder del ciudadano común consiste en consumir sólo lo que proviene de gente que le guste". A través de una tarjeta le pagué 6 meses sin intereses el uso por menos de 15 minutos de sus sofisticadas máquinas para recuperar ojos, así como de todos los exámenes previos. Confieso también que estaba feliz esa mañana pero, lo que es la obsesión profesional, mientras saboreaba unos huevos sinaloenses con personas cercanas, recordé un artículo de Miguel Angel Granados Chapa que se llamó "Los Olegarios se van de Compras", en el que detallaba todo lo que adquirió bajo el ala alcahueta de la Pareja Presidencial, ese empresario que inició como vendedor de muebles su grandiosa fortuna hace 40 años, entonces bajo el ala priísta de Luis Echeverría. Y luego con Miguel de la Madrid, a través de ese honestísimo Emilio Gamboa Patrón, dueño del "picaporte presidencial", al que Olegario compró una casa en El Pedregal de San Angel (DF) enfrente de la suya para tratar más ágilmente los negocios. Sí, el mismo Gamboa que tras haber sido durante el primer gobierno panista Jefe de los Senadores de PRI, y papá de la Ley Televisa, es en este segundo ¿sexenio?, vergonzoso desde su inicio, el Jefe de los Diputados del PRI. Y aquí abramos un paréntesis: ¿De veras cree el PRI que va a volver por sus fueros con gente de esta calaña en primera fila y defendiendo a capa y espada a gobernadores criminales como Ulises Ruiz y Mario Marín?... Es cierto que a veces los mexicanos nos hemos dicho en estos años "los otros eran por lo menos inteligentes", pero ya vimos que el PRI no lo es bastante como para regenerarse sino que empeora de la mano del panismo. El gobierno de Fox fue el más ruin y ruinoso que ha visto México y más veremos a través del señor Ye Gon, detenido en USA por cierto no "a solicitud de mi gobierno", como dijo Calderón en nueva metida de pata y muestra de su muy corta visión. NO entendió que el arresto del mexicano de origen chino por la DEA, por medio kilito de anfetaminas, se dio precisamente para protegerlo de su amenaza, de sus palabras tontas y peligrosas, de encarcelarlo en cuanto lo tuviera a mano. ¿Qué le costaba decir "enjuiciarlo"? En suma digan lo que digan los panistas hechos bolas, lo único que se logró es que la extradición se tarde y sus amigos gringos se pitorrean con fruición de Calderón y de su Procurador, al cual, en buena onda, le harían falta unas clases de dicción y de lógica si va a dar tanta incomprensible conferencia de prensa. Paciencia, amigos reporteros. Menos mal que el nuevo vocero presidencial, el subprocurador Vasconcelos, es un poco más listo y nos explica ya: "Lo que el presidente quiso decir...", aunque debería agregar "Lo que mi jefe trata sin buen éxito de exponer...". También pensé aquel viernes 13 que si soy cliente de Olegario, él en cambio es mi deudor y el de mucha gente que trabajó en Excelsior, su actual y colorido periódico que alegra todos los rincones de sus hospitales y es gratis en los "Angeles". Dice haber comprado el Excelsior con todo y sus pasivos, entre los que tuve el honor de contarme siendo el director Armando Sepúlveda ya que en una 2a etapa de colaboración con ese diario entre 2001 y 2004 (la 1ª fue 1984 y 1991 año en que Raúl Salinas de Gortari ordenó mi despido por haber desnudado sus negocios hípicos). Bien pagada al principio, permanecí escribiendo por tres años cada sábado sin remuneración "momentánea" porque la paupérrima Cooperativa de Excelsior estaba exhausta. El caso es que el comprador, Olegario, me debe $328 mil pesos y no me ha pagado, aunque se han hecho los trámites en esos sórdidos sótanos a los que manda a cobrar a la gente de Excelsior como si fueran mendigos. Lo único que recibí del Nuevo Excelsior de Colorines fue una grosera y descalificante carta enviada a Diario Monitor por el director del periódico, si no me equivoco un tal Ernesto Velasco, al que con todo gusto le ofrezco la lista de mis correos para que si quiere también la publique en todos los medios en los que colaboro. Sin duda muchos ex colaboradores están en las mismas, pero a otros, a los cooperativistas para los que al parecer no ha habido liquidaciones de ley, les robó una vida Olegario Vázquez Raña. ¿Por qué? Se dice asimismo que la venta del diario fue simulada y que por eso otro director de Excelsior, Juan Manuel Nava, escribió un libro que llamó "El Asalto Final". Fue asesinado ocho días después de su aparición. Aquel viernes de mis ojos nuevos me preguntaba: ¿Cómo es posible que este Olegario, un hombre tan inmensamente rico, dueño prácticamente de todos los hospitales privados del país, de los hoteles Camino Real, del Grupo "Imagen" de radio y Televisión (canal 28), del Grupo Financiero Multivalores y del nuevo Banco Multiva, de tiendas de muebles, de propiedades espectaculares en todo el país y vaya usté a saber qué más, tenga tan poca conciencia como para no pagar lo debido a los viejos ccoperativistas de Excelsior y a los que ofrendamos "momentáneamente" nuestro trabajo para que el diario sobreviviera? Para este Creso, pagarnos sería quitarle un pelo a un buey. Y quizás se sentiría mucho mejor... Anímese, Don Ole. Que no se diga que es usted menos honrado y caballero que su hermano, el amigo Mario Vázquez Raña, propietario de la OEM, la cadena de los Soles. OTROS RICOTOTOTOTES.- ¿Y MONITOR QUE? |



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