| Samuel Schmidt (schmidt@mexico.com) |
El PAN se quito la careta y se muestra abiertamente con todo el autoritarismo del que ha dado muestra en lo que lleva gobernando.
Hay que recordar cuando Francisco Barrio mando a golpear a indios Tarahumaras en la Ciudad de Chihuahua porque protestaban; Vicente Fox encerró dos años a un líder campesino chihuahuense después de haber negociado con el. Lo mismo han hecho Calderón y sus agentes que han empezado a encarcelar y amenazar a los líderes campesinos chihuahuenses con penas de prisión por atreverse a protestar.
No debe escapar que los líderes oaxaqueños que se enfrentaron al gobernador Ruiz, están en penales de alta seguridad siendo equiparados con narcotraficantes. Un líder social, si acaso violó la ley, no puede ser considerado como una amenaza a la seguridad nacional. Si deben ser considerados como amenaza nacional personajes de la economía nacional que han afectado el interés nacional aunque son recibidos con fanfarrias en la residencia presidencial.
Lo que salta a la vista es un estilo de negociación en secreto con líderes sociales, se les convoca a negociaciones formales y abiertas para que la policía los detenga en el camino a la entrevista con funcionarios de gobierno. Así fue detenido el oaxaqueño Flavio Sosa. Una negociación marcada por la traición.
Desde Zedillo se inició la construcción de una policía nacional como estrategia para combatir la delincuencia, desde entonces se privilegió la represión descartándose la intervención económica para aliviar tensiones sociales y la pobreza extrema. Hay jóvenes y campesinos pobres que se deslumbran con unos miles de pesos presentados por los narcotraficantes.
Calderón se puso en manos de los militares porque le garantizan un manejo del país con mano dura, pero ahora amenaza con repercutir de manera profunda en la vida cotidiana.
Calderón con el apoyo acrítico de sus legisladores, ha lanzado la reforma de dos leyes: la ley de neutralidad, que en base a la doctrina Estrada aseguraba que México se mantuviera neutral ante los conflictos de otros países; no solamente no se podía enviar tropas a otros países sino que se evitaba la instalación de bases militares en territorio nacional. Al parecer esta es una exigencia de Bush y de aprobarse México estaría involucrándose innecesariamente en conflictos que no le competen.
La segunda ley seguramente exigida por los amos se refiere a modificar el código penal para luchar contra el terrorismo, pero aprovechando la distracción y ligereza de los diputados priistas, los panistas aprovecharon para incluir dos frases emblemáticas: “por cualquier otro medio violento” y “para atentar contra la seguridad nacional o presionar a la autoridad para que tome alguna determinación”.
Si un campesino toma unas oficinas de gobierno, caerá en la definición de la ley de “cualquier otro medio violento” y será acusado de terrorista y las cárceles se llenaran de disidentes.
La segunda definición es todavía mas interesante porque si se castigara como terrorismo “presionar a la autoridad para que tome alguna determinación”, los primeros que tienen que ir directo a la cárcel son los dueños de CEMEX, BIMBO, TELEVISA, TV AZTECA o cualquiera de los miembros de las 36 familias que controlan al país y presionan a la autoridad.
Se está volviendo costumbre que los políticos nos mientan y cuando se le planteo lo inconveniente de la reforma al presidente de la comisión de justicia en el senado, el panista Alfredo González Alcocer dijo que el gobierno actual es muy distinto a los regímenes priístas, en los que "se cargaba a los adversarios políticos los delitos de motín o sabotaje para que no pudieran salir bajo fianza", pero nos oculta que eso es exactamente lo que hicieron en Chihuahua con tres líderes campesinos, acusados de sabotaje.
La democracia exige una ampliación de las libertades y el gobierno se mueve en sentido contrario cerrando los cauces de manifestación política.
En una democracia, la sociedad tiene representantes que honestamente defienden causas sociales y promueven los intereses específicos de ciertos grupos; en México, los canales de participación están restringidos y solamente alcanzan logros aquellos que se enganchan a las capas del poder. El sistema clientelar y patrimonial está mas fuerte que nunca.
La torpeza del gobierno esta propiciando este endurecimiento político, y el cambio de la ley es una pésima señal, porque nos muestra el intento de alargar y legitimar la represión mucho mas allá del alcance de su gestión.
La nueva reforma nos lleva directo al pasado cuando se utilizaba un delito pensando para la segunda guerra mundial para encarcelar a los estudiantes, hoy abren la puerta para equiparar la protesta social y política con actividades terroristas. Hoy buscan amordazar a la sociedad.
Hoy el gobierno se encamina al abuso, la represión y el fortalecimiento de las fuerzas armadas en lugar de consolidar a las instancias civiles, las que mas bien se debilitan porque se perciben como el enemigo.
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