Marcelo Ebrard y Pedro Aspe
¿Qué oscura transa se fragua en el GDF?
Miguel Angel Ferrer
Es absolutamente incomprensible que Marcelo Ebrard haya invitado a trabajar en el Gobierno del Distrito Federal a Pedro Aspe Armella, un individuo no sólo ultrarreaccionario y archineoliberal, sino responsable, como secretario de Hacienda de Carlos Salinas, de la catástrofe económica que estalló en México en diciembre de 1994. Pero no nada más eso. Pedro Aspe tiene bien ganada fama pública de haberse enriquecido de manera ilegal y exorbitante al amparo del poder que usufructuó como titular de Hacienda.
De modo que Marcelo Ebrard ha llevado al Gobierno del Distrito Federal, un gobierno que se supone popular, a un declarado y probado enemigo de las clases populares. ¿O es necesario recordar que el cataclismo económico y financiero de diciembre de 1994 propició la ruina de centenas de miles de familias y de decenas de millares de pequeñas y medianas empresas, al tiempo que posibilitó el todavía mayor enriquecimiento de grandes capitalistas de la banca, la industria y el comercio?
De modo que Marcelo Ebrard ha llevado al Gobierno del Distrito Federal, un gobierno que, salvo prueba en contrario, se supone ético, a una persona que no podría acreditar su inmensa fortuna personal como fruto de su honrado trabajo en unos cuantos años como servidor público.
De modo que Marcelo Ebrard ha llevado al gobierno del DF, un gobierno que se supone progresista, a una persona que se encuentra en las antípodas ideológicas y políticas de cualquier noción de progresismo.
Y tan tiene claro Ebrard que sus votantes no pueden ver con buenos ojos que un bandido de la cueva de Carlos Salinas meta la larga mano en el dinero de los habitantes del Distrito Federal, que ha ordenado ya la inserción pagada en un diario capitalino, con llamada en primera plana, de una seudoentrevista con el secretario de Finanzas del Distrito Federal, un tal Mario Delgado Carrillo, para decir, por boca de ganso, que se ha contratado a Pedro Aspe “no por sus relaciones políticas, sino por su experiencia técnico-financiera”.
¿Experiencia técnico-financiera? Pues que les pregunten a los millones de personas que en 1994 resultaron arruinadas por años o décadas merced a la “experiencia técnico-financiera” de Pedro Aspe.
Pero si queda claro que Pedro Aspe no es progresista ni honrado ni buen economista, es imperioso preguntar qué oscura razón ha movido a Marcelo Ebrard a sumar al célebre salinista del primer círculo al Gobierno del Distrito Federal. ¿Qué turbio arreglo hay entre Marcelo Ebrard y Pedro Aspe? ¿Qué oscura megatransa financiera se está fraguando en el Gobierno del Distrito Federal?www.miguelangelferrer-mentor.com.mx
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