Al parecer ya hasta en el Reforma se están espantando de los abusos del ejército. Vean la nota que publican hoy al respecto:
Acusan pobladores abusos del Ejército
Afirman que militares los amenazaron, encañonaron y hasta robaron
REFORMA / Staff
Morelia, México (8 mayo 2007).- Aterrada, María vio a un militar tomar por la fuerza a su menor hija e intentar jalarla hacia uno de los cuartos de la humilde vivienda; la quería violar, denunció la mujer.
Se trata sólo de uno de los testimonios de presuntos abusos cometidos por elementos del Ejército mexicano durante su incursión en la Tierra Caliente de Michoacán, en busca de los sicarios que el 1 de mayo mataron a cinco soldados en una emboscada en la población de Carácuaro.
La menor Verónica Navarrete Conejo, de 15 años, resistió hasta que entró otro soldado y pudo controlar a su compañero.
"Se la quería llevar a un cuarto con las intenciones de abusar sexualmente de ella, pero yo la jale y él la volvió a tomar del brazo insistiendo en llevársela a un lugar apartado", relató María Cornejo Romero.
"Uno de sus compañeros (llegó y) le dijo que ya estaba bien, que la dejara, fue por eso que aquél desistió de sus intenciones".
Aunque el martirio no acabó ahí para la madre.
Su otro hijo, de sólo 11 años, también sufrió las consecuencias. Afirmó que a él también lo amenazaron y lo tuvieron a la orilla del río cubierto de su cara con su misma playera.
Fueron al menos 15 los testimonios recabados en los Municipios de Carácuaro y Nocupétaro, según documentos que obran en poder de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).
El Ejército desplegó toda su fuerza en esas localidades la semana pasada, en busca de los asesinos de los militares.
En la emboscada había muerto el Coronel de Infantería, Antioco Hernández, así como un sargento, dos cabos y un cabo escribiente, todos abatidos con disparos de fusiles de asalto y granadas explosivas.
Los habitantes de Guacamayas, Municipio de Carácuaro, acusan que más que investigar, los soldados al mando del General Mauro Tello Quiñones, comandante de la 21 Zona Militar, con sede en Morelia, querían tomar venganza.
Los pobladores narraron que el día 3, aproximadamente a las 12:00 horas, personal de la Secretaría de la Defensa Nacional tomó por asalto la comunidad.
"Sin existir mandamiento de autoridad ingresaron a todas las viviendas (…), sacaron a todas las personas del sexo masculino (niños, adultos y ancianos), llevándoselos cerca de una brecha, quedando solas las mujeres", señala el expediente.
"(Los pobladores denunciaron) que causaron varios daños a sus muebles, que les robaron joyas y dinero en efectivo (…), que se dedicaron a maltratarlos, a atemorizarlos, y que se dedicaron a la rapiña y el hurto".
Los testimonios revelan que los militares nunca dejaron de encañonarlos con sus fusiles, "sin distinguir si eran hombres, mujeres o niños".
A Diosdado Conejo Velásquez presuntamente lo agredieron y luego le pidieron la cartera para confirmar su identidad. Al recuperarla, le faltaban mil pesos. Aparentemente también le arrebataron dos anillos y una esclava de oro.
Marbella Mondragón acusó que los soldados privaron a la fuerza de su libertad a varios hombres, entre ellos José Mondragón Casas, Inocente Manríquez García, Eleazar Rebollar, Julián Mondragón y otros.
"A éste último los militares lo golpearon dándole de patadas en todo su cuerpo", relató.
María Santos acusó a los militares de llevarse sus joyas, un teléfono celular y 300 pesos en efectivo del interior de su casa.
Algunas de las acusaciones implican también a elementos de la Agencia Federal de Investigación (AFI) y Policía Federal Preventiva (PFP).
Vuelvo a preguntar: ¿A quienes le van a aplaudir en el imaginario del pueblo? ¿A los militares que roban, torturan y violan? ¿O a los narcos que no se meten con la gente sino con otros narcos? ¿A la hora de un pleito entre narcos y el ejército el pueblo apoyará al ejército o a los narcos?
Esta situación es sumamente grave, ya que si se desata una guerra civil, los héroes en el imaginario popular NO serán los soldados. Serán los narcos. Y quienes sufrirán las consecuencias de esta necedad de legitimarse con la tele del CEROTE CON PATAS serán los soldados que, francamente, mal hacen en seguirle la corriente puesto que están empujando al país a una situación tan GRAVE, que pondrá al pueblo del lado del crimen organizado simplemente para poder liberarse de un tiranete de pacotilla que les manda al ejército a robarlos, torturarlos y violarlos.
No, señores del ejército. Están cometiendo una barbaridad al seguir dándole por su lado al CEROTE CON PATAS. RECAPACITEN. No empujen al pueblo a una situación de la cual no habrá manera de salirse después.
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