lunes, septiembre 11, 2006

LA "DOCTORCITA" DENISE VUELVE A LAS ANDADAS Y URGIDA DE POSICIONARSE COMO "MODERADA" SACA OTRA LINDURA EDITORIAL.
NOS ESCRIBE BRENDA:

Por meses durante las campañas Denise Dresser buscó posicionarse como la voz moderada frente a los ataques de los neo conservadores mexicanos a López Obrador. Dresser escribió varios artículos, para el Reforma y para el Los Angeles Times, donde denunciaba la campaña del miedo y, de manera tímida, rechazaba que las propuestas de López Obrador fueran "un peligro para México".Algo sucedió después del 2 de julio. No habían pasado 24 horas para que Dresser comenzara su ataque contra López Obrador. Usando tramposamente el discurso de "voté por él pero ya me arrepentí", esta profesora del ITAM jugó un papel fundamental en la estrategia panista para desarticular la coalición de votantes que apoyaron a López Obrador. Los escritos de Dresser, como el circulado "Cuándo éramos huérfanos" fueron utilizados por los simpatizantes de Calderón para desacreditar la demanda del recuento total de los votos. Dresser sumó su firma al desplegado de Castañeda, Dehesa, Krauze y otros calderonistas que se planteó como un contrataque a la petición porque se transparentara la elección.Dresser se unió a las voces del oficialismo que negaban cualquier irregularidad en el proceso y que defendían a capa y espada la infalibilidad de las "instituciones" como el IFE y el TRIFE. Nunca se ocupó por investigar a fondo pero para ella siempre valió la línea de comunicación del PAN. Nunca dio crédito a alguna de las acusaciones y a las pruebas presentadas por la Coalición, a la que según ella había dado su voto el 2 de julio. Nunca vio y nunca quiso escuchar, para ella todo eran maquinaciones de López Obrador que confundían a mentes menos científicas y sofisticadas que la de ella.Más discreta que Enrique Krauze, cuya propaganda anti-López Obrador aparece constantemente en cualquier periódico internacional que le abra un espacio para que destile su odio, la función que le han encomendado a Dresser es la de darle una "salida" a los "moderados" que votaron por López Obrador pero que deben defender ante todo "las instituciones".En su nueva editorial para el Los Angeles Times Dresser dice tajante tranando de ganar simpatías: López Obrador está matando a México. Ella lo sabe pero omite decirlo: lo que mata a México es la impunidad, la justicia que se aplica de manera selectiva, el irrespeto al voto, las condiciones de inequidad en las elecciones, las diferencias abismales en el reparto de la riqueza, la pobre calidad en la educación y la salud, el control patriomonialista del gobierno.

Para Dresser, la propagandista del oficialismo, todos los problemas de México deben sintetizarse en una persona: López Obrador.A Dresser le aterra López Obrador porque ha tenido el descaro de denunciar los rezagos en este país y de hacer la propuesta de cambiar las instituciones que no sirven, de atacar los problemas de raíz en vez de hacerlos a un lado. Una pregunta para Dresser ¿ Es posible reformar algo que está podrido? El sistema esta diseñado para que el progresismo mexicano siempre se quede en el "ya merito" necesitamos cambios profundos si es que buscamos consolidar nuestra democracia. Dresser no está lista para esos cambios. En el fondo quisiera siete décadas del PAN y de normalización autoritaria antes que permitir que alguien cuestione las instituciones y pida su refundación urgente.Esta es la contribución de Dresser a la campaña negativa contra López Obrador en el extranjero. Es lo que en Estados Unidos llaman el swift boating (por los ataques negativos que debió soportar el candidato demócrata John Kerry) de López Obrador, esperemos Krauze, Castañeda y demás "intelectuales" del oficialismo le agradezcan su contribución a la causa:

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