martes, agosto 08, 2006

Oponerse al fraude electoral ¿Molestias ciudadanas? ¡Bah!
Por: Miguel Angel Ferrer

Estaba muy claro desde el mismísimo domingo 30 de julio que el plantón permanente acordado por los más de dos millones de seguidores de López Obrador no podría ser del agrado de la derecha. ¿O alguien esperaba que los fascistas mexicanos, incluidos en esta categoría ciertos medios de comunicación expertos en desinformar y desorientar, hubieran podido estar de acuerdo con el plantón que va desde el Zócalo hasta las Lomas de Chapultepec?
De todos éstos, sólo cabía esperar lo que ya estamos viendo: censuras, magnificación de las molestias, exageraciones, descalificaciones y, obviamente, mentiras y calumnias sobre las “cuantiosas pérdidas económicas” que el plantón habría generado. Si la derecha fascista siempre ha estado contra López Obrador, no cabía ni cabe esperar que la radicalización del movimiento social de resistencia al fraude pudiera generarle al Peje simpatías y respaldos de sus enemigos más enconados.
No está, pues, en la actitud de la derecha el punto de referencia decisivo en cuanto al plantón. Lo medular está en saber si éste, como afirman algunos, le va a granjear o no al Peje y al movimiento social que encabeza el tabasqueño la animadversión y hasta el abandono de sus propios seguidores. Yo, desde luego, no lo creo. Al contrario: pienso que ese apoyo crecerá al mirar al líder decidido a no claudicar, a no venderse, a no dejarse corromper, a no emprender, como diría Pepe Alameda, la graciosa huida.
¿No es acaso lucha contra el fraude electoral lo que los millones de votantes de López Obrador esperaban de él? ¿Van ahora a reprocharle al líder que esté haciendo lo que esperaban que hiciera? ¿Van a pedirle que dé marcha atrás en el plantón porque éste genera algunas molestias viales? ¿Aguantar los ataques de los medios de comunicación de la derecha con el pretexto de estas molestias es mucho sacrificio? ¿Alguien esperaba que la lucha por el respeto al sufragio ciudadano fuera a resultar un paseo dominical?
Es más: me parece que el plantón es apenas el principio de una larga lucha por el respeto a los derechos electorales de los mexicanos. Algo así como un ensayo de medidas cada vez más radicales y extensas que habrán de ir surgiendo si, como todo hace suponer, los siete magistrados del tribunal electoral actúan como parte de un sistema de justicia podrido y fallan a favor de la consumación del megafraude del 2 de julio.
De modo que todos —tirios y troyanos— debemos irnos preparando para las “molestias” que una larga lucha, acaso de años, por la legalidad y la soberanía popular habrá de exigir. ¿O alguien creyó o cree que las grandes conquistas sociales del pueblo mexicano se dieron sin combate y que fueron generosas concesiones de la oligarquía? ¿Y alguien cree que evitar algunas molestias viales debe ser una meta más importante que exigir respeto para derechos constitucionales? ¡Bah!
ferrermentor@hotmail.com

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