domingo, julio 23, 2006

PROCESO Y LA ENCRUCIJADA ELECTORAL
El interinato imposible
El tiempo poselectoral -aquel que tiene como protagonista clave al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación- transcurre en medio de brotes de violencia y expresiones de odio, así como entre golpes de toma y daca entre miembros del PAN y del PRD, y sus respectivos candidatos a la Presidencia de la República. Mientras Felipe Calderón insiste en comportarse como lo que no es -presidente electo-, su contraparte de la coalición Por el Bien de Todos, Andrés Manuel López Obrador, moviliza multitudes y reitera su exigencia de un recuento voto por voto, casilla por casilla. Pero a Calderón lo deja solo su propio partido. Y López Obrador sufre las consecuencias de un perredismo deficiente en la vigilancia de las urnas y aún más torpe en la presentación de sus impugnaciones de los resultados electorales. Los enfrentamientos, las evidentes irregularidades cometidas antes y durante la jornada electoral, el manoseo de las cifras, obligan a que se hable ya, abiertamente, de la posible declaración de no validez de los comicios del 2 de julio y hasta se mencionan los nombres de quienes eventualmente podrían ser candidatos a ocupar la presidencia interina...
El que lo quiere es Fox
Antonio Jáquez Primero secretario particular del presidente Vicente Fox y después aliado de Andrés Manuel López Obrador, el sonorense Alfonso Durazo Montaño considera que el más interesado en la anulación de los comicios del 2 de julio no es precisamente el candidato presidencial de la coalición Por el Bien de Todos...La declaración de no validez de la elección es la última carta del presidente Vicente Fox "y sus asociados" para evitar que López Obrador llegue al poder. "Éste ha sido el objetivo desde hace tres años", sostiene Alfonso Durazo.El exsecretario particular del presidente, que luego se alió a López Obrador, asegura que Felipe Calderón "no fue el candidato original de Fox, su primer candidato fue Marta Sahagún, después Santiago Creel y, al final, no le quedó de otra que apoyar a Calderón; pero su obsesión es parar a López Obrador, al costo que sea".Apunta: en la elección de 2006, los panistas y sus aliados rebasaron las prácticas fraudulentas de la era priista.Durazo sabe de lo que habla. Participó en campañas del PRI, entre ellas la de su paisano Luis Donaldo Colosio. En ninguna de ellas, dice, "he conocido los excesos que conocí en la campaña electoral al Senado en el estado de Sonora -como candidato del PRD- y que son un ejemplo de lo que pasó en el resto del país".De estilo sereno, reflexivo, poco partidario de la pequeña historia, el político sonorense analiza la elección:"No hemos podido superar el carácter estructural del fraude electoral y esa es la parte más lamentable; el trabajo del IFE, de las instituciones electorales, el año 2000 nos despertaron expectativas mayores a la realidad. Pero ahora estoy convencido de que si bien las reglas son diferentes, las prácticas político-electorales siguen siendo exactamente las mismas".A su juicio, la cultura del fraude se expresó en dos niveles, uno estructural y otro coyuntural. La parte coyuntural fue impulsada sobre todo por el presidente de la República, quien -apunta- desde 2003 se metió de lleno en procesos electorales, en los ámbitos local y federal, buscando que su liderazgo incidiera a favor del Partido Acción Nacional. "Pero el rol protagónico del presidente tuvo el efecto contrario y los resultados fueron catastróficos".Asimilada la lección de 2003, prosigue Durazo, en 2006 los panistas no se limitaron a usar el liderazgo político del presidente, "y pusieron todo el aparato público al servicio de su candidato presidencial y del PAN en general, como en los peores tiempos del PRI, con una variante: el PRI conocía los límites, y los funcionarios de Acción Nacional, no".Ejemplifica: "El proceso electoral fue convertido en un mercado, en el que hubo una compra descarada de votos y en el que se dio incluso la amenaza de funcionarios del gobierno federal a los beneficiarios de programas sociales. El propio presidente Fox fue parte de esta estrategia y siguieron su ejemplo gobernadores como Eduardo Bours".En ese sentido, se le recuerda a Durazo la impudicia con la que Josefina Vázquez Mota fue transferida de la Secretaría de Desarrollo Social a la campaña de Felipe Calderón."Si el desempeño de un coordinador de campaña se diera en los márgenes de la legalidad y bajo principios democráticos, que es como se debería dar, no habría ningún problema en relación con cuál es su origen; el problema es precisamente que cuando se diseña una elección de Estado, se hace uso no sólo de la información, sino de los recursos del Estado, y eso es lo que termina por pervertir los resultados electorales. De nuevo, el caso de Sonora es muy ilustrativo: está documentado que el gasto social se elevó durante el proceso electoral".-Hay denuncias de que pasó lo mismo en entidades gobernadas por el PAN, como Guanajuato, Querétaro y San Luis Potosí...-El problema aquí es que cuando la cabeza falla todo el cuerpo falla. Entonces con qué autoridad podría decírsele a un gobernador priista que no haga lo que hace un presidente panista. Ese es el problema, y cuando el ejemplo cunde, se debilita la capacidad de las autoridades para inducir orden si eventualmente tuvieran la voluntad política de inducir.El secreto de las urnasPese a la magnitud de las irregularidades, Durazo está convencido de que la elección presidencial se puede "limpiar" y que Andrés Manuel López Obrador sigue la estrategia adecuada:"Es una posición inteligente. Él dice que se daría por satisfecho con la apertura de unas 50 mil casillas, es decir, el conteo voto por voto como una vía para subsanar las irregularidades no del proceso electoral, sino de la jornada electoral."Habla una vez más de Sonora, donde los números no cuadran para nada, dice mientras mueve las manos como si hiciera malabares con una urna:El 80% de las actas tiene alguna inconsistencia aritmética, y la única manera de corregir esa inconsistencia es abriendo las urnas. En unos casos hay más boletas que votos, en otros más votos que boletas; "nada cuadra y esto explica el pánico que tienen a que se abran las urnas". En las actuales circunstancias, "el mayor tributo que se le puede rendir a la democracia es el conteo voto por voto. El país ganaría mucho con eso, porque aun en la eventualidad remota, pero teóricamente posible, de que el Trife confirmara el triunfo de Felipe Calderón, así fuese con una cantidad menor de los votos que hoy registra el IFE, su legitimidad sería incuestionable y en esa medida, no obstante la escasa diferencia en los resultados, tendría mayor capacidad de conducción política en el país. Pero en lugar de aceptar esta demanda, se optó por la construcción mediática del apocalipsis que desencadenaría el conteo voto por voto".-El recuento no garantiza que se revierta el triunfo de Calderón. ¿No les conviene más pedir la no validez?-No es un planteamiento que esté haciendo la coalición, pero esa es una decisión que le corresponde al Trife, porque quien puede validar, puede invalidar. El Trife podría determinar la nulidad. Está dentro de sus facultades, pero no es una demanda nuestra. El planteamiento nuestro es contar voto por voto como una guía para subsanar las irregularidades y deficiencias de la jornada electoral.Asegura que el reclamo de contar voto por voto es precisamente para evitar la nulidad de la elección. Este conteo "es una vía para darle certidumbre, legalidad y transparencia a los resultados de la jornada electoral. Es muy extraña la negativa de Felipe Calderón y de Acción Nacional, en general, a que se recuenten los votos. ¿A qué le temen? ¿Qué secretos guardan las urnas? El más interesado en el recuento debería ser Calderón, porque si ese recuento le confirmara su ventaja, cualquiera que está fuera lo dotaría de una legitimidad muy superior a la que le da una ventaja de 250 mil votos".A quienes ven un peligro en el conteo de voto por voto, "yo les diría que no nos equivoquemos del peligro principal: Que sigamos en la simulación y dejemos pasar esta oportunidad de cerrar de manera definitiva el capitulo de fraude electoral o el capítulo de los que denuncian el fraude electoral. Si aquí se confirma que hubo irregularidades en el proceso y eventualmente se revierten los resultados, aquellos que cometieron fraudes sabrán que no los podrán continuar cometiendo impunemente; si se confirmaran los resultados a favor de Calderón, nos habrán callado tal vez para siempre a aquellos que gritamos fraude".El as bajo la mangaEl tema de la nulidad ya afloró en la prensa, se le dice al entrevistado. -Carlos Fuentes y Jorge G. Castañeda abordaron el tema (en Reforma), y según este último lo que ustedes realmente quieren es la nulidad, porque no tienen manera de demostrar que ganó López Obrador...-Sería, en ese caso, una decisión del tribunal, que eventualmente podría llegar a la conclusión de que hubo tantas irregularidades que no hay manera de limpiar la elección. Nosotros demandamos que se abran las urnas y se cuente voto por voto, y sabemos, por encuestas, que eso es lo que quiere la mayoría.Considera que el conteo voto por voto resuelve el conflicto poselectoral. Este conteo es la única salida; debo aclarar que el conteo voto por voto no subsana el carácter de elección de Estado, pero sí transparenta las irregularidades del cómputo del IFE.Durazo dejó el PRI para incorporarse al equipo de Fox en el 2000. Renunció a su puesto en junio de 2004, con un texto que, al divulgarse, reventó las aspiraciones sucesorias de Marta Sahagún. Vivió los entretelones del protagonismo de la primera dama, el disimulo del presidente Fox y el operativo que se desplegó para eliminar políticamente a López Obrador, parte de lo cual cuenta en su libro Saldos del cambio.Ahora, en su entrevista con este semanario, dice que la anulación de la elección equivale al intento de desafuero de López Obrador. "Son similares porque buscan lo mismo: detener a López Obrador. Creo que la nulidad es la última carta que van a jugar el presidente y sus asociados para detener a AMLO, porque si bien es cierto que la anulación no le daría el triunfo a Calderón, sí lograrían el objetivo de detener a AMLO".En ese sentido, comenta que no le pareció atinada la portada de Proceso de la semana pasada, bajo la cabeza "Huele a nulidad"; dice que no le gustó porque "por ahí se empieza a abrir la vía de la anulación, aunque entiendo que ustedes recogen algo que está en el ambiente".Durazo tiene muy presente el proceso de desafuero de López Obrador, tramado en las entrañas de Los Pinos. "Ahí se rompieron los límites políticos, pero no fueron eficaces", así que no debemos extrañarnos de que en el proceso electoral rebasaran de nuevo los límites y, sin pudor alguno, pusieran el aparato del Estado al servicio del candidato panista. Me atrevo a decir que si el candidato no hubiese sido Andrés Manuel, no hubiésemos vivido ni un desafuero ni una elección de Estado".Se le recuerda a Durazo que se sumó al proyecto de cambio que anunció Fox en 2000, y se le pregunta si se ve ahora como un renegado de Fox o si cree que el presidente traicionó su compromiso con la democracia.Responde:"Lo digo sin resentimiento, pero con tristeza: La debilidad en la convicción democrática del presidente Fox y la tentación por los oropeles del poder lo llevaron a traicionar su compromiso con la democracia e imitar el modelo del PRI. Históricamente, la mayor habilidad del PRI fue despejar el camino de adversarios por la vía de una legalidad dudosa para darle cobertura jurídica al fraude electoral; esa fue su mayor habilidad, pero también fue su pecado capital del PRI.Redondea: "Y ése es precisamente el pecado capital que hoy está cometiendo el PAN como partido en el poder; es decir, el relevo del PRI en el poder no significó el relevo de sus prácticas políticas. Las prácticas políticas de hoy siguen siendo las mismas del pasado. Seis años después de la hazaña de la alternancia, lo menos que merecíamos los mexicanos era que el proceso electoral, particularmente el presidencial, fuera más democrático. No hay forma de aceptar que hayamos dado un paso atrás en materia electoral".Que no quede duda, concluye: El proceso electoral de 2000 no fue solamente más democrático, fue más ordenado que el de hoy. "El presidente Ernesto Zedillo, y mira que lo digo yo, que tuve diferencias con él, no se atrevió a cometer los excesos ni los abusos que cometió el presidente Fox. En cuanto al PAN, lo de hoy demuestra que su compromiso con la democracia es parte del doble lenguaje, de la hipocresía con la que se ha manejado a lo largo de su historia"NOTA:Difiero en lo ultimo,Fox era el mejor candidato de Zedillo,y compartiendo la opinion de Jaime Aviles,Fox es un presidente espurio que llego al poder gracias a lavado de dinero y apoyo institucional (cerrando los ojos) de Zedillo,jamas se resolvio el caso Amigos de Fox,que lo menos les hubiera costado el registro a los panistas que apoyaron a Mr Prozac,y que dieron al traste con un gobierno democratico,ya que el presi-chente debio buscarse respaldos de dudosa honra como el Yunque para lograr sostenerse y que le taparan sus trapacerias.Y en lo absoluto me refiero a los desfalcos y robos de sus hijos y entenados,que Proceso ha descrito en anteriores entregas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

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