Ganar la calle
La estrategia del PRD es incrementar las medidas de presión y organizar una manifestación aún más grande que la realizada el domingo 16 de julioA tres semanas de las elecciones no amaina la tensión electoral.El llamado de Calderón a sus simpatizantes de portar distintivos de color blanco o ropa blanca para demostrar ‘la fuerza de los pacíficos’ y de paso responder a las presiones de la Coalición por el Bien de Todos, no tuvo el impacto esperado, aunque en el D.F. estuvo a punto de terminar en un pleito entre panistas que repartían volantes frente al Palacio de Bellas Artes y simpatizantes de López Obrador.El anuncio del vocero perredista Fernández Noroña, en el sentido de que la Coalición planea llevar a cabo acciones de protesta cada vez más fuertes, pero legales y pacíficas, para demostrar “que no nos vamos a dejar”, ubican la inconformidad perredista en el filo de la navaja pues el movimiento puede salirse de control en cualquier momento, ya sea por obra de provocadores o de simpatizantes acelerados.En todo caso las consecuencias políticas correrán a cargo de la Coalición.Pero lo que debe ponderarse con cuidado es el llamado insistente de AMLO a Calderón para que acepte el conteo voto por voto, y en caso afirmativo él se compromete a parar las acciones de repudio de sus simpatizantes.En sentido estricto la petición del tabasqueño no tiene asidero legal ya que lo que diga o deje de decir el PAN o Calderón en torno del conteo voto por voto -lo acepten o lo rechacen- es formalmente irrelevante en el proceso jurídico que está en curso dado que quien habrá de decidir será el TRIFE.Sin embargo, si el panista aceptara el recuento la decisión se entendería como un triunfo político de su adversario, por lo que se da por descontado que Calderón se mantendrá en la posición de no al recuento, aun cuando hace unos días haya dicho lo contrario -al menos no en todas las casillas- al Washington Post.La estrategia del PRD es incrementar las medidas de presión y organizar una manifestación aún más grande que la realizada el domingo 16 de julio, en la que podrían reunirse hasta 2.5 millones de personas, según el demencial cálculo de Fernández Noroña, a fin de crear las condiciones políticas objetivas para que el TRIFE se pronuncie a favor del recuento de votos.Una manifestación de ese calibre sería la mayor concentración humana en movimiento llevada a cabo alguna vez en México.Es decir, la estrategia de AMLO sería forzar políticamente al TRIFE a darle la razón, al margen de las pruebas que pudiera haberle presentado a los magistrados; busca pues crear las condiciones políticas y mediáticas necesarias para que éstos no tengan otra alternativa que votar a favor de su demanda.Lo cierto es que esa estrategia golpea fuertemente al PAN en su talón de Aquiles, es decir su debilidad para convocar a manifestaciones gigantescas -¡y sobre todo en el D.F.!- por lo que el blanquiazul se verá obligado a utilizar de manera insistente a Televisa y a TV Azteca para combatir de otra forma al PRD.Pero al ver a millones de personas manifestarse en apoyo a López Obrador la prensa y la opinión pública internacionales darían la razón al PRD, y los gobiernos extranjeros guardarían entonces una mayor distancia respecto al proceso mexicano.www.comarca.com.mx
1 comentario:
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