LO QUE USTED NO LEERÁ HOY EN LOS PERIÓDICOS
JOEGE SALDAÑA
La arenga del actor de Televisa Carlos Espejel, ha quedado resonando por todos los ámbitos, electrónicos del País. Con envergadura de frase histórica sentenció:Aquí es el pueblo el único que tiene el privilegio de mandar…..Y efectivamente el pueblo manda en su miseria, se inunda en la ignorancia con que la misma televisión lo nutre. El pueblo manda en su cuerpo famélico, en su espíritu retacado de mentira, falsedad y frases huecas, publicitarias, de locutor bien cebado por la pastura abundante y grasosa con que lo alimenta su capataz.Aquí es el pueblo el único que tiene el privilegio de mandar.Siempre y cuando los elegidos, sean los previstos, los predestinados, los que convienen. Efectivamente el pueblo manda pero los que gobiernan son los mismos.Son los mismos porque siempre han puesto al que han querido, por el plomo ardiente, asesino de una bala en el cerebro o por el dedazo electrónico, de un cuñadoprovidencial, todos bajo la santa protección de la caterva de comentaristas y locutores, héroes nada anónimos que desde el altar de su estudio se instituyen en defensores o jueces de con un script macabro, acérrimos enemigos de todo aquello que ponga en peligro la bolsa y el poder de su arrogantes y prósperos patrones.Aquí es el pueblo el único que tiene el privilegio de mandar.Siempre y cuando lo que mande o sea inocuo o beneficie a la elite de mangoneadores amos del cucharagrandismo que tienen pavor si llega alguien a quien no puedan poner a su servicio para sus oscurísimos negocios, montados y maquinados en detrimento de las clases más jodidas del espectro nacional.Aquí es el pueblo el único que tiene el privilegio de mandar….Siempre y cuando el mandato del pueblo no lesione los intereses de los patrocinadores y de los imperios electrónicos. Siempre y cuando lo que diga el pueblo no llegue a interferir en el quehacer cotidiano y persistente del ejercito de parientes, cuñados, entenados, amigos y la pléyade de funcionarios que succionan persistentemente la savia y la paciencia de un pueblo victimado, que se debate en las garras de de una corrupción cósmica. Y que desde luego son defendidos hasta la heroicidad por los más conspicuos comentaristas de la Televisión.Aquí es el pueblo el único que tiene el privilegio de mandarSi, el pueblo manda en su miseria, en sus impotencias, tragándose su coraje, su encono su resignación. La Iglesia, le vuelve la espalda y se dirige parsimoniosa y solemne hacia el tabernáculo de los poderosos. La Televisión manipula con prepotencia a un pueblo al que le dice ya sabes que tu mandas, mientras le roba con irónica sonrisa lo único que le queda al desposeído, SU ESPERANZA. Buscar el voto del pueblo para llegar a la Presidencia, en México, es ingenuidad. jorge_sh@terra.com.mx
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