
Pide FAP opinión de expertos extranjeros en debate
Discusión por reforma energética
con Ricardo Monreal Ávila, vicecoordinador del PRD en el Senado, realizada por Mónica Hernández Roa. LEER MAS Y CON AUDIO
| RETROCESO HISTÓRICO | | | |
ÁLVARO DELGADO / APRO
MEXICO, DF, 12 de abril / Con el conjunto de iniciativas que envió al Congreso el martes 8, Felipe Calderón pretende, junto con sus patrocinadores del sector privado y sus aliados priistas, concluir la “larga marcha” de la derecha mexicana contra la principal herencia de la Revolución y de Lázaro Cárdenas: La nacionalización de la industria petrolera.
“Es una vuelta al Porfiriato”, advierte el historiador Lorenzo Meyer, quien afirma que el proyecto privatizador de Calderón, materializado en las iniciativas de reforma petrolera, forma parte de una “sistemática ofensiva contra los valores del cardenismo”, entre ellos el ejido y el combate a la desigualdad.
“Lo que ahora vemos no es más que la conclusión de una larga marcha que comenzó con el surgimiento del Partido Acción Nacional (PAN), en 1939, y ahora está queriéndole arrancar al cardenismo la joya de la corona”, expone el investigador, al dar dimensión histórica a la decisión de Calderón.
Meyer, autor de libros imprescindibles sobre la industria petrolera –como México y los Estados Unidos en el conflicto petrolero (1917-1942), editado por El Colegio de México en 1968, y Petróleo y nación (1900-1987). La política petrolera en México, escrito junto con Isidro Morales y editado, en 1990, por el Fondo de Cultura Económica (FCE)–, tiene la certeza de que las iniciativas serán aprobadas con el apoyo de los legisladores del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
“Nadie puede hacerse el tonto. Si la propuesta está es porque ya se negoció con el PRI. Si no se hubiera negociado, no envía esa propuesta. Hubieran hecho el ridículo y no esperan hacer el ridículo”, puntualiza el historiador, quien censura a Calderón por haber ensalzado, en su mensaje en cadena nacional, a Cárdenas y “destruir lo último que, de manera material, queda” de él.
“El hecho de que Felipe Calderón haya hablado de Lázaro Cárdenas es un homenaje del vicio a la virtud”, juzga el historiador, quien advierte de la repercusión histórica de la apertura al sector privado: Con cierta frivolidad o estupidez no se le da mayor importancia, pero esto es un negocio redondo. Los recursos que se van a obtener ahora abriendo la puerta al capital externo es a costa del futuro.”
En ese mismo sentido Rolando Cordera concluye, después de revisar las iniciativas enviadas por Calderón al Congreso, que efectivamente se pretende permitir la participación del sector privado en áreas que el artículo 27 constitucional reserva al Estado.
Autor junto con Carlos Tello de La disputa por la nación –un libro que, en 1981, planteó la confrontación entre los proyectos nacionalista y neoliberal– y El auge del petróleo: De la euforia al desencanto, editado en 1989, el economista disiente del historiador en cuanto a la aprobación segura de las iniciativas apoyadas por la derecha encabezada por Calderón.
“Hay una larga marcha de la derecha mexicana en la que se ha involucrado el panismo, en algunos casos incluso renegando de sus postulados, pero esa larga marcha no ha terminado ni creo que termine con una victoria que le sea útil al propio proyecto económico y social de la derecha.
“Da la impresión de que aquí había demasiada prisa porque la coalición de negociantes que apoyó al PAN y a Calderón, y antes a Vicente Fox, estaban ya hartos de tanta posposición. Pero les hicieron caso y se aventaron con esto, pero no significa que vayan a ganar. Yo, al contrario de Lorenzo, pienso que la moneda sigue en el aire en esta materia”, sostiene Cordera.
Participante junto con Meyer en el grupo de intelectuales que le exigen al gobierno de Calderón honrar su palabra de convocar a un amplio debate en la sociedad sobre la reforma energética, el economista cree que es posible evitar la aprobación.
Regreso al siglo XIX
En entrevistas por separado Meyer y Cordera examinan las repercusiones históricas y económicas de las iniciativas enviadas por Calderón al Congreso, el martes 8, que contradicen el compromiso gubernamental de concitar un debate previo, tal como lo plantearon la secretaria de Energía, Georgina Kessel, y el director de Petróleos Mexicanos (Pemex), Jesús Reyes Heroles.
De hecho, fue a partir de esta convocatoria que un grupo de intelectuales decidió conformar un comité en defensa del petróleo, anunciado por Andrés Manuel López Obrador, el pasado 25 de marzo, en el Zócalo, que comenzó a reunirse para exigirle al gobierno “formas y métodos del debate”, tal como lo expusieron en su “Carta 1¿Qué es la privatización?”, firmada por 25 de ellos, que se han reunido en los domicilios del diplomático José María Pérez Gay y de la escritora Laura Esquivel.
El historiador Lorenzo Meyer, investigador de El Colegio de México y autor de Su majestad británica contra la Revolución Mexicana, 1900-1950. El fin de un imperio informal, es poco optimista en evitar la privatización del petróleo, pero es preciso, aclara, “dejar testimonio de que esto es una infamia”.
Para Meyer no hay duda: Se trata de liquidar la principal herencia de la Revolución y del cardenismo.
“En 1939 era imposible, pero con el paso del tiempo cada vez más la derecha pudo darle golpes a la herencia cardenista. Si tomamos como derecha al (priista) Miguel Alemán, que auque no era panista parecía, tenemos entonces los ‘contratos riesgo’ de 1949-1951; luego la lucha constante contra el ejido y la creación de un México en donde la desigualdad volviera a privar, porque quizá es con Cárdenas cuando la desigualdad social recibe el golpe más duro, pero luego se vuelve a constituir en el hecho central de México. Así, hay una especie de ofensiva sistemática contra los valores que representó el general Cárdenas y el cardenismo.”
Dice Meyer: “Desde la derecha quieren darle un golpe más, no el ultimo, porque todavía tendrían que cambiar el artículo 27 constitucional. Todavía no se atreven a tanto, no tienen la estatura para llegar a eso, pero están haciendo la labor de zapa.”
Por eso insiste en que Calderón ya pactó con el PRI: “Que quede alguien con el espíritu cardenista es poco importante, porque lo que pueden hacer desde dentro los militantes es nada, porque las cúpulas son las que cuentan. Y yo no veo a Manlio Fabio Beltrones como heredero del cardenismo.”
Por eso no queda mucho que hacer, ni siquiera desde el ámbito del grupo de intelectuales del que Meyer forma parte: “Nosotros no tenemos ningún poder político formal. Este grupo es, en última instancia, depositario de una idea de México, pero si el resto de México no la considera apropiada, qué cosa va a hacer uno, excepto expresar el rechazo y listo. Que quede por lo menos constancia histórica de que no todos los mexicanos fueron indiferentes, que no se tragaron el anzuelo o de plano iban abiertamente a contrariar esa que era la mejor herencia de la Revolución Mexicana.”
–En ese sentido, ¿hay una asunción de una derrota ante la derecha? –se le pregunta.
–Ese es mi caso. No puedo hacerme tonto. Es decir, la derecha ganó las elecciones de 2000, ganó las elecciones de 2006, tiene a todos los poderes fácticos, a todas las grandes concentraciones de capital, tiene a la mayoría de los medios de difusión, tiene a la Iglesia católica, tiene al Ejército Mexicano. ¿Qué más quiere? Tiene, desde luego, el apoyo exterior. Ya nada más falta que Dios venga y abiertamente les dé su apoyo.
Después de que el Partido de la Revolución Democrática (PRD) “se suicidó”, por el inacabado conflicto de su elección interna, Meyer afirma que lo único que queda es el movimiento que encabeza López Obrador.
“Todas las instituciones, incluyendo a los partidos –unos porque se han suicidado, otros porque están a la venta al mejor postor y otros porque son abiertamente de derecha– están yendo en una dirección y el movimiento social es lo único que queda. Y la guerrilla, pero también es francamente más simbólica que real.”
En ese sentido, dice, “toda la responsabilidad” está en López Obrador y en el movimiento que encabeza. “Es el único líder carismático en México, el único líder de izquierda capaz de mover masas, el único que mueve masas, porque, desde luego, la derecha mueve intereses, pero no masas. Y las masas sólo en muy contados momentos tienen importancia en la historia de México.
–¿Cuál es la dimensión histórica de la privatización de Calderón?
–Es una vuelta al porfiriato, a la situación original. El arranque de la privatización del petróleo es Manuel González, en 1884, pero la consolidación es responsabilidad, ciento por ciento, de Porfirio Díaz. Son sus leyes mineras y petroleras que culminan en la de 1909, en donde le dan la propiedad absoluta de la riqueza petrolera a los dueños de la superficie sin que haya ninguna obligación, nada en contraparte.
“Esa fue la primera privatización. Luego vino la segunda, con Miguel Alemán, con los contratos de riesgo; viene la tercera cuando ya se hacen los contratos de servicios múltiples, y esta vendría a ser la cuarta privatización.
–¿Faltaría una quinta: la reforma al artículo 27?
–Sí, faltaría la quinta. Pero no creo que les haga mucha falta. Que Pemex saque el petróleo que pueda y, a partir de ahí, el interés privado hace todo lo demás: lo vende al exterior, lo refina, lo convierte en lo que sea y la renta petrolera se les va a ellos, dándole una parte al Estado para que éste no se moleste en hacer la reforma fiscal, no sea que se vayan a incomodar Telmex, Bimbo, Cemex o el montón de millones de mexicanos que viven en la economía informal y que no pagan nada de impuestos.
Las iniciativas de Calderón, advierte, ni siquiera tocan la voracidad de la élite administrativa y la corrupción del sindicato: “Es el corporativismo priista reciclado a favor del corporativismo panista. Y no los líderes petroleros, sino Elba Esther Gordillo. El PAN, en teoría, estaba comprometido en una lucha frontal contra el corporativismo, en la práctica es exactamente lo opuesto: Son cómplices.”
Por eso, dice que la responsabilidad de López Obrador es gigantesca: “El tiene una gran confianza en el movimiento social, pero la prueba que le viene encima es enorme. ¿Cómo se va a oponer ese movimiento social a la brutalidad de la fuerza del Ejército, de la Policía Federal Preventiva, del México oficial armado? Al final de cuentas, detrás de toda decisión política, está la fuerza y en este caso es más claro que nunca. Toda decisión gubernamental tiene la fuerza como última razón, pero en esta es más evidente.
“Ya tomaron una decisión desde el momento del desafuero. Ese es el arranque. Ahí quedó claro: La evolución política de México no pasa por entregar, aunque sea como parte de un juego de alternancia, nada a la izquierda, a la izquierda real, claro, a esa cosa que queda ahorita en las estructuras del PRD sí, también puede negociar con ella, pero la de a deveras, no.”
Ante el panorama que aprecia adverso, Meyer aclara: “Nunca nada es definitivo, es el único consuelo que me queda. No fue definitiva la expropiación petrolera, no será definitiva su privatización.”
Calderón “se pasa de listo”
Por su parte, a Rolando Cordera no le queda duda de que las iniciativas pretenden burlar el artículo 27 constitucional: “Están destinadas a ir abriendo puertas para una mayor participación de la empresa privada en diferentes actividades de la industria, sin que se justifique ni técnica ni analíticamente, y me atrevería a decir que ni constitucionalmente”.
Añade: “Lo que me preocupa es que el gobierno se haya obstinado en una práctica que, sobre todo los panistas, decían querer erradicar de la arena política mexicana: Es la táctica del engaño y del juego del gallo y la gallina”
Recuerda que Calderón, Kessel y Reyes Heroles convocaron a un diálogo nacional, previo a enviar una iniciativa, pero después el coordinador de los senadores panistas, Santiago Creel, dice que será el PAN el que la presente y luego, sin aviso, finalmente sí la envía el Ejecutivo
“Calderón se quiso pasar de listo con todos nosotros. Vuelve a las mismas jugarretas a las que ya estábamos acostumbrados con el PRI”, censura Cordera. “Quién sabe a quién quiso engañar o sorprender, pero fue una falta de respeto a sus propios términos de gobierno por la vía de la discusión y la deliberación, que es de todos los gobiernos democráticos.
–Pero esto acredita que van con todo.
–Yo no creo que estemos en México para eso y pienso que el propio debate que se va a tener que abrir se demostrará que no se pueden aprobar así las cosas. Y por otro lado, suponiendo que haya uso de la fuerza, sería una victoria muy costosa y casi me atrevería a decir que pírrica, porque tendría un efecto boomerang que negaría, de tajo, todas las promesas de los diferentes tesoros que andan por ahí sembrados.
“Va a haber una reacción de grupos muy grandes en el país, de diferente tipo, y esto va a crear condiciones de poca estabilidad y consecuentemente poco propicias para atraer la inversión del exterior que supuestamente están buscando con estas reformas.”
Inclusive, anota, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ya recomendó que haya consenso: “Fíjese nada más cómo cambia el mundo. Saben que las disputas prácticamente en todo el planeta y particularmente en América Latina, es por el uso, disposición y control de los recursos naturales y particularmente los recursos que tienen que ver con la energía. Pensar que aquí podemos hacer caso omiso de lo que está ocurriendo en el resto del continente y en el resto del mundo es una ingenuidad autodestructiva.”
Cordera, catedrático de la Facultad de Economía de la UNAM, recuerda también que en el mundo hay una crítica con implicaciones prácticas a lo que se denominó la revolución neoliberal o “la revolución de los ricos”, y eso debe tomarlo en cuenta el gobierno.
“Empeñarse en la versión más pueril, casi diría banal, del consenso de Washington y del canon neoliberal, es ir –aquí sí– contra los tiempos de la historia presente. A lo mejor imponen, porque sería imponer, estas iniciativas, pero no se corresponde a lo que está ocurriendo en buena parte del planeta y con el compromiso esencial que todos tenemos para dirimir nuestros proyectos.
“No. El código democrático supone deliberación y discusión, y no imposición ni jugarretas legislativas. Eso se daría si se da una operación fast track en esta materia. No está tan sencillo que lo logren, pero si lo logran será una victoria terriblemente costosa para quienes participen en ella.”
Por eso, insiste, no hay nada escrito en la aprobación de las iniciativas privatizadoras, que materializarían la victoria del PAN: “Esto aun cuando ha avanzado mucho la derecha que incluso ha cantado himnos de victoria, como su supuesta victoria cultural. No hay ninguna victoria cultural y menos de ellos. Es verdaderamente ridículo.”
Edgar González Ruiz
4/14/2008
[ Erich Moncada ]
4/13/2008
Nuestro movimiento avanza con serenidad y optimismo, porque tenemos la razón y el tiempo lo ha venido demostrando. Este movimiento de hombres y de mujeres libres y concientes, tiene a su favor el hecho indiscutible de que hablamos con la verdad, ante un adversario que ha optado por el camino trillado de la simulación y del engaño.
Ninguno de ellos respondió abiertamente, como siempre, le encargaron la palabra a sus incondicionales y lanzaron otra más de sus campañas mediáticas contra nosotros. Nos acusaron de que alucinábamos, que veíamos fantasmas, que luchábamos contra molinos de viento, que queríamos notoriedad para nuestros fines políticos y se dedicaron a exclamar ¿Cuál privatización? ¿Cuál reforma? ¿Cuál iniciativa?
A partir de entonces, empezaron a manejar eufemismos para tratar de ocultar la privatización que estaban fraguando. Usaron todos los términos y frases, habidas y por haber: asociación, alianzas, acompañamiento, apertura, maquila, permisos, contratos de riesgo, contratos de servicios múltiples, contratos con terceros, contratos de servicios ampliados, autonomía de gestión; en fin, todo lo que les ayudara a disimular sus verdaderas intenciones.
¿Cómo se traducen y qué significan realmente estas reformas? Lo que quieren es modificar leyes secundarias que violan la letra y el espíritu del artículo 27 Constitucional. Están proponiendo otorgar permisos a extranjeros y privatizar la exploración, la perforación, la refinación, la petroquímica, el transporte, los ductos y el almacenamiento de petrolíferos.
Por si fuese poco, proponen un andamiaje legal que no sólo otorga derechos a extranjeros y nos obliga a someternos a tribunales internacionales, sino que le permite a los más altos funcionarios públicos actuar con manos libres para hacer jugosos negocios y elevar a rango supremo la corrupción en Pemex.
1. El primer contrato de servicios múltiples que se otorgó violando la Constitución a una empresa extranjera, se suscribió cuando Felipe Calderón fue secretario de Energía y Presidente del Consejo de Administración de Pemex. El día 14 de noviembre de 2003, sin que hubiera participado en la licitación ninguna otra empresa, se entregó a Repsol de España un contrato por 2 mil 437 millones de dólares, para explotar yacimientos de gas en la Cuenca de Burgos. Contrato que, por cierto, se encuentra en litigio en los tribunales, por inconstitucionalidad.
3. Está plenamente demostrado que Juan Camilo Mouriño, actual Secretario de Gobernación, es un traficante de influencias confeso: Aceptó de manera cínica haber firmado contratos con Pemex para beneficio de su empresa familiar. Y es necesario decir, que ante este evidente caso de impunidad, nuestros detractores de la televisión y de la radio, que gritan contra nosotros, se han quedado callados como momias.
5. Por si fuese poco, obran en nuestro poder, pruebas que demuestran que desde antes de que enviara sus reformas al Senado y de que apareciera Calderón hablando de los bonos petroleros que supuestamente serán adquiridos por el pueblo, ya los banqueros de México y los especuladores financieros, daban a conocer de manera confidencial a los principales integrantes de sus gremios, sobre los pormenores de este asunto. Es decir, por anticipado y con información privilegiada, los banqueros y los especuladores financieros ya se están frotando las manos.
Estas son las razones que nos han llevado a oponernos a la privatización del petróleo. Esto es lo que explica el por qué de la resistencia civil pacífica. Afortunadamente, pudimos prever lo que vendría y hemos aprovechado el tiempo, no sólo para denunciar la intención del despojo, sino para organizarnos e impedirlo.
Hemos contado con la solidaridad de muchos mexicanos, mujeres y hombres libres y concientes. Por eso no han podido destruirnos políticamente. Aquí repito lo que decía el Presidente Juárez: “con el pueblo todo, sin el pueblo nada”. En eso radica nuestra fuerza.
Sin embargo, no podemos confiarnos. Sabemos cómo piensan y cómo actúan nuestros adversarios, pero sobre todo sabemos que es mucha su avaricia.
No podemos aceptar que algunos quieran robarse el patrimonio de todos los mexicanos, y mucho menos a espaldas del pueblo.
También les propongo que todos los brigadistas de los estados, mujeres y hombres, así como quienes se quieran sumar de manera voluntaria, nos dediquemos a informar al pueblo de México y dar a conocer nuestras razones y las gravísimas consecuencias de la privatización de la industria petrolera.
También les propongo, porque las circunstancias lo ameritan, que el domingo próximo haya asambleas informativas en todas las principales plazas del país. Estas reuniones serán convocadas por la Comisión Nacional en Defensa del Petróleo y por los Comités de Defensa del Petróleo de los estados.
Con gran hipocresía se han dedicado a rasgarse las vestiduras y a atacarnos y a ofendernos de manera vulgar.
En la mayoría de los medios de comunicación, en la radio y la televisión, los conductores también vociferan que tenemos secuestrado el Congreso.
En la vieja política, en donde todos los intereses cuentan, menos el interés del pueblo, la mujer y el hombre público deben ajustarse a las reglas del juego: no pueden ejercer a plenitud su libertad, no pueden reflexionar en voz alta, están obligados a cuidar su imagen para no afectar su carrera y a someterse al código que exigen los intereses creados.
Se trata de crear una nueva política, sustentada en principios, en valores morales y en el respeto al pueblo y donde prevalezca el interés general, por encima de los intereses particulares.4/13/2008
Asamblea decisiva| Sin prisas | | | |
| sábado, 12 de abril de 2008 | |
| * La Confederación Nacional Campesina (CNC) rechaza la propuesta de “reforma energética” del gobierno espurio y convoca al Congreso de la Unión a tomarse todo el tiempo necesario y no andarse con prisas para emprender un análisis a fondo / Se requiere de una discusión social suficiente sobre torno el tema, advierte MEXICO, D.F., 11 de abril (LA JORNADA).- La Confederación Nacional Campesina (CNC) rechazó la propuesta de reforma energética del gobierno fecalista tal y como está redactada y convocó al Congreso de la Unión “a tomarse todo el tiempo necesario” y no andarse con prisas para emprender un análisis a fondo, toda vez que se requiere de una discusión social suficiente en torno al tema. En entrevista luego de la inauguración del encuentro nacional de la estructura del medio ambiente y desarrollo forestal sustentable, el líder cenecista, Cruz López afirmó que si el gobierno espurio pretende sacar la reforma en lo que resta del periodo ordinario de sesiones, le está “apostando equivocadamente”. Cuestionado sobre el señalamiento presidencial en torno a que con esta reforma se va a acabar la pobreza, negó que se vaya a terminar con este problema social. “Se dicen cuestiones sobredimensionadas que están totalmente fuera de contexto y lo único que hacemos es contribuir a la confrontación”. Sostuvo que ve “mal” la toma de las tribunas por legisladores del Frente Amplio Progresista, “porque la izquierda se está poniendo exactamente en el lugar que quiere la ultra derecha” y eso, matizó, no le conviene al país y “lógicamente a la izquierda”. Expuso que gobierno calderonista plagió en su reforma energética la propuesta del frente de legisladores cenecistas de incluir un Fondo de Inversión Social, que tendrían que recibir los rendimientos correspondientes “en lugar de que Petróleos Mexicanos ande buscando crédito en los organismos internacionales, las transnacionales o quiera que su capital provenga precisamente de estas empresas que se están llevando la renta petrolera”. “En lugar del Fondo de Inversión Social le ponen Bono Ciudadano, porque le tiene mucho miedo a las organizaciones sociales. No creo que sea conveniente andar haciendo esas pequeñas modificaciones si es que se están de acuerdo realmente con el consejo”, agregó. Precisó que si la propuesta energética federal no registra cambios, la bancada cenecista en las dos cámaras –integrado por 46 diputados y 11 senadores— va a votar en contra. Refirió que la CNC entregará a sus legisladores su posición por escrito, en la que les pedirá “que actúen con patriotismo” y que revisen al detalle la propuesta presidencial, “porque no tiene que andar con prisas”. Consideró que antes de su aprobación se tienen que revisar los temas de los contratos y las alianzas estratégicas, definir cuáles van a ser los mecanismos que se van a utilizar para el financiamiento de Pemex, y establecer cuál sería la proporción de los excedentes que se tienen y que ya se expresa en este fondo de estabilización del precio del petróleo. “Lógicamente se tienen que hacer modificaciones que le permitan a Pemex tener recursos suficientes de inversión que hacen falta, pero no necesariamente apostándole a una alianza con las transnacionales”, precisó. |
| Telecracia Vs. Despertar Ciudadano | | | |
| Mentiras profundas | | | |
| sábado, 12 de abril de 2008 | |
| Satiricosas Manú Dornbierer Si a alguien le queda la menor duda de que los dos últimos presidentes espurios Carlos Salinas y Felipe Calderón trabajan (en presente ambos) para las transnacionales ergo para el más salvaje capitalismo, no tiene más que ver la propuesta “energética” de Calderón, misma que había prometido dejar en manos de su partido, pero que a la hora de la hora entregó directamente al Senado en el que se encuentra su aliado Manlio Fabio Beltrones. “La Muñeca”, como le dicen al líder senatorial del PRI, guió en esta grilla a Felipe, muy verde político, por más que se sienta Mussolini. Y a él le valió gorro dejar al pobre PAN y a Creel en absoluto ridículo y no digamos ya a su secretaria de Energía, Kessel, cuyo coeficiente intelectual da pena y al “jefe” panista Germancito tan democráticamente electo de dedazo. Eso sí, sin cochinero. Pero quien le manda al blanquiazul. Se ha sometido igualmente al dinero y la Patria de la que una vez habló, también le vale bolillo. Si no me cree, pregunte a los antiguos y respetables panistas que tuvieron que salirse del partido conservador que ellos mismos crearon por asco de estos sui generis “republicanos totonacas”. El partido no manda NADA, sólo el grupo juvenil compacto de Calderón en el que se encuentran los más voraces empresarios que haya visto este país, como el chico poderoso. ¡Por sus orejotas los conocereis! La refinación del petróleo es la clave Después de que nos estuvieron mintiendo con el anzuelo de las aguas profundas cuyo aún desconocido “tesoro hay que privatizar porque PEMEX no tiene ni dinero ni tecnología”, lo que no es cierto; pero si lo fuera sería por culpa de los ladrones y traidores gobiernos neoliberales que desde 1982 se han empeñado en minar a la paraestatal, sin dejar de ordeñarla, permitiéndole todos los excesos con gente como los Mouriño o los Bribiesca, para luego poder decir lo que dicen ahora: “Ya no sirve”. Pero que no nos cuenten. Si de veras quieren entrarle a las aguas profundas y no sólo a las profundas mentiras, la tecnología está a la mano. Noruega renta a buen precio plataformas especiales para la perforación submarina, a tres mil metros. Ah, pero lo que quiere Calderón no es que México haga negocio, sino sus patronos, y recibir la tajada como lo han hecho todos los Neos, desde el riquísimo Salinas, pasando por el gringo Zedillo y su Fox, al que ya mero le dan un llegue. Pero si la exploración es una necesidad evidente, ¿qué decir de la refinación que cínicamente Calderón le ofrece también a los privados de dentro -que no son muy duchos en la materia- y sobre todo a los de fuera -que sí lo son- por las circunstancias especiales de su país en que el petróleo es del que lo encuentra en su patio trasero? Aquí la Constitución es otra, aunque no les guste. La refinación debe ser tarea y negocio exclusivo de PEMEX. Ya bastante nos fregó Salinas volviéndonos dependientes en 1993 de los gringos. A raíz del huracán Dean en el 2007, REUTERS publicó que México, 9º productor de crudo del mundo, carece incomprensiblemente de capacidad de refinación y tiene que importar alrededor de una cuarta parte de su gasolina de refinerías de Estados Unidos. Sólo que antes de Carlos Salinas, léase de la entrega de México al neoliberalismo, no teníamos que importar gasolina. Refinábamos el crudo aquí. ¿A quién le debemos esta imbécil situación? Veamos fechas. Salinas asaltó el poder en 1988 con la ayuda de las transnacionales y cuan triste, con la sumisión de Cuauhtemoc Cárdenas, su vencedor de las elecciones de ese año. A diferencia del Peje, Cardenas se rajó. De eso ahora ya no hay duda. No quería sangre, dijo cuando le aconsejaron entrar a Palacio por los paquetes de votos. Pero después permitió que Salinas hiciera correr la sangre de 600 perredistas y que los panistas quemaran el Palacio Legislativo. En 1979, en tiempos de López Portillo y su director de PEMEX, Jorge Díaz Serrano, la paraestatal llegó a la más alta refinación. Veamos cómo fueron las cosas. La refinación entre 1970 y 1991-1993, fecha en Salinas le dio a los gringos la refinación del petróleo mexicano que se mide en “barriles diarios”, bd: En el sexenio de Echeverría: 1970. Se amplía la Refinería Ing. Antonio M. Amor en Salamanca a 100,000 bd y la de Reynosa a 20,500 bd. 1976. 18 de marzo. Se inaugura la Refinería Miguel Hidalgo, construida en terrenos de los municipios de Tula y Atitalaquia en el Estado de Hidalgo, con capacidad para procesar 150,000 bd. Se amplían las Refinerías de Azcapotzalco, Madero, Minatitlán y Poza Rica a 105,000, 185,000, 270,000 (incluye la fraccionadora de gasolina) y 38,000 bd, respectivamente. En el sexenio de López Portillo: 1977. Se terminaron y pusieron en operación 7 plantas de la Refinería Miguel Hidalgo en Tula, Hgo., con capacidad combinada de 150,000 bd. 1979. 18 de marzo. Se inaugura la Refinería Ing. Héctor R. Lara Sosa en Cadereyta, Nuevo León con una capacidad de 100,000 bd. 1979. 24 de agosto. Se inaugura la Refinería Ing. Antonio Dovalí Jaime en Salina Cruz, Oax., con una capacidad de 165,000 bd. 1980. Al entrar en operación la planta Combinada No. 2, de 135,000 bd en la refinería de Cadereyta, nuestro país se coloca en el undécimo lugar como refinador, con una capacidad de proceso de crudo 1,476,000 bd de petróleo y líquidos procedentes del gas. 1981. 29 de abril. Se inaugura el Complejo Petroquímico La Cangrejera con capacidad para procesar 113,000 bd de crudo y líquidos. Sexenio Miguel de La Madrid: 1984. Entran en operación las ampliaciones de la refinería de Poza Rica, la cual llega a una capacidad de 72,000 bd y la refinería de Salamanca, con una capacidad de 235,000 bd. Todavía realizadas por Díaz Serrano. 1987. Entra en operación la ampliación de la Refinería Francisco I. Madero, la cual llega a una capacidad de 196,000 bd. 1987. Entra en operación la ampliación de la Refinería Miguel Hidalgo en Tula, Hgo., con la Planta Primaria No. 2 de 165,000 bd, para llegar a 320,000 bd de capacidad. 1989. Se amplía la Refinería Ing. Antonio Dovalí Jaime en Salina Cruz, Oax., al entrar en operación la Planta Primaria No. 2 con capacidad para procesar 165,000 bd. Se llega a la más alta capacidad de destilación atmosférica en el Sistema Nacional de Refinación de 1,679,000 bd. Sexenio de Salinas: 1991. Quedan fuera de operación las refinerías de Azcapotzalco y Poza Rica; la capacidad de proceso se reduce a 1,525,000 bd. 1993. Salinas crea PMI, Petróleos Mexicanos International, e invierte en la refinerìa de la Shell en Deer Park, Texas, mil millones de dólares para refinación del crudo mexicano. Pero desde 1979 México no pudo construir una refinería en su territorio ni siquiera para reponer las que cerró en 1991. Se habla desde entonces de un negociazo Salinas y Bush Sr. ¿Cuánto se lleva cada quien de la gasolina made in USA, con el crudo de México? Business is business. De eso se trata y Calderón ahora quiere su parte con todo y sus chavos. Mouriño ya la hizo ¿y el jefe, qué? En el año 2007, la gasolina fue uno de los principales productos que Estados Unidos exportó a México: 1 mil 4 millones de dólares de enero a abril. De acuerdo con datos del Banco de México, durante el 2004 la suma llegó a 1 mil 427 millones de dólares. México exporta 1.6 millones de barriles diarios de crudo maya y sólo puede procesar el 40% de su producción en sus refinerías de Cadereyta y Madero. Hay que construir rápidamente más refinerías, pero para México no para los tiburones. Una nueva planta que aporte 150 mil barriles adicionales de gasolina y que requeriría una inversión de 2,500 millones de dólares. Para eso son los excedentes, no para el gobierno. Ojalá que en el debate actual se enfoquen en la REFINACION. Como vemos, los espurios son plantados a fuerza en los gobiernos por el neoliberalismo y quieran o no los obligan a traicionar a sus países. Bueno estos dan más coraje, pero Zedillo y Fox no cantaron mal las rancheras. manoudornbierer@gmail.comEsta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla |