Nuevas Cartas de Relación (de las Indias)
¡Hala indios, qué yo os hise a mi manera!
(O lo que es lo mismo: soy vuestro padre)
POR Don Hernán Cortés (*)
Marqués del Valle (**)
(Exclusivo para Voces del Periodista)
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La morenita a la española
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E, a un lado la india naca de la Tonantzin
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Aprendiendo a tomar chocolate, a la española
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Usando zapatos, en vez de cacles
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¡Vive Dios, qué seguís siendo míos!
Queridos vasallos:
¡Vive Dios ! E, ¡ por Santiago que aún seguís siendo unos gilipollas !
¿Pero qué, es que no habéis aprendido algo desde que os dejé? ¡Arza!
Os siguen e seguirán viendo la cara de..., ya sabéis de que, hasta que el infierno se congele y claro, os seguirán sacando la pasta hasta que se os acabe.
¿Qué por qué digo esto? ¡joder!, ¿que no os habéis dado cuenta vasallos?
A ver si os suena esto: Guadalquivir, Guadiana, Guadalupe, La María de La Madre Patria..., ¡coño!, de ahí os traje vuestra más preciada reliquia.
Claro, por si no lo sabíais, yo os traje a La Virgen que adoráis...
Una deidad del Primer Mundo...
Si, yo don Hernando, os traje a mi virgen mora de Guadalupe para que dejarais vuestra tonta idolatría e tomarais una mucho mejor...
Porque eso de andar adorando a una mona india fea en el Tepeyacac, era no sólo tercermundista sino de mal gusto: ¡Tonantzin! ¡Ah, para nombrecito naco! Oh, si por lo menos se hubiera llamado: Our Mother... Wir Mutter...
Por eso era necesario daros, como vasallos dignos de mi categoría, una virgen de verdad. Elegí veramente la que encontró el campesino Gil Cordero -no confundir con oveja gil y polla-, a orillas del hermoso río Guadiana -también llamado río de lobos o Guadalupe-, en la bella Extremadura de la España cañí, en el siglo XIII de nuestro Señor e que todos los extremeños de corazón que le vamos al América..., ¡águilas!, adoramos como la neta de la corneta del planeta.
Así pues, os la traje; a la morena para facer la américa e claro, para que tuvierais algo más digno de adorar que ese naco monigote de ídolo al que quemabais copal.
Aparte de dar con esto al santo clero católico, ba$tantes$ razone$ de interé$ en vosotros, mis indios predilectos, a fin de que os ganarais el cielo.
E, ¿no es verdad que os habéis quedado encantados con mi morenita?
¡Arza, si hasta le habéis hecho una tremenda ba$ilica! Bueno, que ésta, la nueva, parezca una carpa de circo chueca, es otra cosa; pero, ¡vamos oh!, lo que cuenta es la intención e no las regadas del tarado arquitecto.
E, visto esto, en vez de agradecerme el haberos vuelto americanistas guadalupanos, me llamáis con los peores epítetos, sois unos vasallos malagradecidos e..., feos.
Sin embargo, a pesar de vuestro injusto odio e aspecto naco, vuestro Marqués del Valle os ama.
Debíais tener un buen rey, en vez de; ya sabéis...
Lo que no me parece bien es que os sigan viendo la faz de giles, e pues que, a pesar de conocer desde tiempo atrás la vera historia de la mamacita morena, aún sigáis pagando tributo a los curas zánganos -es pleonasmo- e, manteniendo a la Baticueva del Vaticano donde reina el papanazi Ratzinger, quien sigue sacando más del 50 por ciento de $u$ ingreso$ para viajes, monjas lúbricas e monjes cachondos, de vosotros, mis cada día más miserables vasallos -e nomás esperad un rato a que se os acabe el petróleo, por concepto de vuestras limosnas que más bien debieran ser tributo para Su Majestad, El Rey de España, vuestro verdadero Señor e Soberano.
Quien además es guapo, no como el papanazi que es igualito al malvado senador Palpatine (a) el maligno emperador de la guerra de las garnachas...
Su Majestad, además tiene clase; hasta parece inglés. A diferencia de vuestro actual presi, un tal fecal, que más bien tiene aspecto de pepenador de La Merced, en tiempos de hambre.
E aquí que -e viendo lo jodidos que estáis-, he enviado a Su Majestad Don Juan Carlos, una nueva relación de indias -que siguen estando muy buenas-, por si un día decide darse una vuelta por destos lares e tiene a bien arreglaros un poco la raza, cediéndoos graciosamente, algunos críos procreados a las indias.
Esos mestizos, infantes e infantas, serán debidamente criados e alimentados con chocolatl e las mejores viandas que ofrecer pueda la Nueva España.
Yo os enseñé a tomar una buena bebida
Porque, aunque lo neguéis, he sido yo, vuestro padre putativo -podéis llamarme pepe-, quien os enseñó a beber el chocolatl..., antes vosotros lo bebíais como una mezcla inmunda -llamada agua amarga-, con chile y, no sé que otras tantas porquerías.
Yo -e sólo yo-, tuve la brillante idea de agregarle azúcar traída de Cuba para que pudiera ser tomado sin vomitar a fin de confortarnos -ya que a nos; vuestros amados conquistadores, se nos había acabado el vino e necesitábamos alguna bebida chida-, en la ardua tarea de civilizaros.
Luego, en la Madre Patria e cuando finalmente llegó allá el ChocolatlCortés®, le agregaron leche e luego le llamaron Carlos V ® -¡mentira que hayan sido los franceses los que le pusieron leche... me cago en... De Gaulle...!- , e así lo conocieron después los suizos e luego, el resto del mundo.
Podéis agradecedme vuestros pies
E también fui yo, a sugerencia de don Julián Alderete -ilustre zapatero gallego, encargado de quemar moldes para los nobles pies del Sr. Lic. & Tlatoani Don Cuauhtémoc von Angriffadler-, quien os enseñó a usar zapatos en vez de cacles.
De esta manera se incrementaba la industria del calzado en la Nueva España creando nuevas fuentes de trabajo e vosotros no podríais correr muy rápido, si es que tontamente tratabais de escapar de La Encomienda.
Al paso de los años e luego de haceros usar zapatos desde chiquititos todos habéis quedado con los pies planos e piernas medio chuecas e por tal razón e uso, sois tan malos para jugar al soccer e por tal razón muchos os llaman chivas; por sacones e nacos, incapaces de anotar goles e peor, buscando siempre culpables para justificar vuestra innata ñoñez.
Empero, esa es otra historia, que ya os contaré algún día, si os portáis bien...
A mi manera...
No, no es una canción de Frank...
Es la verdad de vuestras vidas, vasallos.
Yo os hise a mi manera, os volví indios mansos..., e así seguís; basta con veros jugar soccer.
No en vano alguna vez os llamaron los agachados.
Porque alguien había de domaros y para vuestra fortuna fui yo, quien primero os conquistó, os dio una religión de verdad, con ídolos chidos, la lengua que aún habláis, el chorizo e la morcilla que tragáis e todas las cosas buenas de la Madre Patria.
Nos, los hispanos de la hispania cañí somos vuestros verdaderos padres e yo el primero de todos.
Os dimos muchas cosas -además de nuestro corazón- casi todo lo importante e indispensable para que triunfarais...
Pero cometimos un error muy grave; os dejamos solos antes de tiempo.
Debíais seguir siendo buenos súbditos de la Corona Española; pues cuando Miguel Hidalgo dio el grito, lo que él quería era que siguierais siendo fieles e abnegados súbditos de Su Majestad, pero vos no lo entendisteis bien e habéis cambiado todo...
E así os fue al final de once años de guerra contra vuestra madre: España.
Por eso Dios e La Morena os han castigado, por vuestra infidelidad.
Pero, a fin de cuentas, todo esto ha resultado en una respuesta muy simple:
¡Vive Dios, qué seguís siendo míos!
El©.
(*) Contactado mediante la ouija por el eminente Médium ©Héctor Chavarría, desde la Oficina para Contactos con ETs. Seres de Ultratumba, Similares y Conexos de la Nueva España, en el CPM. Filomeno Mata No. 8, Centro Histórico, DF.
(**) Don Hernán Cortés, generalmente conocido como El Conquistador, nació en Extremadura, España, estudió leyes, lenguas e particularmente indias y recibió el título de Marqués del Valle, por sus notables éxitos militares contra la indiada.
Sugerencias, aplausos o mentadas; a la dirección de correo electrónico del Club de Periodistas de México. Se contestará prontamente y con igual corrección. Atentamente: Don Hernán.