miércoles, mayo 12, 2010

Las chaquetas de @Sladogna contra las de Arnaldo Córdova vertidas sobre el concepto “Democracia”

Nietzsche Aristófanes (@NietzscheAristo)12 de Mayo, 2010

El domingo 9 de mayo apareció en La Jornada un extraordinario artículo de Arnaldo Córdova sobre el concepto de la democracia (“Lo que los hombres y las instituciones no dan, la democracia no lo empresta”:http://url4.eu/3GPjx ). Su planteamiento remite, 1) a la raíz del concepto clásico de democracia que involucra a la totalidad de los miembros de un grupo determinado en las decisiones del Estado y del gobierno; 2) a mellar en su raíz también dos nociones “modernas”: “Democracia de ciudadanía” y “Construcción de ciudadanía” pues la primera constituye, de acuerdo al concepto básico referido, una tautología, es decir una repetición o un “llover sobre mojado” y la segunda es un absurdo utilizado por retóricos brillantes como Porfirio Muñoz Ledo, pero que no por ello deja de ser una propuesta absurda o retórica. Acto seguido, Córdova explica el porqué de su oposición a tales nociones que, al hacer planteamientos intrincados y periféricos, lo que ensayan en realidad es alejar por mecanismos varios el sentido participativo y plural de la democracia. Advierte, pues, del riesgo de asumir estas percepciones como conquistas, como un válido proceso para construir “democracitas”, pequeñas democracias o sub-democracias, dentro de una ineficiente democracia mayor, sustancial, garantizada constitucionalmente. Responsabiliza a los gobernantes corrompidos del abandono de la práctica democrática y de la situación de descomposición que vive México, al tiempo que reitera que el camino para la solución de los graves problemas sociales está planteado en México por el liderazgo de López Obrador y el movimiento civil pacífico que encabeza el cual procura una revolución no armada sino una de las conciencias para el cambio verdadero. Eso es todo.

El lunes 10 de mayo apareció en SDPNoticias.com un irónico texto de Alberto Sladogna haciendo la crítica al artículo publicado por Córdova el día anterior (“Arnaldo Córdova, al maestro con cariño”:http://sdpnoticias.com/sdp/columna/alberto-sladogna/2010/05/10/1041881). El punto álgido de Sladogna consiste en acusar a Córdova de estar atrapado en la teoría, sorprendido en un conocimiento en papel de “amo” que le ciega y no le permite ver, valorar y reconocer la realidad social que vive fuera de la teoría (lo cual es una perogrullada, de inicio) ¡Le recrimina ser esclavo de la teoría! Quien se anuncia como el rey de la teoría (freudiana-lacaniana, cuando menos), ¡hace la crítica feroz de alguien a quien él percibe como demasiado teórico! ¡Quien no vive sin citar autores a manera de prolegómenos!

Sin embargo, yerra Sladogn. Ha querido cometer un parricidio tardío truncado en mero acto fallido. Y es así porque Córdova no pretende teorizar. Procura encontrar la vinculación de la lucha social presente con la naturaleza participativa de la democracia. Hace una limpieza de la paja, de las distorsiones del concepto y la experiencia primigenia. Precisamente porque las desviaciones juegan a favor de los corruptos enemigos de la democracia. Sladogna se suelta con una serie de intrincadas maquinaciones retóricas para tratar de poner en boca de Córdova lo que éste nunca dijo y de responsabilizarlo de errores, de contradicciones teóricas. Por atacar las nociones de democracia “moderna”, mismas que él defiende con ahínco, lo ubica del lado del prianismo: ¿Quién se sienta del lado de los prianistas y la práctica de las instituciones presentes, entonces? Casi lo acusa, como en la obra de Ibsen, de ser un enemigo del pueblo. Quien sea que lea ambos textos verá con claridad lo aquí establecido. Siempre y cuando se llegue más allá de los enmarañados párrafos del “analista, un miembro de la école lacanienne de psychanalyse”, como se anuncia en twitter; quien por cierto nunca señala con seriedad la cita de sus autores (obra, versión, editorial, traducción, año, etcétera; esas menudencias).

La democracia de ciudadanía y la construcción de ciudadanía no son más que candorosas puñetas mentales que sólo buscan obnubilar y ocultar la lucha política”, dice contundente Córdova. Indignado, en apariencia, el freudiano-lacaniano sugiere: “Maestro, recorra su experiencia y verá que no hay ninguna puñeta que no sea mental”. Bueno, aquí casi todo el mundo coincidiría en que, figuradamente, todas las elucubraciones no son más que masturbaciones (¿y qué eyaculación no es cerebral?). Sólo que la chaqueta de @Sladogna ha resultado en esta ocasión una precoz venida mental en seco.

Kumagaya, Japón, 11 de mayo de 2010.

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